Nueva encuesta en Cataluña con una Aliança Catalana aún más disparada que en los anteriores sondeos.
El partido de Sílvia Orriols alcanzaría ya los 30 escaños, rozando la mayoría absoluta en Lleida y Girona --que se convertiría en la región europea más radicalizada desde 1945-- y empatando como primera fuerza con el PSC a dos años de celebrarse las próximas elecciones catalanas.
La formación de Salvador Illa perdería 12 de sus actuales 42 diputados, dejando a la izquierda sin la mayoría que hoy le sostiene en el Govern pese al ligero repunte de ERC, que sumaría tres escaños a los 20 obtenidos en los comicios de 2023.
Los Comuns también perderían dos diputados de sus seis actuales y la CUP se quedaría en tres --hoy tienen cuatro--, por lo que incluso sumando a los anticapitalistas apenas reunirían 60 diputados, muy lejos de la mayoría absoluta de 68 que fija el Parlament.
La derecha conservadora se estanca
El auge de la ultraderecha en Cataluña es aun más significativo al sumar los datos de Vox, que pasaría de sus 11 actuales a 18, mientras Junts es quien peor queda en este sondeo de Ipsos publicado este domingo en La Vanguardia al pasar de los 35 que obtuvieron en 2024 a apenas 16, una cifra inédita en este espacio, antaño hegemónico.
El PP, por su parte, se situaría en 11, dejándose cuatro de los 15 que obtuvieron en las pasadas elecciones.
Y este hipotético hemiciclo impediría cualquier fórmula de gobierno de las exploradas hasta la fecha, con más de un 35% de diputados ultraderechistas impidiendo cualquier entendimiento entre bloques al quedar muy tocada la derecha conservadora tradicional frente a las nuevas propuestas reaccionarias.
Mayoría independentista no operativa
Por otra parte, el independentismo recuperaría la mayoría absoluta, pero el cordón sanitario a Aliança imposibilitaría cualquier acuerdo con los secesionistas de izquierdas.
La mayoría de derechas --Junts, PP, Vox y AC-- tampoco parece dispuesta a ponerse de acuerdo, al priorizar todos ellos el eje nacional, al menos en cuanto a coaliciones de gobierno se refiere.
La única posibilidad, que se ha dado en otras administraciones pero nunca en el Parlament, sería una alianza entre socialistas, ERC y Junts.
Son los tres espacios que han tenido responsabilidades de gobierno en la Cataluña democrática --además de ICV, que participó en los tripartitos de Pasqual Maragall y José Montilla-- y la suma de sus diputados, aunque sobrepasaría los 68, sería la más baja de la historia.
Margen de maniobra
A dos años de las próximas catalanas --y con unas generales y unas municipales de por medio-- este parece ser el escenario.
Todos ellos tienen margen de maniobra: el Govern socialista para que la población aprecie los efectos de las transformaciones que están llevando a cabo y ERC y Junts para potenciar a sus respectivos líderes de nuevo, pues la amnistía permitirá a Oriol Junqueras y a Carles Puigdemont volver a competir en igualdad de condiciones.
La ultraderecha también confía en seguir su tendencia al alza. Ya no es una quimera que Orriols gane las próximas elecciones catalanas.
Y finalmente el PP confía en que estar ya en la Moncloa cuando se celebren estos comicios les ayude a al menos quedarse en su representación actual.
