Publicada

Aliança Catalana (AC) quiere asaltar Lleida, pero en la capital del Segrià arrastra el problema que ha enfrentado en otras plazas del territorio: encontrar un candidato.

La formación ultraderechista ha tanteado, sin éxito, distintos perfiles para las municipales del 2027 antes de acabar confiando en Meritxell Feliu, una veterana del catalanismo que lleva años apareciendo en listas electorales sin haber conseguido nunca un cargo electo.

Una lista de noes

Según fuentes conocedoras de la búsqueda, Aliança llamó a la puerta de diferentes nombres con trayectoria política o pública en Lleida. Entre ellos figuraban Marta Alòs, Antoni Gelonch y Marc Torres, que habrían declinado encabezar la candidatura.

Los contactos no han sido confirmados públicamente por todos los protagonistas, pero dibujan una búsqueda evidente de una cara con tirón local. El caso de Cristina Casol sí trascendió: la exdiputada de Junts reconoció el interés de AC, aunque lo rechazó.

Casol y Abad

Casol habría sido un fichaje especialmente atractivo para Orriols: independentista, procedente de la derecha y con experiencia parlamentaria. La exdiputada, sin embargo, terminó descartando el salto por sus discrepancias con el discurso de Aliança.

Finalmente fue Ramon Abad quien encabezó la candidatura autonómica de 2024 y consiguió el escaño por Lleida. Su renuncia posterior por motivos de salud, y su sustitución por Rosa María Soberana, dejó al partido con representación, pero sin un referente municipal consolidado.

El fichaje de Feliu

La solución de emergencia ha sido Meritxell Feliu (Lleida, 1976). Licenciada en Derecho, abogada y funcionaria de la Generalitat desde hace más de 25 años, es una vieja conocida del catalanismo leridano.

Militó en Unió Democràtica, pasó después a Demòcrates y posteriormente se acercó al espacio de Junts. En 2024 concurrió a las elecciones europeas en el número 18 de la candidatura de Junts-Lliures per Europa de Toni Comín.

De partido en partido

Su historial electoral resulta más revelador. En 2011 fue la número 15 de la lista de CiU a la Paeria, que obtuvo seis concejales. En 2015 volvió a presentarse en la candidatura de Toni Postius, esta vez en el puesto número 20. En 2024 reapareció en unas elecciones como número 18 de Junts para el Parlamento Europeo.

Ese recorrido explica el carácter singular de su fichaje. Feliu no es una recién llegada a la política, pero tampoco una dirigente con éxitos electorales a sus espaldas. Ha permanecido durante años en el ecosistema de la derecha independentista, saltando de unas siglas a otras a medida que se transformaba ese espacio.

Una plaza tentadora

Lleida es una plaza atractiva para Orriols. La ciudad tiene un elevado peso de población extranjera y el debate sobre inmigración, seguridad y convivencia ocupa un espacio creciente en la política local.

El partido ya obtuvo representación parlamentaria por la provincia en 2024 y aspira a trasladar ese crecimiento a la Paeria. El objetivo pasa por disputar voto a Junts y Vox y captar a sectores de la derecha independentista descontentos con los partidos tradicionales.

Silvia Orriols Òscar Gil Coy Ripoll

Orriols llena la sala

La presentación de Feliu en la Llotja de Lleida permitió comprobar dónde está hoy el principal activo de Aliança. Según el partido, unas 800 personas acudieron al acto y Sílvia Orriols recibió una fuerte ovación.

Feliu defendió un “cambio profundo” en la forma de gobernar Lleida y una administración “más ligera, eficiente y cercana”. También reivindicó la cultura, la lengua, la identidad y “el valor del esfuerzo”.

El problema es el tirón

La diferencia entre ambas es evidente. Orriols ha convertido su personalidad política en el principal motor de la formación. Feliu llega a la carrera municipal después de años ocupando posiciones secundarias en distintas candidaturas.

El escenario más plausible para Aliança puede ser entrar en la Paeria y alterar el equilibrio de fuerzas, más que conquistar directamente la alcaldía. La formación tiene margen para disputar votos a Junts y Vox y convertirse en una fuerza relevante en un consistorio fragmentado, pero con una candidata sin demasiado tirón.

Noticias relacionadas