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La exalcaldesa de Barcelona Ada Colau ha trasladado a su partido que, si quieren contar con ella como candidata para las elecciones generales, es imprescindible que tanto los Comuns como el resto de integrantes de Sumar –Izquierda Unida, Más Madrid, etcétera– lleguen a un acuerdo con Podemos.

Este movimiento llega días después de que la exministra de Igualdad y actual eurodiputada Irene Montero hiciera pública su voluntad de liderar este espacio, aunque choca con el estado actual de las relaciones entre ambos partidos, todavía rota pese a los tímidos intentos de rehacer puentes.

Y es que los Comuns llevan tiempo explorando nuevas fórmulas para construir un proyecto similar al que impulsó para las elecciones de 2023 Yolanda Díaz —que dejará la primera línea cuando termine la legislatura—, pero hasta ahora al margen de Podemos y sin candidatos ni decididos ni a la vista.

La exalcaldesa, decidida a dar el paso como ya ha dejado caer públicamente, sabe que su "buena relación" con la exministra puede facilitar las cosas. Y a su entorno le parece una gran idea, puesto que impediría que el sector ICV, con el ministro Ernest Urtasun como cara visible, se acabe imponiendo.

Semanas decisivas

De momento, los Comuns insisten públicamente en que la nueva coalición debe ser mucho más sólida —"mejor gobernada", en palabras de la portavoz de Sumar en el Congreso, Aina Vidal—, para evitar que Podemos, como sucedió tras las elecciones de 2023, se desentienda a los pocos meses.

También destacan que en este inicio de curso —más crispado que el anterior, si cabe, tras la crisis veraniega de Ceuta— se han puesto manos a la obra para que un posible adelanto electoral no les pille desprevenidos —se especula con una posible convocatoria en marzo, si caen los presupuestos.

Colau en Barcelona y Montero, en Madrid

La idea de Colau, en esta línea, sería encabezar una candidatura por Barcelona y que Montero hiciera lo propio en Madrid, presentándose como un tándem capaz de mejorar los 31 escaños que obtuvo Sumar en 2023 y equilibrando las distintas listas para que todos estuvieran conformes con su rol.

Este planteamiento chocaría con la voluntad de liderazgo de Más Madrid —mucho más relevante en la capital que Podemos— y, concretamente, de su actual portavoz en la asamblea regional, Emilio Delgado, que aceptó ceder el liderazgo de las listas a la ministra Mónica García en las próximas elecciones a la comunidad —también en 2027— a cambio de que su nombre sea prioritario en la candidatura al Congreso de los Diputados.

Más Madrid, un obstáculo

La formación que en su día impulsó Íñigo Errejón es, de hecho, la más beligerante con el paso al frente dado por Irene Montero, que propuso que su liderazgo se votara en unas primarias abiertas, sabiendo que su capital político puede impulsarla entre las bases por delante de formaciones con mayor representación. Por eso ellos defienden negociar a partir de la fuerza que tiene ahora cada uno, ya que, en el caso de Podemos, es muy poca.

Por el contrario, Izquierda Unida, cuyo reglamento prevé un proceso de elección interno antes de explorar coaliciones, se ha manifestado a favor. Y está por ver el papel que juegan los regionalistas de Més, Compromís, Adelante Andalucía o la Chunta, que quieren liderar en sus respectivas regiones.

Malas perspectivas electorales

Pese a las malas expectativas del futuro proyecto —que de una forma u otra, con Podemos o sin Podemos, con Colau o sin Colau, existirá—, todas las partes confían en que se trata de la mejor opción para, entendiendo que PP y Vox gobernarán de la mano, articular una oposición contundente.

Todas las encuestas apuntan que la mayoría de las derechas superará los 200 diputados, imposibilitando una nueva coalición como la que ha gobernado en España de la mano del PSOE en la actual y la anterior legislatura. Tanto Colau como Montero creen que la mínima oportunidad de que Pedro Sánchez continúe en la Moncloa de su mano pasa, eso sí, por perfiles consolidados que ilusionen y, sobre todo, movilicen a los suyos.

Por lo pronto, Colau vuelve a escena. Sus apariciones por televisión de los últimos días, tanto en Cataluña como en cadenas de ámbito generalista, no son casualidad. Buscan mejorar su posición negociadora ante una propuesta, la del tándem con Montero, que ya ha llegado al resto de interesados.