Sílvia Orriols y David Cid, durante el debate de portavoces parlamentarios de RTVE

Sílvia Orriols y David Cid, durante el debate de portavoces parlamentarios de RTVE

Política

El Parlament menosprecia los anuncios de Illa pero negociará un gran acuerdo en Educación

Todos los grupos, salvo Vox, acudirán a la llamada del presidente de la Generalitat para intercambiar propuestas, según han confirmado en el debate entre portavoces parlamentarios de este jueves

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Primera respuesta de los grupos parlamentarios a los importantes anuncios en materia educativa del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, en su conferencia El futur ja és aquí, pronunciada el pasado lunes en el Museu Marítim de Barcelona.

Antes de empezar el período de sesiones, en el ya tradicional debate de portavoces de principio de curso organizado por RTVE —moderado por Lluís Falgàs y emitido este jueves simultáneamente en La2Cat, Canal 24 horas, Ràdio 4 y RTVEPlay—, todas las formaciones, salvo Vox, se han comprometido a acudir a la llamada del Govern para consensuar un gran acuerdo de país en Educación y alcanzar el 6% del PIB como marca la propia ley educativa.

El objetivo compartido tanto por el Ejecutivo como por buena parte de los grupos es que este pacto trascienda a los colores y las legislaturas, aunque de entrada piden la climatización de las aulas —uno de los compromisos de Illa es que llegue a todos los centros el año 2031— antes de lo previsto.

Así ha empezado el debate. Con la portavoz socialista, Elena Díaz, reivindicando la necesidad de este gran acuerdo, pero quitándose responsabilidad respecto al déficit del sistema durante la década del procés. La oposición ha replicado recordando el escándalo de las pruebas PISA, un asunto sobre el cual Illa está llamado a rendir cuentas la semana que viene en el pleno, y la huelga de los docentes, que siguen reivindicando mejoras a la conselleria.

Más allá de esto, ERC y Junts han tendido la mano al Govern. Algo que, de forma sorprendente, también ha hecho Sílvia Orriols, líder de Aliança Catalana, quizá sorprendida de que, en esta ocasión, no hubiera cordón sanitario y dispuesta —según ha explicado— a decirle lo que piensa a la cara.

El aguerrido David Cid, portavoz de los Comuns —a quien el moderador ha llamado la atención varias veces por interrumpir—, ha insistido en bajar las ratios —una de las principales demandas de los profesores en huelga—; mientras PP y Vox, por su parte, han hablado de la falta de libertad educativa, de la pérdida de la cultura del esfuerzo y, especialmente, de inmersión lingüística, un modelo que consideran discriminatorio y fracasado.

La CUP ha marcado distancias con el Govern sin aclarar qué posición adoptará, aunque en esta legislatura ya han abierto la veda a pactar con el PSC.

Al ataque

Entonces sí, tras abordar el asunto más urgente, ha arrancado el intercambio de impresiones. El primero en disparar ha sido el posconvergente Salvador Vergés, que ha asegurado que Illa es un president "desaparecido" y que ERC y Comuns le han dado carta blanca con los presupuestos.

También ha aprovechado para increpar a su homóloga del PP Lorena Roldán por intercambiar el catalán y el castellano en sus intervenciones, a lo que la diputada de los populares ha tenido que recordar que ambas son oficiales en Cataluña, en lo que ha sido el primer rifirrafe de la noche.

Otro de los asuntos conflictivos ha sido el nuevo modelo de financiación, que se votará este otoño en el Congreso de los Diputados tras el acuerdo a tres entre ERC, Govern y Gobierno y que, pese al rechazo de la amplia mayoría de regiones —algunas en manos socialistas—, solo necesita el OK de Junts.

Esta reforma del sistema, que está llamada a inyectar 4.700 millones de euros más en las arcas de la Generalitat, es insuficiente para los de Carles Puigdemont, que piden un concierto económico y no bajan de ahí. La portavoz de ERC, Ester Capella, ha insistido en que ella también quiere ese modelo, que también desea la independencia, pero que se trata de un avance que no se puede desperdiciar: "Mejórenlo y lo aprobaremos", ha dicho.

Roldán, que ha defendido que Cataluña necesita más recursos, pero está radicalmente en contra de la propuesta actual, ha dicho —parafraseando a su compañera Isabel Díaz Ayuso—, que la Generalitat malgasta el dinero en embajadas y excursiones, en referencia a la reciente visita de Illa a Extremadura.

"Los socialistas viven muy bien", ha asegurado la ex de Ciutadans, a lo que Cid, siempre al rescate de sus socios socialistas, le ha dicho que "el PP está en contra de Cataluña". Ha sido un debate más de eslóganes que de propuestas, siendo fieles a lo que suele pasar en el hemiciclo del piso de arriba.

Vivienda

En materia de vivienda, la derecha ha empezado hablando de bajar la fiscalidad y dejar construir a los promotores; la izquierda insistía en regular alquileres y limitar pisos turísticos; la extrema derecha culpaba a los inmigrantes de la subida de precios; y Junts pretendía situarse en la centralidad.

Pero poco ha durado la seriedad, porque Cid ha asegurado que Aliança Catalana "es en realidad Aliança Inmobiliària, porque sus candidatos a las próximas elecciones municipales tienen pisos". Y Joan Garriga, portavoz de Vox, le ha contestado que los Comuns son, entonces, la Aliança Okupa.

El PSC ha remarcado la promesa de Illa de construir 50.000 pisos protegidos nuevos en 2030, insistiendo en que Cataluña es la comunidad que más construye. Y Orriols ha hecho una referencia a legislar. Algo que le ha valido un "para legislar, hay que venir al Parlament" por parte de Dani Cornellà, portavoz de la CUP, que ha sido aplaudido por Capella y Cid, quienes también le han reprochado a la líder de AC haber "enchufado a su hija" como policía local en Ripoll.

Ha sido un momento de todos contra la líder ultraderechista, en el cual también la han acusado de tomar café con los diputados de Vox —los arrumacos de los que hablaba el portavoz de los Comuns el curso pasado desde el atril—, aunque ambos han insistido en que nunca se han reunido.

Inmigración y seguridad

El tercer bloque, finalmente, abordaba la inmigración y la seguridad, empezando por el traspaso de competencias pactado entre Junts y el PSOE que sigue bloqueado en el Congreso de los Diputados, que Podemos considera "racista" y que, en el debate de este jueves, no ha dado más de sí.

Roldán ha aprovechado para que se hablara de Ceuta, reprochando la gestión de Pedro Sánchez a la portavoz socialista; Vergés ha tratado de marcar de nuevo un perfil moderado, hablando de derechos y deberes para los inmigrantes; y Garriga ha expuesto su catálogo de deportaciones, expulsiones y remigraciones para cuando lleguen al Gobierno de España, algo que parece muy cercano a tenor de todas las encuestas, salvo la del CIS.

El líder de Vox también se ha enzarzado, para variar, con Cid. El diputado de los Comuns le ha reprochado el mensaje de su compañero José María Figaredo, relativo a "cazar inmigrantes" en la ciudad autónoma, mientras Garriga le ha llamado hipócrita por no acogerles en su casa y veranear en Cadaqués.

"¡Yo no tengo un barco como tú, pijo!", concluía el episodio el número dos de Jéssica Albiach. Ese ha sido el tono del debate.

Prólogo de un curso intenso

La cosa terminó con la CUP intentando colar el mensaje de que "hay más muertes en Cataluña por accidente laboral que por homicidios", y el moderador pidiendo respuestas breves a la pregunta de si la región es un lugar seguro o no.

Orriols, discreta durante todo el debate, ha concluido que "en Pakistán hace nada no era delito matar a las mujeres, de aquí a nada todos los nuevos regularizados tendrán derecho a voto y condicionarán nuestras democracias"; Junts ha reprochado a Díaz las últimas dimisiones en la conselleria de Interior; ERC ha criticado las recientes "actuaciones e infiltraciones de los Mossos"; y Roldán ha asegurado que "Cataluña parece el plató de Narcos".

La semana que viene vuelven los plenos, en este caso con la comparecencia de Illa relativa a las pruebas PISA, y la siguiente se celebrará el Debate de Política General, donde los grupos fijarán prioridades de cara a un nuevo curso que promete ser muy intenso.

Por ahora, el de las distintas formaciones a la llamada del Govern para llegar a un gran acuerdo en materia educativa. Que no es poco.