El Ayuntamiento de Lleida ha aprobado este viernes, de forma inicial, la ordenanza municipal que prohíbe cubrirse totalmente el rostro en la vía pública. La regulación ha salido adelante en el pleno con el respaldo de PSC-Units, Junts y Vox, sumando un total de 16 votos a favor. El PP, ERC y el Comú han votado en contra.
La medida veta el uso de indumentarias como el burka o el niqab. Argumentan que impedir la identificación facial no es propio de una "sociedad libre y democrática". La norma se fundamenta en la convivencia ciudadana, el civismo y la protección de los derechos de las mujeres. Evita aludir a razones de seguridad o nombrar directamente las prendas religiosas.
Sanciones y excepciones
El artículo 12 establece un marco punitivo específico para quien incumpla la norma en la vía pública. Las multas oscilarán entre los 400 y los 750 euros.
El texto fija excepciones para salvaguardar su aplicación legal. Quedan excluidos los recintos de culto religioso y los eventos donde cubrirse la cara responda a usos y costumbres sociales aceptados. También se excluyen las situaciones donde la indumentaria se emplee en el ejercicio directo de un derecho fundamental.
Los antecedentes de 2010
Con la inclusión de la excepción vinculada a los derechos fundamentales, la corporación busca evitar que el articulado sea anulado por la justicia, como ocurrió en el pasado.
En 2010, Lleida fue la primera ciudad de España en regular esta prohibición. Sin embargo, el Tribunal Supremo tumbó la ordenanza tres años después. Dictaminó que los ayuntamientos no tienen competencias para limitar libertades públicas ni la libertad religiosa.
Mujeres con burkas
Pese a este blindaje redactado por el equipo de gobierno, la oposición vecinal y social ha anunciado acciones. La asociación Watani por la Libertad y la Justicia recurrirá la norma por "todas las vías democráticas disponibles". También ha puesto en marcha una campaña de recogida de firmas para paralizar su entrada en vigor.
