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El eurodiputado y agitador ultraderechista Alvise Pérez se presentará a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre en la provincia de Barcelona.

Se Acabó La Fiesta (SALF) ha conseguido alcanzar los 4.399 avales necesarios, el 0,1% del censo de la provincia que fija la ley, y tendrá papeleta propia, informan en un comunicado.

Los nombres que liderarán esta lista, pues Alvise será cabeza de lista en Madrid, se darán a conocer en los próximos días, aunque todo apunta que la candidata será Yolanda López Carreño, encargada de agradecer públicamente el apoyo y la "buena acogida" que ha tenido el partido en las recogidas de firmas de las últimas semanas.

La formación ha estado presente en Terrassa, Sabadell, L'Hospitalet de Llobregat y Santa Coloma de Gramenet, además de Barcelona, donde Pérez acudió presencialmente la semana pasada en busca del apoyo previo exigido a las formaciones que no tienen representación ni en el Congreso de los Diputados ni en el Senado, como es su caso.

Una incógnita

El resultado que puedan obtener en Cataluña, con 48 escaños en juego, es toda una incógnita. Ninguna encuesta les otorga representación y el único precedente es el de las pasadas elecciones europeas, en las que el agitador y otras dos personas --que luego rompieron con él-- lograron escaños, tres en total, y los ultras obtuvieron 67.296 votos en Cataluña.

En la provincia de Barcelona lograron 51.924 de esos votos, un 2,8% muy cercano del 3% que exige la ley para poder optar a entrar en el Congreso. Unas cifras insuficientes para obtener escaño, en todo caso, aunque sí para condicionar el apoyo que puedan dejar de tener otras formaciones.

Entre Vox y Orriols

Los expertos explican que su principal frontera electoral es con Vox, aunque en uno de los mítines de Alvise en Barcelona elogió a Sílvia Orriols, diciendo, literalmente, que estaba de acuerdo con muchas de las cosas que dice la líder de Aliança Catalana, partido en auge que no se presenta a las generales y por cuyos votos también pretende pugnar el eurodiputado.

En el partido de Santiago Abascal la preocupación es relativa, pues consideran que lo que fue un boom en las europeas ha quedado completamente diluido, también por los escándalos judiciales en las que se ha visto envuelto el agitador --su partido está acusado de financiación irregular y delito electoral-- que han derivado en la retirada de su inmunidad.