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Las bases de la CUP han dado su visto bueno a la propuesta de que Laure Vega lidere la lista electoral en la capital catalana y la diputada, actual líder de facto del grupo parlamentario anticapitalista, ha aceptado asumir el reto en una candidatura unitaria apoyada por las organizaciones locales.

Aunque el dictamen cuenta con la aprobación de las distintas asambleas, la dirección remarca que el protocolo interno exige completar las votaciones finales antes de dar por cerrado el procedimiento. Pese al consenso entre las distintas organizaciones --Comunistes también forma parte de esta historia--, queda una última fase de validación, aunque se da por hecho que Vega será ratificada esta semana, concretamente el sábado, cuando el partido ha convocado un acto a tal efecto en la Nau Bostik de Barcelona.

Laure Vega, diputada de la CUP Gala Espín

Movimiento inesperado

Se trata de un movimiento inesperado, pues había asumido mucho protagonismo en el Parlament desde el adiós de Laia Estrada, hace más de un año. Quien fuera cabeza de lista en las pasadas elecciones le ganó las primarias precisamente a Vega, pero acabó marchándose entre discrepancias por el amago de una nueva política pactista de la CUP.

Fue precisamente la diputada de Sant Boi de Llobregat, vinculada al partido desde hace más de quince años, quien se encargó de abrir la veda de llegar a acuerdos con el PSC, en este caso en materia de vivienda. Lo que levantó ampollas en el sector más purista de la formación --que siempre ha reprochado a Vega anteponer las luchas sociales a las nacionales, tildándola despectivamente como la Gabriel Rufián de la CUP--, pero fue muy celebrado por los impulsores del Procés de Garbí, que pedía precisamente más influencia política.

Su mejor baza para entrar en Barcelona

En cualquier caso, los halagos a la diputada en los pasillos del Parlament tanto por la forma como por el fondo son frecuentes. Es la estrella de su grupo, lo que, en un momento de debilidad absoluta de la CUP, también puede entenderse como una apuesta firme por el Ayuntamiento de Barcelona, donde hace dos legislaturas que no están y las encuestas aseguran que, con la ampliación de concejales que se implementará tras las elecciones de 2027, podría recuperar la representación perdida.

La batalla, en este sentido, será muy dura. Pero Vega ya sabe a lo que se enfrenta: Gerardo Pisarello (Comuns) y Elisenda Alamany (ERC) serán sus principales competidores a la izquierda del PSC, donde el actual alcalde Jaume Collboni aspira a ganar las elecciones y repetir al frente de la alcaldía un nuevo mandato.

Muchas caras nuevas, también, en la derecha, con Jordi Martí Galbis con el reto de acercarse al resultado de Xavier Trias en 2023, Jordi Aragonès al frente de la irrupción de Aliança, y Dani Sirera (PP) y Gonzalo de Oro (Vox) que repiten con la intención --y el favor de las encuestas-- de mejorar su representación respecto a 2023.