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El inicio del curso escolar 2026-2027 en Cataluña ha arrancado con tensión en las calles, pero una aparente firmeza en los despachos.

En una mañana marcada por los cortes de tráfico en arterias de circulación clave de Barcelona —provocados por manifestaciones del sindicato mayoritario Ustec-Stes, CGT y La Intersindical—, la consellera de Educación, Esther Niubó, ha salido al paso del malestar sindical.

En una entrevista en RAC1, la titular del departamento ha descartado su dimisión y ha asegurado que las reivindicaciones salariales del colectivo docente están "superadas" tras los acuerdos alcanzados meses atrás.

La manifestación de docentes de este martes, 8 de septiembre. Europa Press

Ahora, según apunta, las reclamaciones se centran en la "insuficiencia de recursos para atender la diversidad" que hay en las aulas.

Firmeza ante el bloqueo sindical

"No dimito porque seguramente sería lo más sencillo. Abandonar la responsabilidad en momentos complejos es lo que más fácilmente le saldría a cualquiera, pero tengo muy claro el encargo", ha aseverado Niubó al ser preguntada por la presión del sector.

La consellera ha admitido una vez más que el sistema educativo catalán arrastra déficits estructurales de los que no se siente orgullosa, pero ha reclamado "confianza y un debate sereno" a la comunidad educativa para convertir la crispación en un diálogo constructivo.

El escollo

Sobre las causas del choque con los sindicatos convocantes de la huelga en este primer día de clase para más de 1,6 millones de alumnos, Niubó ha situado el núcleo de la insatisfacción en el ritmo de dotación de recursos para la diversidad.

El punto de atasco, sostiene la consellera, radica en que para los sindicatos todos los avances actuales resultan insuficientes y exigen una mayor celeridad en su aplicación.

Ante esto, ha solicitado "paciencia y confianza para poder trabajar". "Llegaremos", apunta, "será progresivo".

Reformular la escuela inclusiva

En vísperas del décimo aniversario del decreto de escuela inclusiva, la consellera ha defendido, pues, la necesidad de replantear el modelo actual para garantizar el éxito educativo.

Su propuesta pasa por asegurar que los alumnos con necesidades especiales más severas cuenten con centros de educación especial preparados, mientras se siguen reforzando las unidades de apoyo intensivo en la escuela ordinaria.

Aulas de acogida intensivas

Otro de los retos expuestos por la titular de Educación afecta a la integración del alumnado recién llegado. La consellera ha planteado la creación de aulas de acogida de carácter intensivo para aquellos jóvenes de 14 o 15 años que se incorporan al sistema a mitad de curso, a menudo sin dominar el catalán o el castellano y, en ocasiones, sin alfabetizar.

La idea es que pasen varios meses inmersos en el aprendizaje del idioma y las competencias básicas antes de integrarse definitivamente en el aula ordinaria.

Despliegue de plantillas y reducción de ratios

Para rebatir las críticas de inmovilismo del Govern, la titular de Educación ha desglosado las cifras con las que arranca este curso escolar.

En concreto, ha destacado la entrada de más de 1.800 profesionales extra en el sistema, entre docentes y personal de apoyo.

A esto se suma una reducción progresiva de las ratios, logrando que el 97% de los grupos de Infantil 3 se sitúen ya por debajo de los 20 alumnos, y los de primero de la ESO por debajo de 30.

Asimismo, ha puesto en valor el incremento de 500 dotaciones para alcanzar la cifra de más de 2.000 aulas de acogida, además de la paulatina incorporación de personal sanitario con el objetivo de cubrir la totalidad de los centros educativos en un plazo de dos años.

Bajas médicas

Al ser preguntada por los datos del Síndic de Greuges que reflejan máximos históricos en las bajas laborales del colectivo docente, Niubó ha reconocido que se trata de un evidente indicador de malestar en las aulas.

Según la consellera, "las promociones más jóvenes de profesores registran proporcionalmente más bajas que los docentes veteranos", un escenario que el Govern asume que no podrá resolverse únicamente desde el ámbito estrictamente educativo.