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El combustible, el servicio de limpieza, el material de oficina, la energía… todo eso que necesitan los organismos públicos tanto como las empresas privadas se centraliza en la Administración a través de un órgano al que ahora el Govern dará un lavado de cara.

No solo cambia de nombre —la hasta ahora Comisión Central de Suministros y Servicios pasará a llamarse Catalunya Compra Pública (CatCP)—, sino que también ampliará su radio de acción con el objetivo de ahorrar millones de euros al erario público.

El 'president' Salvador Illa Europa Press

Según los cálculos del Govern de Salvador Illa, la nueva central de compras podría generar entre 18 y 36 millones de euros de ahorro anual en el precio de los productos, sobre un volumen de 180,37 millones de euros adjudicados en 2025. A esta cifra se sumarían entre 2,7 y 6,9 millones de euros de ahorro administrativo, gracias a la reducción de papeleo y de horas de trabajo.

La clave está, en buena medida, en la pura escala: cuanto mayor sea el volumen de compra, mayor será la capacidad de la Administración para negociar precios con los proveedores.

Entran CatSalut y más

En la Comisión Central de Suministros y Servicios hasta ahora participaban 567 entidades, pero la obligación de formar parte del órgano solo recaía en la estructura central del Govern: los 16 departamentos de la Generalitat.

Con la reforma, el Ejecutivo catalán hará obligatoria la entrada de grandes actores que antes operaban por libre: el Servei Català de la Salut (CatSalut) y las 20 entidades autónomas administrativas, entre las que se encuentran el INEFC, la Agència Catalana del Consum, el Servicio de Ocupación de Cataluña o el Idescat.

A esta masa fija se podrán sumar voluntariamente otras instituciones, desde ayuntamientos hasta el Parlament o las universidades públicas. Eso no significa, sin embargo, que todas sus compras pasen automáticamente por la central: cada entidad puede adherirse a los distintos acuerdos marco en función de las categorías de bienes y servicios que le interesen.

Sede de la Agència Catalana del Consum

Más categorías

El tijeretazo al gasto, además, no se limitará a bombillas, folios o combustible. La nueva CatCP se adentrará también en el ladrillo: centralizará la contratación de pequeñas obras públicas, de hasta 15 millones de euros, y de los servicios asociados. Este nuevo ámbito representa un volumen estimado de 300 millones de euros.

La central de adquisiciones funciona desde 1994 y los contratos actualmente vigentes gestionados por ella acumulan un Valor Estimado del Contrato (VEC) de 1.535,3 millones. En la actualidad, gestiona 13 familias de productos y servicios centralizados, entre ellas el gas, el combustible, los viajes, la limpieza, la seguridad, el material de oficina o los vehículos.

Ahora el Govern pretende ampliar ese catálogo. Además de incorporar las obras de hasta 15 millones, hay nueve categorías susceptibles de ser centralizadas próximamente: climatización, comedor, mudanzas, custodia y destrucción de documentos, gestión de residuos, publicaciones, traducción e interpretación, otros mantenimientos y otros suministros.

A estas se suman seis categorías adicionales que todavía están en estudio.