Publicada

La consellera de Educació de la Generalitat, Esther Niubó, ha asegurado que el Govern tiene la voluntad de diálogo y de trabajar para seguir avanzando con Ustec y la CGT, los sindicatos impulsores de la huelga del 8 de septiembre, el primer día de curso, y les ha pedido "cambiar el tono".

Niubó ha explicado que en la reunión de esta semana, no sólo había sindicatos con representación en la mesa, había otros sindicatos y miembros de la asamblea docente, por lo que "negociar, desde el punto de vista tradicional, se hace muy complejo".

El presupuesto de Educació ha subido un 25%, ha recordado en una entrevista en La Vanguardia, aunque ha convenido que, si se quiere más excelencia y equidad, habrá que aumentarlo, y ha abogado por hacer balance del decreto de la inclusiva, que cumplirá diez años, para consensuar su futuro.

En este sentido, ha dicho que el sistema debe funcionar dando las máximas oportunidades de progreso para todos, lo que requiere un diálogo con la comunidad y con otras áreas, como las de salud y derechos sociales, así como escuchar la voz de las familias que, a su juicio, "se ha tenido poco en cuenta".

Error en PISA

Preguntada también por los errores de gestión de las pruebas PISA, Niubó ha afirmado que hubo un problema de falta de información precisa y de acompañamiento, y ha negado sentirse traicionada, pero sí ha admitido "un punto de decepción" con el sistema.

Sobre sus objetivos del curso, ha asgurado que le gustaría reducir la tasa de abandono y mejorar el éxito educativo, además de lograr "buenas condiciones" para los docentes en el aula para que recuperen el orgullo por su trabajo, y que mejore el clima laboral.