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Cartel promocional del acto del Gobierno catalán en Bruselas para explicar sus propuestas independentistas / FOTOMONTAJE DE CG

Dos eurodiputados exigen al Parlamento Europeo que impida actos independentistas

Reclaman una regulación sobre las salas y espacios que utilizan los grupos parlamentarios para evitar conferencias como las pronunciadas el pasado 24 de marzo por Puigdemont, Junqueras y Romeva

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Dos eurodiputados de ALDE han pedido al Parlamento Europeo que regule el uso de las salas y espacios de reunión para impedir que se celebren actos que, a su juicio, atentan contra las normas europeas, como por ejemplo conferencias donde se hace exaltación de la independencia de Cataluña.

El Parlamento carece de una normativa aplicable al respecto. Esta situación, aseguran Enrique Calvet y Beatriz Becerra en un comunicado, ha llevado a que la institución “pueda albergar eventos que atentan contra la convivencia de los ciudadanos y los valores que sustentan las democracias europeas. Prueba de ello fue la celebración, el pasado 24 de enero, del evento The Catalan Referendum en sede parlamentaria”. Se refiere a la conferencia pronunciada por el presidente, Carles Puigdemont; el vicepresidente, Oriol Junqueras, y el consejero de Asuntos Exteriores, Raül Romeva.

Los eurodiputados han dirigido una pregunta a la Mesa del Parlamento para cuestionar esta ausencia de regulación y sus consecuencias. Los eurodiputados afirman que el Parlamento Europeo “pone a disposición de sus diputados y grupos políticos salas y espacios de reuniones que son utilizadas para diversos fines, tan diversos que no se establece límite alguno. Cualquier diputado o grupo puede, si lo desea, celebrar un evento en el que se haga apología del terrorismo, se defienda la pena de muerte, la mutilación genital femenina o los beneficios del control de los medios de comunicación por parte de los gobiernos... sin que un argumento tan obvio como que ese tipo de prácticas son contrarias a los valores fundamentales de la Unión, sirva para impedirlo”.

La dignidad de la institución

Calvet y Becerra lamentan que “el Parlamento Europeo no cuente hoy con los instrumentos jurídicos necesarios para impedir que los diputados o los grupos políticos puedan utilizar las dependencias parlamentarias de esta forma, pero en cambio cuente con una normativa específica destinada a regular el uso de esas dependencias por parte de organizaciones externas”.

Al regular ese uso por parte de los lobbies, el Parlamento es contundente, estableciendo que “cualquier iniciativa que se lleve a cabo en salas y espacios de reunión debe estar relacionada con la actividad de la Unión, estar directamente ligada a los intereses del Parlamento, respetar los valores fundamentales de la Unión y, en modo alguno, menoscabar la dignidad de la institución”.