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El consejero de Interior Miquel Buch y el presidente Quim Torra, en el Parlament / EFE

El activismo 'indepe' de Torra pone en peligro a Buch en el Govern

La petición de cese del consejero del Interior presentada por la CUP en el Parlament se votará después de las elecciones generales del 10N

29.10.2019 08:55 h.
4 min

Las continuas llamadas a la protesta de Quim Torra a la base del independentismo impactan de lleno contra el Govern. Concretamente contra el número uno del Departamento de Interior, Miquel Buch, responsable último del cuerpo de los Mossos d'Esquadra que, ante las continuas muestras de violencia de los secesionistas, actúa con cargas de contención.

La respuesta de la policía es despreciada de forma continua en los espacios más radicales del movimiento nacionalista catalán, así en la calle como en las instituciones. En los disturbios es usual escuchar la petición de dimisión del conseller --que es replicada, incluso, por miembros de JxCAT-- y dicha proclama ha sido recogida por la CUP, en forma de moción.

Moción en el Parlament

El partido independentista radical ha presentado en el Parlament la petición del cese de Buch como contraataque a la actuación de la policía catalana en las protestas de las últimas semanas. En ella --que será votada tras el 10N-- se reclama al Govern "poner fin a la represión contra el pueblo en lucha, y por tanto, detener de forma inmediata la violencia policial y la coordinación con el Estado para ejecutar esta represión". Además, insta a la Cámara catalana a reconocer públicamente lo que ellos defienden, que los Mossos no han respetado los reglamentos internos ni la proporcionalidad en sus actuaciones. 

A dicha proporcionalidad se refirió el consejero Buch el lunes por la mañana en una entrevista radiofónica, aunque en sentido contrario al de los cupaires. Aseguró que los Mossos tienen "un nivel de autocrítica gigante" y que velan por el cumplimiento de los protocolos en todas sus actuaciones. A pesar de admitir que algunas imágenes de los últimos días "incomodan" al Govern, declaró que tiene plena confianza en la policía catalana y no dudó en asegurar que se sería "el primero en marchar" de Interior "en caso de que me defrauden".

Dimisión no, cese tal vez

El --por ahora-- conseller fue claro al ser preguntado si dimitirá con un contundente "No". Pero ello no impide que sea destitutido de su cargo, algo que ni a él mismo le extrañaría. "No creo que me ofrezcan continuar como consejero", declaró en RAC1, habida cuenta de la gran cantidad de contrarios que le aparecen cada día por las concentraciones independentistas, azuzadas desde tiempos inmemoriales por Torra.

Buch dice tener el respaldo del president --"nunca me ha pedido la dimisión", aseguró en las ondas--, pero ello no le exhime de estar en la picota. Sobre todo, teniendo en cuenta la pleitesía que rinde el vecino de Santa Coloma de Farners a las órdenes de Puigdemont desde Waterloo, cuya aversión al consejero de Interior ha puesto alerta al PDeCAT en más de una ocasión.