El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha dado detalles de su propuesta para la reforma educativa que el territorio ha abierto recientemente, empujado por la caída del rendimiento escolar de los alumnos catalanes y las carencias de un sistema que también sufren los docentes, aún en pie de guerra.
La comparecencia del jefe del Govern en el Parlament --que ha prometido que no se repetirá el error en las pruebas PISA que invalida los resultados catalanes tras haber tomado medidas correctoras-- se produce en una semana con una intensa agenda educativa.
Este viernes, recibirá en el Palau a los partidos con representación en la Cámara para acercar posiciones por un nuevo modelo y el blindaje de los recursos necesarios durante varias legislaturas.
Más comprensión lectora
La reforma educativa que plantean los socialistas pretende fortalecer el hábito lector durante la escolarización, con un número mínimo de lecturas obligatorias de clásicos y obras modernas. Actualmente, los centros tienen libertad para confeccionar su propia lista y permitir que los estudiantes elijan qué leer, con autonomía pero bajo criterios pedagógicos.
Esto cambiará porque "la comprensión lectora es la puerta de entrada al resto de aprendizajes y quien tenga dificultades para comprender un texto tendrá problemas en el resto de competencias", como matemáticas y ciencias, ha señalado Illa.
Comuns apoya la repetición de curso
El president también ha llamado a "garantizar que un niño acabe la primaria sabiendo leer y escribir plenamente" y se ha preguntado si "un alumno que no logra los aprendizajes necesarios debe repetir curso". Precisamente, la repetición de curso desapareció de las escuelas de un tiempo a esta parte y los menores avanzan con independencia del número de asignaturas que han suspendido.
En esta cuestión, encontrará la complicidad de los Comuns. Su socia de legislatura, Jéssica Albiach, ha defendido recuperar la repetición de curso, abogando por quitarle "peso punitivo" para priorizar el correcto desarrollo cognitivo y pedagógico de los alumnos.
Asimismo, la diputada valenciana ha cuestionado la eficacia de las aulas de acogida de cuatro meses para aprender catalán, planteando un "curso puente" para los estudiantes recién llegados del extranjero. El debate educativo también tratará de encontrar la fórmula para "integrar a los alumnos que no saben catalán ni castellano", que los menores "respeten al maestro" y "proteger a los menores de las pantallas y las redes sociales", ha enumerado Illa, entre otras cuestiones.
Salvador Illa, presidente de la Generalitat, en el Parlament
Ley contra las pantallas
El dirigente socialista anunció que el Ejecutivo catalán prepara un anteproyecto de ley para frenar la exposición de los menores a los smartphones y las redes sociales y desterrar la inteligencia artificial hasta el segundo ciclo de la ESO, habida cuenta del impacto cognitivo y psicológico en edades tempranas. Cataluña será "la primera comunidad autónoma" en tener un "modelo de bienestar digital", en sus palabras.
El socialista ha manifestado su compromiso por revertir las "carencias" del sistema educativo de la mano de "todas las partes interesadas e implicadas" para "reforzar los aprendizajes del alumnado". Para él, "no es solo cuestión de destinar más recursos, hay que hacer más", y ha dicho estar "convencido" de que puede llegar el pretendido "gran consenso".
La inversión del 6% será "gradual"
Por este motivo, ha pedido altura de miras a los partidos, apelando a la responsabilidad de los presidentes de los grupos parlamentarios que acudan a su convocatoria del viernes: "Necesitamos compromiso, generosidad y buena fe, que los partidos pongan por delante a los 1,6 millones de alumnos que, mientras debatimos aquí, cargan las aulas con ilusión y esperanza".
En materia económica, la Administración catalana se ha propuesto cumplir, 17 años después, con la inversión del 6% del Producto Interior Bruto (PIB) catalán a la educación. Una cifra jamás alcanzada pese a quedar blindada por la Ley de Educación de Cataluña del año 2009; el esfuerzo inversor apenas supera el 4% año tras año frente a los países nórdicos, que sí cumplen con esta máxima.
Sobre esta cuestión, ha avisado de que su consecución será "gradual" porque no se puede "resolver en un día un incumplimiento de 17 años". "Las cosas importantes no se cambian en un día, ni en un curso, pero entre todos podemos devolver el nivel educativo de Cataluña a los niveles de excelencia", ha agregado.
Las explicaciones por el error con PISA
Así lo ha dicho después de reconocer como "un error grave" el que ha invalidado los resultados de los alumnos catalanes en las pruebas PISA, después de que los colegios aplicaran una tasa de exención de los estudiantes llamados a hacer los exámenes del 23% de media, frente al 5% que recomienda la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Solo podían quedar fuera los menores para los que fuera imposible comprender o realizar la actividad por tener necesidades especiales o haber llegado recientemente a Cataluña y, por ejemplo, no dominar la lengua. Pero los centros no aplicaron correctamente este requisito, lo que ha hecho que los resultados no sean concluyentes y, por tanto, sean incomparables con ediciones anteriores y otras regiones.
La información no llegó
El Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE) advirtió al Consell Superior d'Avaluació del Sistema Educatiu hasta en siete ocasiones, y el 9 de abril de 2025 se produjo el "primer punto de inflexión", ha descrito Illa. Y ha lamentado que "las advertencias no llegaron a los centros educativos ni consta que se activaran medidas de corrección o seguimiento, y aún no habían finalizado las pruebas, por lo que había margen para actuar".
El Consell no trasladó los avisos a los "niveles de decisión a los que debía llegar" en el Departamento de Educación hasta que, en febrero de 2026, llegó a oídos de la directora, quien sí informó al equipo de la consellera Esther Niubó, concretamente al secretario de Mejora Educativa, Ignasi Giménez.
Reunión del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, con la consejera Esther Niubó y el presidente del Consell d'Educació de Catalunya, Joan Manuel del Pozo
Un cese y tres expedientes
A continuación, la Generalitat abrió unas diligencias previas que detectaron "errores de interpretación, supervisión y seguimiento de las pruebas" que Illa ha tachado de "inaceptables", lo que empujó a la apertura de tres expedientes sancionadores por vulnerar la ley de transparencia y buen gobierno de la Generalitat.
Como resultado, dos técnicos del Consell y un alto cargo del departamento fueron apartados a finales de agosto hasta la resolución de los correspondientes procedimientos, aún pendiente. La polémica también se saldó con el cese de la secretaria general de la conselleria, Teresa Sambola, una salida que, si bien Niubó la desvinculó del fiasco, esta ha sido reivindicada por Illa hoy.
No se manipularon los resultados
El president ha recordado, así, que "no se han perdido las pruebas ni manipulado los resultados, ni ha habido un problema en la corrección, sino que el problema es metodológico", aseverando que el departamento ha adoptado las medidas necesarias para evitar que el error vuelva a repetirse, con un refuerzo de la Agència d'Avaluació i Prospectiva de l'Educació (APE), que debe tener "un papel central" e ir más allá de "elaborar ránkings".
Prueba de ello ha sido que las pruebas posteriores a los exámenes PISA, como las de comprensión lectora y final de etapa de cuarto de ESO, se han desarrollado sin incidencias, ha destacado Illa.
