Manifestación del Sindicat de Llogateres cortando la Diagonal de Barcelona
Los inquilinos elevan la presión ante Sánchez por el ‘Decreto Maricarmen’: “Hace falta una huelga general”
El Sindicat de Llogateres ha cortado la Diagonal frente al Palau de Congressos durante la intervención del presidente y ha advertido de que no aceptará un "decreto farsa" sobre vivienda
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Mientras en Barcelona cientos de personas utilizaban el nombre de Maricarmen para presionar a Pedro Sánchez, en Madrid se alcanzaba el acuerdo para que la mujer de 87 años desahuciada la semana pasada pudiera volver a casa.
Su caso ha llegado incluso al Vaticano. El Papa León XIV ha pedido este lunes a los líderes políticos que busquen soluciones al problema de la vivienda.
Pero el acuerdo no ha rebajado en ningún momento la presión sobre el Gobierno desde la capital catalana —y las palabras del pontífice tampoco—. El Sindicat de Llogateres ha vuelto a tomar este lunes la Diagonal para exigir a Pedro Sánchez que el Consejo de Ministros apruebe este martes el bautizado como Decreto Maricarmen, después de semanas de negociaciones y aplazamientos.
Manifestantes de la protesta por el derecho a la vivienda frente a los Mossos d'Esquadra.
La protesta, convocada frente al Palau de Congressos de Catalunya aprovechando la presencia del presidente del Gobierno en los Premios Vanguardia, ha acabado con la avenida cortada en ambos sentidos y con los manifestantes frente a frente con los Mossos d'Esquadra.
La protesta sigue
La mujer de 87 años ha estado presente durante toda la tarde. En las pancartas. En los cánticos. En las conversaciones entre manifestantes. "Maricarmen, no estás sola", repetían.
Maria Luisa Oñate, una manifestante de la portesta convocada por el Sindicat de Llogateres.
Entre los asistentes estaba María Luisa Oñate, bisabuela también de 87 años. "No es verdad que los mayores estemos enfrentados a los jóvenes. Todo lo contrario", ha relatado a Crónica Global. "Queremos que nuestros nietos y nuestros hijos tengan un hogar".
Después de recordar repetidas veces que hay más "Maricármenes" en España, han mantenido la coherencia en su crítica contra el Gobierno a menos de 24 horas del Consejo de Ministros: "No vamos a tolerar el cinismo de que usen el nombre de Maricarmen para presentarnos un decreto con el que lavarse la cara", remarcaba el portavoz del sindicato, Enric Aragonès, frente al Palau.
El Sindicat de Llogateres reclama contratos indefinidos mediante renovación automática, más protección frente a los desahucios, límites a las subidas y una regulación más estricta de los alquileres temporales y por habitaciones.
Entre premios y pancartas
La concentración ha comenzado a ganar espacio poco después de las siete de la tarde. Primero han llegado las pancartas. Después los cánticos. Finalmente, el tapón en la Diagonal.
A un lado, los invitados a los Premios Vanguardia accedían elegantes al Palau de Congressos. Al otro, los manifestantes ocupaban la calle. Entre unos y otros apenas quedaba espacio para algún runner universitario empeñado en completar la avenida.
Manifestación del Sindicat de Llogateres cortando la Diagonal de Barcelona.
Según la Guardia Urbana, unas 2.000 personas han participado en la concentración. Los convocantes han elevado la cifra hasta las 20.000.
La movilización ha reunido a familias, jóvenes y personas mayores, junto al Sindicat de Llogateres, la PAH y más organizaciones sindicales y de vivienda.
Vallas al suelo
A medida que ha avanzado la tarde, la tensión ha ido creciendo. Varias de las vallas instaladas frente al Palau han caído al suelo. Los manifestantes han avanzado, entonces, hasta situarse directamente frente al cordón policial. Los Mossos han respondido formando varias filas, con los agentes equipados con escudos en primera línea.
Las vallas de la protección policial amontonadas frente al Palau de Congressos.
Según el cuerpo catalán, a partir de las 21:00 horas varios manifestantes han lanzado objetos contra la línea policial. Dos personas, un hombre y una mujer, han sido detenidas por presuntos delitos de desórdenes públicos.
Respuesta desde fuera
Dentro del Palau de Congressos, Pedro Sánchez comenzaba su discurso. Fuera, los manifestantes intentaban hacerse oír y molestar. Cuando ha corrido la voz de que el presidente ya estaba interviniendo, la protesta ha respondido con una sonora pitada. Han llegado después los silbidos, los golpes contra las vallas y los gritos.
El ruido ha aumentado mientras Sánchez defendía desde el escenario que "patriotismo también es evitar que una mujer de 87 años acabe en la calle después de toda una vida en su casa". "Todos tenemos que poner de nuestra parte. El Estado, sin duda. Pero también las comunidades autónomas, que ostentan competencias fundamentales en este ámbito", ha añadido.
Manifestación del Sindicat de Llogateres
El presidente ha confirmado que el Gobierno llevará este martes al Consejo de Ministros un real decreto-ley con "medidas urgentes para aliviar la emergencia habitacional" y ha pedido a las fuerzas parlamentarias que hagan "un último esfuerzo" para sacarlo adelante.
Desde fuera: "¿Quién se encargará de esta decepción?", se preguntaba Aragonès mientras continuaban los silbidos.
"Hace falta una huelga general"
La presión sobre el Gobierno no termina este martes. El sindicato ya avisa de que la movilización no terminará mañana. Aragonès había advertido por la mañana de que el movimiento debía prepararse para una nueva fase si el texto no respondía a sus exigencias. "Los ánimos en las calles se han desbordado", ha asegurado.
Y ha añadido: "La herramienta que siempre ha tenido la clase trabajadora para luchar por sus derechos es la huelga general. Hace falta una huelga general por los derechos de la clase trabajadora y por el derecho a la vivienda".
Manifestación del Sindicat de Llogateres cortando la Diagonal de Barcelona
Entre los asistentes, el mensaje era parecido. "Mañana no aceptaremos ninguna farsa. Queremos la renovación automática de los contratos de alquiler", afirmaba una manifestante.
El pulso de mañana
El Gobierno llega a la cita de este martes después de semanas de negociación y con la necesidad de convencer a sus propios socios de que la respuesta es suficiente. Sumar ha reclamado mayor protección frente a los desahucios y regulación de los alquileres temporales y por habitaciones, entre otras medidas.
Sobre la mesa hay también cambios en los contratos de alquiler, actuaciones sobre los pisos turísticos y nuevas herramientas para ampliar la protección del parque público. Son medidas con las que el Ejecutivo busca dar una respuesta a un problema que lleva años en el centro del discurso de la izquierda y que sigue sin tener una solución que convenza a los suyos.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, y Míriam Nogueras, portavoz de Junts, reunidos en Moncloa
Mientras Sumar presiona para endurecer la protección de los inquilinos, Junts mantiene sus reservas sobre algunos de los cambios incorporados durante las últimas conversaciones. El Gobierno necesita cerrar ese equilibrio antes de afrontar la posterior convalidación parlamentaria.
El resultado será también una prueba para el Ejecutivo: si el paquete que llega mañana a la mesa del Consejo de Ministros será suficiente para sus socios y para un movimiento de vivienda que lleva días reclamando mucho más. Habrá que ver si acaba en huelga general.