Publicada
Actualizada

Desconcierto total en la izquierda a la izquierda del PSOE respecto a cómo se presentarán a las elecciones del próximo 29 de noviembre a exactamente una semana para que se cierre el plazo de presentación de coaliciones.

Tanto Podemos como los integrantes de Sumar, ahora impulsores del Frente Amplio, buscan una fórmula de consenso para concurrir de forma conjunta y maximizar resultados, también con formaciones regionales como Compromís, que liderará en Valencia, o la Chunta, que lo hará en Aragón.

Pero no la encuentran. Y todas las miradas vuelven a enfocar a Gabriel Rufián, una operación complicada pero no imposible que permitiría a todas las partes superar las reticencias que ahora impiden un acuerdo y dibujan una izquierda nacional fragmentada como nunca antes desde 2015.

Por partes. Más Madrid, miembro del Frente Amplio, propuso que Ada Colau fuera candidata a la presidencia del Gobierno como cabeza de lista por Barcelona mientras ellos se quedaban los puestos de salida en la lista por Madrid, con la actual ministra de Sanidad Mónica García al frente.

Esta propuesta, más allá del regreso de la exalcaldesa, tiene varias lagunas. La primera, que Colau insiste en que solo se formará parte de una coalición que incluya a Podemos. Y la segunda, que Podemos quiere que su líder Irene Montero sea la candidata a la presidencia del Gobierno.

Acto de Irene Montero y Gabriel Rufían en Barcelona Gala Espín Barcelona

La formación morada no ve con malos ojos que Colau --con quien se llevan bien-- sea la número uno por Barcelona. Pero no están dispuestos a que los primeros puestos de la lista por Madrid se los queden Mónica García, Emilio Delgado y compañía, dejándoles sin apenas opciones de salir.

Primarias abiertas

Montero insiste en celebrar primarias abiertas porque sabe que es la única vía por la que puede imponerse. Pero tampoco les preocupa en exceso si finalmente los Comuns, Más Madrid, IU y Sumar deciden darles la espalda, pues creen que le perjudica más al Frente Amplio que a ellos.

En este punto están las cosas. Con Colau exigiendo --y buscando-- un acuerdo con Podemos, Irene Montero insistiendo en las primarias abiertas, Más Madrid diciendo que ni hablar de primarias abiertas, que ellos tienen más votos, y un único nombre encima de la mesa que podría solucionarlo todo.

Con el ministro Pablo Bustinduy autodescartado, Rufián es el único líder a quien tanto Montero como Más Madrid estarían dispuestas a dejarle paso como número uno. Conscientes de esta situación de bloqueo, hay muchos que le piden al político de ERC que dé el salto a la izquierda nacional.

Negociaciones Rufián-Junqueras

El republicano, por su parte, estaba decidido a intentar negociar con Oriol Junqueras unas listas a su medida mientras de cara a la galería se tomaba unos días de "reflexión", pero esto saltó por los aires la tarde de este jueves hasta el punto de que las negociaciones están "cerca de romperse".

Como ha avanzado este medio, Rufián ha insistido en que su asesor Sergi Tarrés ocupara uno de los puestos de salida en la lista por Barcelona.

Esto ha provocado el choque. El diputado en el Parlament Jordi Albert, que en cualquier caso ya iba a ir en las listas al Congreso, ya se perfila como posible cabeza de lista si no se reconduce la situación en los próximos días. Y en el seno de Frente Amplio y Podemos aguardan muy atentamente.