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Pedro Sánchez detrás de José Montilla, Meritxell Batet y Miquel Iceta / FOTOMONTAJE DE CG

Batet, Iceta y Montilla controlarán la política autonómica de Sánchez

El presidente del Gobierno confía en el líder del PSC, que será la pieza clave de un acercamiento con el independentismo, pero se queda en Barcelona al frente del partido

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La pieza clave de todo lo que pretende impulsar Pedro Sánchez en la política autonómica es Miquel Iceta, que, tras pensarlo mucho, y con las valoraciones de otros dirigentes socialistas, ha preferido quedarse en Barcelona, al frente del PSC, y buscar espacios que se puedan compartir desde el Parlament. Esa decisión ha implicado que Sánchez haya confiado en Meritxell Batet como ministra de Administraciones Territoriales, a pesar del cierto distanciamiento que se produjo con el presidente en el proceso de primarias que le llevó, de nuevo, a la secretaría general del PSOE. Y junto a los dos, aparece José Montilla, en el Senado.

Los tres, con distintas responsabilidades, controlarán la política autonómica de Sánchez. Batet dirigirá esa política autonómica, desde la convicción de que es necesaria una reforma constitucional con un claro acento federal. Ese es el proyecto de fondo. Otra cosa será capear la situación con Cataluña y, a partir de ahí, dibujar una hoja de ruta posibilista, que tenga presente al resto de comunidades autónomas.

Con experiencia en Madrid

Con Miquel Iceta en el centro de ese eje, fuentes socialistas también indican que Montilla ayudará, con una posición en el Senado que le permite establecer distintas alianzas, y, principalmente, moderar los posibles excesos que vengan del PP. Fuentes del PP, precisamente, admiten que la figura de Montilla ha ganado enteros desde su responsabilidad en el Senado, al entender que expone toda su gestión y experiencia como expresidente de la Generalitat. A Montilla le escuchan en Madrid, aunque su figura, porque ya no está en el día a día del partido, se haya diluido en Barcelona.

La cuestión es que Batet impulsará la recuperación de leyes de carácter social que se aprobaron en el Parlament y fueron recurridas por el Gobierno del PP ante el Tribunal Constitucional. Iceta es partidario de reabrir ese debate con el Gobierno central, ahora del PSOE, y ver qué es recuperable y qué no, sin que, previamente, haya que retirar los recursos. La negociación será la prioridad, y en ello se actuará de forma conjunta, aprovechando todos los elementos; con Batet, con Montilla y con Iceta, siempre con el respaldo de Pedro Sánchez.

En el Parlament

Las dudas de Iceta han sido notables. Se veía en Madrid, ejerciendo un papel clave, a pesar del poco tiempo del que dispondrá Pedro Sánchez, como mucho dos años. Pero ha primado la necesidad de permanecer en la gestión de la política catalana, desde el Parlament, donde la primera fuerza política de la oposición, y del constitucionalismo es Ciudadanos, con Inés Arrimadas al frente.

Esa dialéctica con el bloque independentista, asumiendo y defendiendo las iniciativas que se promuevan por el Gobierno, pactadas previamente, la protagonizará Iceta, que mira con luces más largas, con el horizonte de una nueva legislatura, en la que con cuatro años por delante, si el PSOE siguiera en el gobierno, sí se podrían proyectar reformas con mucha ambición.

Medidas concretas

Por ahora, lo que se dibuja es negociar y acordar las medidas que los gobiernos de Artur Mas enviaron a Mariano Rajoy, 23 propuestas relacionadas con la financiación, la inversión y de carácter técnico. En otro orden se sitúa la posibilidad de recuperar algunos de los artículos del Estatut que cayeron con la sentencia del texto, por parte del Tribunal Constitucional en 2010.

Batet será la responsable del ministerio, y coordinará las políticas para todas las autonomías, mientras que Iceta tiene esa misión en Cataluña, que para Sánchez es vital, porque el problema catalán marca toda la política española. Y para cuestiones concretas, facilitar contactos y establecer puentes, José Montilla estará presente.