"Se garantizará la enseñanza del castellano en toda España y de las lenguas cooficiales en sus respectivas comunidades autónomas". Esa propuesta educativa del PP en su "Contrato con España", presentado ayer lunes por su candidato Alberto Núñez Feijóo de cara a las elecciones del 29N, ha generado polémica en el seno del nacionalismo catalán, donde se interpreta que, tras la misma, se oculta un intento de igualar ambas lenguas cooficiales en las escuelas de la autonomía.
"El catalán no se toca". Con esa contundencia se expresó también el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, al defender el sistema de inmersión monolingüe obligatorio en catalán impuesto por la Generalitat en las tres últimas décadas, y declarado ilegal tanto por la justicia española como por la europea.
"Enseñanza en castellano", no sólo "del castellano"
Sin embargo, desde las entidades constitucionalistas de Cataluña no se explican esa controversia. Más bien al contrario. De hecho, desde algunas de ellas se considera que la redacción de la propuesta del PP es "un error". Y es que, en la misma, se afirma que "se garantizará la enseñanza del castellano" —algo que ya se cumple, puesto que se imparten sus respectivas asignaturas de Lengua y Literatura—, pero no "en castellano" que es donde, a su juicio, radica el quid de la cuestión.
Así lo sostiene la presidenta de Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB), Ana Losada, a este medio: "Esa propuesta no aporta nada, nos parece un error de expresión", valora. Algo que le sorprende, puesto que en la ponencia política de los populares de 2025 en Sevilla se mostraron menos ambiguos. "Es insuficiente", coincide Rafael Arenas, presidente de Impulso Ciudadano.
La "contradicción" de Baleares
Losada se muestra expectante sobre qué puede pasar en caso de que se produzca un cambio de Gobierno. Y recuerda que, durante las reuniones de los últimos años de AEB, tanto con el PP como con otros partidos, su entidad siempre ha dejado claro que el objetivo es que el español sea incluido como idioma vehicular en otras asignaturas troncales que no sean sólo la de Lengua, junto a la otra cooficial. Algo a lo que los populares, dice, siempre se han mostrado receptivos y con sectores que "batallan para que el tema esté en primera línea".
La dirigente de AEB, no obstante, advierte de que el PP "tiene que demostrar lo que promete". Y lamenta sus "contradicciones" en Baleares, una autonomía que gobierna desde hace tres años pero donde, "de facto, se aplica la inmersión". Según asegura, un 83% de los centros públicos de las islas imparten clases sólo en catalán.
Losada lamenta que esta exclusión es incluso más sangrante en el País Vasco, donde estima que, en la actualidad, sólo un 14% de los centros públicos imparten otras asignaturas en castellano.
Bilingüismo por ley y críticas al "maximalismo" de Illa
Por esta razón, se muestra partidaria de que se garantice por ley el bilingüismo en las aulas: "No puede ser que existan esas diferencias, tienen que haber unos mínimos que se cumplan en toda España, por ley".
Losada recalca que la justicia ya ha declarado la ilegalidad de la inmersión monolingüe obligatoria en catalán por "vulnerar los derechos lingüisticos de los alumnos". Y, por tanto, no se explica la reacción de los nacionalistas ni del president Illa: "Esto no es ningún ataque al catalán", afirma.
En este sentido, desde Fundación Impulso y Cooperación, su presidente, José Domingo, lamenta el "maximalismo" del dirigente del PSC y recuerda que, hasta hace "pocos años", los socialistas también compartían esa defensa del bilingüismo.
Equilibrio entre ambas lenguas
Al ser preguntado sobre la hipótesis de que se impartieran un 50% de materias en cada lengua, Domingo se muestra flexible: "Depende de la realidad de cada entorno, se puede adaptar a cada uno, pero en ningún caso puede ser monolingüe". Una opinión que también comparten el presidente de Societat Civil Catalana (SCC), Álex Ramos, y Rafael Arenas, de Impulso Ciudadano.
"Nosotros siempre hemos defendido un modelo equilibrado razonable. Una opción es priorizar que la primera enseñanza sea en lengua materna, en Infantil y en los primeros años de Primaria, y luego introducir el resto de idiomas", añade Domingo.
La inmersión, "un modelo de fracaso"
Las cuatro entidades comparten su rechazo al modelo de inmersión de Cataluña. "Es un fracaso", apunta Álex Ramos, basándose en un estudio de Societat Civil sobre los resultados de la autonomía en el informe internacional PISA desde 2003. Y es que, según sus datos, el monolingüismo en catalán en las aulas perjudica a los alumnos castellanohablantes, hasta el punto de poder causarles entre medio curso y un curso de retraso respecto a otros compañeros.
"En PISA se ve una mayor falta de comprensión lectora en la región", advierte. Y apunta que "no es razonable que se afirme que el castellano ya se aprende fuera de la escuela".
"No hemos entrado a valorar programas de los partidos políticos", añade Ramos, aunque "nos parecería bien que desde la administración se tratara a las dos lenguas de forma equilibrada, también en otros ámbitos, no sólo el educativo". Algo que le han trasladado tanto al PSC como al PP cuando se ha dado la ocasión.
