"Soy como Copito de Nieve, lleno el zoo pero no decido lo que como".
Así se ha autodefinido Gabriel Rufián al ser preguntado por cómo casan su popularidad con su poca incidencia dentro de ERC, su partido.
El político mejor valorado de España, reclamado por Frente Amplio para liderar la candidatura a la izquierda del PSOE en las próximas elecciones generales, logró un acuerdo con Podemos para que estos no se presentaran en Cataluña, pero no ha podido decidir las listas de los republicanos.
En una entrevista en El Món a RAC1 ha asegurado, de hecho, que Oriol Junqueras, líder de la formación, no le consultó respecto a los números dos, tres y cuatro de la candidatura por Barcelona que él encabezará, que ya están decididos.
Rufián ha sido muy crítico con su partido, no solo por esto sino por rechazar un acuerdo con los Comuns que él estuvo intentando pero que da por "fracasado" a unas horas de que termine el plazo para presentar coaliciones.
De hecho, ha mostrado muy poco optimismo de cara a las próximas elecciones, en las que, si no hay sorpresa mayúscula de última hora, habrá dos candidaturas de izquierdas en Cataluña, además del PSC.
Era lo que quería evitar, pero no ha podido, considerándolo literalmente un "fracaso", pidiendo perdón y reprochándoselo a la dirección de ERC.
"Ayer estuve a punto de irme a casa, pero me tengo que quedar por responsabilidad, por muchos militantes de ERC y de la izquierda más allá de ERC, no por nadie que esté en un despacho", ha asegurado el diputado republicano.
Incluso ha hecho broma, refiriéndose a sí mismo como "Copito de Nieve", aunque el símil tenía trampa.
Y es que así se titula el primer capítulo de su nuevo libro, que sale el próximo 27 de octubre, Cómo ganar a los fachas (Leer antes de votar).
