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Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat, junto a Artur Mas, en el congreso de CDC.

La nueva CDC será independentista y republicana

La militancia endurece las bases ideológicas. Colea la polémica sobre el nomenclátor: Junts per Catalunya es el nombre más apoyado de las tres propuestas que se votarán mañana

María Jesús Cañizares
3 min

La remozada CDC se define como independentista y republicana, pero rechaza una declaración unilateral de secesión. Así se ha acordado en la comisión dedicada a concretar las bases ideológicas de la futura formación, que ha nacido con mal pie debido a las dificultades de consensuar un nombre.

Tras la rebelión protagonizada por los militantes ante las formas autoritarias de los organizadores del congreso, la jornada de hoy ha transcurrido más tranquila, aunque con algunos sobresaltos, debido a la amenaza de demanda de Demócratas de Catalunya. La formación integrada por exdirigentes de UDC denuncia que el nombre Partit Demócrata Català –una de las propuestas que se someterán mañana a votación junto a Junts per Catalunya y Partit Nacionalista Català-- se parece mucho al suyo, que ya está registrado.

Registro de partidos

En este sentido, Francesc Sánchez ha asegurado que en el registro de partidos hay cuatro formaciones que contienen el nombre Demócrates. Ha precisado que “nosotros no somos rivales de Demócrates de Catalunya, nuestros adversarios son las formaciones que no son independentistas”.

No obstante, de los tres nombres que siguen vivos, el que cuenta con más apoyos hasta ahora es Junts per Catalunya, mientras que el sugerido por el sector liderado por Germà Gordó, Convergents, no ha pasado la selección solo por cinco votos.

Sánchez ha negado que la nueva CDC sea una copia de ERC al definirse como independentista y republicana. La militancia ha endurecido el documento de bases, donde se ponía más el acento en el perfil soberanista de un partido que sigue teniendo una vocación "centrista y transversal", ha dicho el miembro del aparato de CDC, en referencia a una deseada confluencia de liberales, socialdemócratas o socialcristianos. En este sentido, el sector Llibergéncia, liderado por Marc Guerrero, mantiene una pugna con el espacio socialdemócrata que encabeza Josep Rull, para ajustar a la futura formación a sus postulados.

Queda pendiente el espinoso asunto de la estructura organizativa, ya que las bases apoyan la incompatibilidad de cargos institucionales y de partido, lo que impide de entrada que Artur Mas, que se postula como presidente, cuente con Neus Munté --consejera de Presidencia-- como vicepresidenta.