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Lewis Hamilton, campeón de F1, ha sido la estrella del segundo día del MWC.

El piloto de F1 Lewis Hamilton 'teme' perder su empleo con el coche autónomo

El piloto de F1 se convierte en la estrella del segundo día del MWC en una conferencia en la que asegura que ganará el próximo campeonato del mundo y avanzará a Vettel

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¿Qué hace un tipo como Lewis Hamilton en el Mobile World Congress (MWC) de Barcelona? Demostrar hasta qué punto ha transformado la tecnología móvil la automoción. El tricampeón del mundo de Fórmula 1 subió al escenario principal de la feria consciente de que él era la estrella absoluta de la jornada. Unos 3.000 directivos de compañías de todo el mundo y prensa le esperaban y él hizo lo segundo mejor que se le da: usar las redes sociales.

Inmortalizó en su Snapchat cómo llegó en helicóptero al recinto Gran Vía de Fira Barcelona --a él no le pilló el colapso de la ciudad--, cómo el presidente de Qualcoom, Derek Aberle, inauguraba la sesión repasando los avances que la tecnología de su grupo propician y pueden propiciar en la automoción, e inmortalizó también los aplausos cuando salió al escenario. De hecho, repitió esa parte al final, porque el resultado no era el óptimo para la red social.

El temor del coche autónomo

También se acercó, móvil en mano, hasta el monoplaza aparcado en el escenario para saber si era realmente el nuevo coche de Mercedes --“sí, es de verdad el mío”, manifestó-- y registró el después del evento. En el stand de la automovilística alemana subió al prototipo de coche autónomo que el grupo muestra en el MWC y narró su temor: “Así que esto es un coche autónomo, el que me va a dejar sin trabajo”.

Antes, en el escenario, había confesado que era un mal conductor de carretera, porque le ponen nerviosos los atascos, y pidió como único deseo que en el futuro pudiera circular con el monoplaza fuera de los circuitos.

Entrenos en Montmeló

Hamilton estaba relajado. Ha iniciado esta semana los entrenamientos en el circuito de Montmeló (Barcelona) y está contento con las innovaciones incorporadas en su monoplaza. Novedades que en gran medida son tecnológicas y que propiciarán, por ejemplo, que los técnicos de Mercedes reciban información sobre el vehículo de forma más rápida, por lo que dispondrán de más tiempo para tomar decisiones antes de que entre en boxes.

Se trata de mejoras de segundos, pero que pueden marcar una gran diferencia en la competición, tal y como narró el director técnico de la escudería Mercedes, Paddy Lowe. El ingeniero se unió al ambiente relajado y declaró abiertamente que el resultado de una carrera dependía “al 50% del piloto y al 50% del vehículo”. Arrancó las risas de la sala. La de Hamilton, también.

A por el cuarto campeonato

Mercedes va fuerte este año. El piloto aseguró que no tenía ninguna duda que se alzaría con su cuarto Mundial de F1 porque sería más rápido que Sebastian Vettel, su gran rival, y agradeció al equipo de ingeniería, y a Qualcomm, que el monoplaza de esta temporada haya funcionado desde el primer día de ensayos.

El resultado se verá el 18 de marzo en el Gran Premio de Australia.