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El PP catalán ya está manos a la obra para responder al encargo de Alberto Núñez Feijóo de mejorar su resultado en Cataluña para que, esta vez sí, no haya mayoría alternativa a la que sumen con Vox —los populares ahora tienen cinco escaños, y el objetivo es acercarse a los 12 de José María Aznar en el año 2000—.

La crisis migratoria en Ceuta, creen, ha noqueado definitivamente al Gobierno. Y las miradas están puestas en unas elecciones entre febrero y marzo del año que viene, que Pedro Sánchez estaría decidido a convocar, adelantándolas seis meses, si no consigue aprobar los presupuestos en diciembre.

En esta línea, en una facción catalana de los populares que ha sabido reinventarse tras una década en la que rozaron la desaparición, no solo se habla de estrategia y de ambición. Ambas quedaron blindadas en el congreso de julio, que también sirvió para cerrar filas en torno a Alejandro Fernández.

También se habla de nombres. Especialmente, tras descartarse que Nacho Martín Blanco, que fue el cabeza de lista de los populares en las generales de 2023, repita al frente de las listas por Barcelona. Algo que "se da por hecho" internamente desde hace tiempo, asumiendo una cierta "decepción".

Sin protagonismo

Y es que el exdiputado de Ciutadans en el Parlament entre los años 2017 y 2023, según constatan en el PP catalán, no ha tenido apenas protagonismo en su primera legislatura en el Congreso con los populares. "No le han dado bola, y eso suele significar que no te ven del todo preparado", comenta al hilo un exparlamentario.

Internamente, detallan que en las pasadas elecciones generales "se tuvieron que hacer equilibrios" —más de los habituales en los populares— porque estaban "en fase de integración" de los ex miembros de Ciudadanos, partido que ni siquiera se presentó a aquellos comicios y ya avanzaba en su desintegración.

El futuro de Martín Blanco —con quien, más allá de esto, no tienen "ningún problema"— pasará por ir en "el puesto tres o el cinco" de la lista cremallera por la provincia de Barcelona, mientras suenan con mucha fuerza los nombres de Juan Fernández y Juan Milián como posibles relevos.

Los 'Juanes'

Valor al alza entre los populares, muy próximo al alcalde de Badalona Xavier Garcia Albiol, y fogueado como portavoz en el Parlament en los últimos años, Fernández salió del último congreso como número dos a nivel orgánico, y con la sensación de que se trata de una apuesta firme de Génova.

Hay fuentes internas que, pese a que oficialmente no hay nada decidido, apuntan que Fernández podría ocupar esta primera posición. "Tendría sentido, como ya ocurrió con Santi Rodríguez, para poner en valor la figura de secretario general", señala otro dirigente popular consultado.

La fecha de las elecciones, no obstante, podría ser determinante en su caso, pues un adelanto —como todo apunta— podría interrumpir su labor de preparar al partido para las elecciones municipales que se celebran en mayo, en las que el PP le confió la confección de las candidaturas locales.

El otro nombre que sitúan internamente como posible cabeza de lista es el de Juan Milián, ideólogo del PP catalán durante años, concejal en el Ayuntamiento de Barcelona hasta mediados de 2025, actualmente senador por la Generalitat, y muy bien valorado por la dirección actual del partido.

Otras prioridades

Las listas, como es habitual, se llevarán a cabo de forma consensuada entre las direcciones nacional y autonómica. "No tardará mucho en decidirse", explican, aunque matizan que el cabeza de lista deja de ser relevante en una situación como la actual, que califican de "urgencia nacional".

También deberá decidirse, entre otros, si Santi Rodríguez, actual diputado, continúa en uno de los puestos de partida —como él desea—. Pero la prioridad —y casi una exigencia para Feijóo, que podría perder el puesto si no sucede— es que tras los comicios haya, sí o sí, un cambio en la Moncloa.

Asimismo, con la perspectiva de poder gobernar y de que el resultado de Vox permita un apoyo externo sin entrar en el Consejo de Ministros, también se tendrá en cuenta qué catalanes formarán parte del ejecutivo. Con, de nuevo, nada decidido, aquí podrían bailar nombres como el de Pere Huguet.