El ex vicepresidente del Gobierno y ex dirigente del PSOE Alfonso Guerra, junto a Pedro Sánchez / EFE

El ex vicepresidente del Gobierno y ex dirigente del PSOE Alfonso Guerra, junto a Pedro Sánchez / EFE

Política

Guerra dice que Artur Mas lidera "una suerte de golpe de Estado" y anima al Gobierno y a la sociedad a reaccionar

El ex dirigente socialista critica a los "pusilánimes" y "cobardes" que rechazan aplicar el artículo 155 de la Constitución frente al desafío secesionista de Mas

2 septiembre, 2015 21:32

El ex vicepresidente del Gobierno y numero dos del PSOE con Felipe González, Alfonso Guerra, considera que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, está llevando a cabo "una suerte de golpe de Estado a cámara lenta".

Además, critica la falta de reacción del Gobierno del PP y de los "pusilánimes" que reniegan del artículo 155 de la Constitución, así como la responsabilidad de la izquierda catalana y la "complicidad" de los sindicatos con el soberanismo.

"Un verdadero monumento a la cobardía"

En un artículo publicado en la revista Tiempo, Guerra escribe que las autoridades catalanas "vienen practicando una suerte de golpe de Estado a cámara lenta, con la complacencia de los partidos políticos, los medios de comunicación, los sindicatos y la patronal y hasta de alguna entidad deportiva", en alusión al Barcelona F.C..

Se trata, a su juicio, de "un verdadero monumento a la cobardía" del que hace protagonista a Artur Mas, que tiene "embargadas todas las sedes de su partido por la corrupción" y que "evita rendir cuenta de su pésima gestión como gobernante" dando "un salto en el vacío con la imperdonable consecuencia de lanzar por el precipicio a todo el pueblo catalán". "Huir hacia adelante es la más execrable forma de cobardía", proclama.

Sindicatos que "bailan el agua" al president

Aunque la responsabilidad del 'proceso' corresponde a los nacionalistas "y sus adláteres", Guerra señala que "la izquierda tiene también su responsabilidad, pues no se ha atrevido a parar un programa que representa el viejo proyecto de la burguesía catalana". "Sobrecoge observar cómo los sindicatos bailan el agua a Artur Mas y sus monjas coadyuvantes", comenta.

Además, muestra su "inquietud por la falta de respuesta" del Gobierno del PP y del conjunto de la sociedad. "¿Podemos imaginar que el presidente de un 'land' alemán o el presidente de una región francesa anunciara la independencia? --se pregunta--. Ese presidente no podría mantenerse en el puesto más allá de 24 o 48 horas".

Anima al Gobierno a reaccionar

En ese sentido, el histórico ex dirigente socialista censura que se llame a la prudencia al Gobierno de la Nación y que se hable de evitar un "frentismo indeseado".

"Es decir, que estamos ante el anuncio de un verdadero golpe de Estado que desgajaría una parte de la nación, y nuestros políticos e intelectuales están preocupados porque el Gobierno pueda reaccionar a un acto de secesión", se sorprende.

Defiende la aplicación del artículo 155

Guerra, que presidió la Comisión Constitucional del Congreso cuando se debatió la reforma del Estatuto, se lamenta de que "la sin razón de los asustados por la reacción, no por la violación constitucional, alcanza límites de tal despropósito como el de llegar a negar, como un acto impropio, que se puedan aplicar los preceptos de la Constitución a quien pretende romperla".

Por contra, el ex vicepresidente defiende el artículo 155 de la Constitución, que permite obligar a una comunidad a cumplir sus obligaciones legales, como una vía "sensata" a tener en cuenta.

Los "pusilánimes" que no quieren responder a Mas

Eso sí, Guerra, que participó activamente en la redacción de la Carta Magna, deja claro que ese artículo no habilita al Gobierno para suspender la autonomía ni para disolver el Parlamento autonómico.

"Los pusilánimes advierten de que no se vaya a aplicar el artículo 155 de la Constitución, pues eso les parece poco democrático. Asustados porque se pueda aplicar un artículo de la Constitución que fue aprobado por unanimidad cuando se debatió en la Comisión Constitucional --añade--. Pues ahora, para algunos parece ser una norma represiva de un régimen no democrático".