Lluís Puig ha dado la 'campanada' al ausentarse de las primeras sesiones plenarias en el Parlament tras su vuelta del exilio. Esta plantada inicial en la Cámara catalana ha marcado el arranque de su regreso, dejando vacío un escaño que concentraba gran parte de la expectación política y mediática.
Sin embargo, tras esta ausencia en el hemiciclo, el exconseller mantiene intacta la hoja de ruta con la que planea reactivar su agenda pública. Sus planes a corto plazo combinan el reencuentro con sus vecinos en Terrassa, su eventual incorporación presencial a la política y el impulso de diversos proyectos culturales.
Homenajes y regreso
Su primera parada será Terrassa para acudir a los Cants per la Llibertat, una concentración ciudadana de apoyo a los encausados del procés.
Posteriormente, Puig asistirá a la Cámara catalana para tomar posesión formal de su escaño. El diputado de Junts ha destacado el valor simbólico de sentarse en el hemiciclo y retirar personalmente el lazo amarillo que ha representado su ausencia durante casi una década, pero ausentándose de la primera jornada de pleno desde su llegada.
Defensa del patrimonio
En el terreno cultural, compaginará la política con la dirección de la Casa Macià en Prats de Molló (Francia), de próxima apertura. El exconseller mantendrá así su vinculación con proyectos culturales del sur de Francia desarrollados durante sus años fuera de España.
Entre sus planes inmediatos figura también una visita al Museu Nacional d’Art de Catalunya para examinar los murales de Sijena. Puig sostiene que las obras deben continuar en Barcelona por los riesgos técnicos que implicaría su traslado a Aragón, tras ser absuelto por el TSJC.
Balance de la fuga
A la hora de hacer balance, Puig afirma que su permanencia fuera de España ha contribuido a proyectar el conflicto político en el ámbito internacional.
A su juicio, la situación reciente demuestra un patrón de persecución hacia representantes públicos, lo que requiere consensuar soluciones estables para el futuro político de Cataluña.
Sobre la Ley de Amnistía de 2024, el diputado considera que la cúpula judicial ha aplicado la norma con reticencias y cuestionando las atribuciones del Tribunal Constitucional.
