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Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, en el pleno de diciembre / EFE

Los resultados electorales arrinconan a Colau

La alcaldesa carece de apoyo suficiente para aprobar los presupuestos del año próximo y tampoco podrá volver al pacto con el PSC

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Las elecciones no han sido favorables para los comunes. El partido de Xavier Domènech, Catalunya en Comú-Podem, no se estrelló pero sí fracasó: perdió tres diputados y más de 1,5 puntos de voto popular. Unos resultados que no eran los que vaticinaban las encuestas y los convertía en la formación bisagra para dar gobernabilidad a uno u otro bloque. La llave que el cabeza de lista mostró en varios mítines.

Las cosas no se le plantean mejor a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que recibe unos resultados electorales de su partido en la minoría más absoluta de la historia de la democracia en la capital catalana y cuyo grupo obtuvo 85.239 votos en la Ciudad Condal.

Arrinconada

Colau tenía que haber llevado al pleno de este viernes, 22 de diciembre, la aprobación de los presupuestos de la ciudad para 2018, pero no los incorporó al orden del día porque no encontró el apoyo de ninguna otra formación.

La alcaldesa, que cuenta únicamente con 11 concejales en su gobierno desde que rompió el pacto con el PSC de Jaume Collboni, alegó que el periodo electoral condicionaba su tramitación y negociación. Mantenía su voluntad de negociar y escuchar las propuestas del resto de grupos para analizar las enmiendas “con detenimiento”.

Trabajaba bajo la premisa de priorizar la búsqueda del acuerdo por delante del calendario y separar el escenario electoral para centrarse en el debate de los presupuestos. Pero lo cierto es que precisamente el escenario electoral ha arrinconado al gobierno municipal, que se ve ahora atado de manos para llegar a un acuerdo con cualquier formación.

Ni ERC, ni Cs, ni PSC

ERC era su principal opción para intentar llegar a buen puerto con Alfred Bosch, líder del partido municipal republicano. Las previsiones posicionaban a los independentistas como grandes ganadores en los comicios del 21D y lo cierto es que obtuvieron su mejor resultado (32 diputados), pero Junts per Catalunya les pasó por delante.

En Barcelona no fue así: fueron más los que votaron a ERC (191.226), que a Junts per Catalunya (178.880). Pero Ciudadanos, el partido que lo arrasó todo, lo consiguió también en la Ciudad Condal con un total de 218.746 votos. Y la formación naranja no tiene vistas a negociar con Barcelona en Comú bajo ninguna perspectiva.

Además, Colau estaba a favor de que su grupo se abstuviera en la votación para la investidura de Miquel Iceta como presidente de la Generalitat, cuando los comunes todavía eran la chica con la que todos querían bailar. De esta manera, la alcaldesa podría volver a recuperar un gobierno más fuerte de la mano de su exsocio Collboni. Algo que también se desdibuja del panorama actual municipal.