Imagen de una aula escolar en Cataluña
Las familias, víctimas directas de la huelga de profesores: “El final de curso fue horrible”
Los hogares con menos recursos y los niños con necesidades educativas son los que más sufren el pulso de los sindicatos, que aprovechan la vuelta al cole para reactivar la protesta
Más información: Niubó pide un "paréntesis" a los sindicatos en huelga para abordar nuevas mejoras en educación
Las familias, atrapadas en el fuego cruzado. La negativa de los sindicatos educativos Ustec-Stes y CGT a desconvocar la huelga del 8 de septiembre ahonda en la incertidumbre propia de la vuelta al cole, con la dificultad de muchos hogares para conciliar y el temor de que las protestas impacten en el aprendizaje de los menores en una jornada tan señalada como la vuelta al cole.
La consellera de Educación y FP de la Generalitat, Esther Niubó, ha pedido expresamente a los sindicatos un "paréntesis" en las movilizaciones para alejar la crispación de las aulas y evitar el "coste" que un paro el primer día lectivo representa para los alumnos y sus padres. La mano tendida durante las reuniones en la sede del departamento en Barcelona, sin embargo, ha caído en saco roto.
Las escuelas piden no llevar a los niños
Angélica Velásquez, madre de Luca, de tres años, y de Antoine, de cinco, ejemplifica la extrema vulnerabilidad de muchas familias. Víctima de violencia de género y con toda su familia en Colombia, está sola a cargo de sus hijos y trabaja decorando fiestas infantiles; ya ha recibido la negativa de su empresa a acudir al empleo con sus hijos de forma excepcional.
"Que el curso comience con huelga complica mucho las cosas. Te avisan con uno o dos días de antelación y, aunque hay servicios mínimos, las escuelas recomiendan no llevar a los niños porque habrá pocos profesores. Si este año sigue así, tendría que pagar a alguien para que los cuide", relata Angélica, que ella también vuelve a las aulas: empezará a estudiar tanatopraxia para mejorar su situación laboral.
"Es un choque para los niños"
Esta madre recuerda con angustia las 17 huelgas —entre territoriales y de la región en su conjunto— del curso pasado que mermaron la estabilidad de la escuela Proa del barrio de Sants, en Barcelona: "Entrábamos de uno en uno, en fila; es un choque para los niños. Y en clase, había niños llorando y los profesores, desbordados, no los podían atender a todos a la vez, especialmente a los alumnos con necesidades especiales".
"Yo entiendo las reivindicaciones de los docentes, porque gestionar tantos niños requiere preparación psicológica, pero la cantidad de huelgas tan seguidas fue desproporcionada", agrega en conversación con este medio.
Las familias monoparentales, contra las cuerdas
Coincide con esta posición Elena Valle, madre de una alumna que empieza 4º de ESO en el Instituto B7 de Badalona el próximo martes: "El final del curso pasado fue horrible. Los profesores ni siquiera hicieron comentarios sobre las notas y a estas alturas no sabemos si el instituto volverá a hacer huelga el día 8; tampoco si hará excursiones durante el año".
Mientras las asambleas de docentes apuran los últimos días para decidir si secundan las protestas en sus centros, la incertidumbre pesa sobre los padres. Valle, también presidenta de la Associació de Famílies Monoparentals, recuerda que "conciliar la escuela siendo familia monoparental ya es difícil, y con las huelgas lo es aún más".
Un aula de colegio vacía Europa Press
No obstante, también empatiza con las demandas de los docentes y apoya sus protestas, al defender "una inclusión real" y reconocer que estos "luchan para evitar el exceso de alumnos". Pero teme que desestabilizar el primer día de clase con nuevos paros puede suponer un paso atrás en los ritmos de aprendizaje de los menores.
Momento sensible
El inicio de curso es un momento especialmente sensible, pues es cuando se construyen los vínculos educativos, se detectan las necesidades educativas y se comienzan a consolidar unas rutinas que condicionan todo el curso.
En este alambicado contexto, la aFFaC-Associacions Federades de Famílies d'Alumnes de Catalunya —que sorprendió con el fichaje de la exdiputada de la CUP en el Parlament, Eulàlia Reguant, para liderar su comunicación durante las huelgas de mayo— recuerda que "cualquier alteración de este proceso tiene un impacto especial en los niños, especialmente en aquellos que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad".
Aula de 5.º de primaria de la Escuela Mas Casanovas, Barcelona
Los más desprotegidos
Las familias con menos recursos, los menores con necesidades educativas y aquellos que dependen de los servicios complementarios que se dejan de prestar, o que encuentran en el colegio un espacio de protección y estabilidad, son los que más pueden ver afectado su derecho a la educación, describe la asociación.
Aun así, fuentes de la misma —generalmente, próxima a las tesis de Ustec— manifiestan su respeto por el derecho a la huelga, aunque apelan a la responsabilidad compartida y dirigen sus demandas tanto a la Administración como a los sindicatos.
Las demandas de las familias
A la consellera Niubó, la aFFaC le exige "ir más allá de la negociación estrictamente sindical para abordar los retos estructurales de la educación pública", así como "garantizar unas condiciones dignas" para los maestros, desplegar los recursos necesarios para la escuela inclusiva y "situar el derecho de los niños como criterio central de cualquier decisión".
A Iolanda Segura, la líder sindical que encabeza las protestas, le pide que tenga en cuenta "el impacto sobre los niños y aquellas actividades que formen parte de su proceso de aprendizaje y socialización".
Iolanda Segura, portavoz de Ustec, en un contacto con los medios
Segura no las tiene todas
Pese a que Ustec representa únicamente a los colegios públicos de primaria, es la Assemblea Educativa de Catalunya, plataforma que aglutina a profesores de todas las etapas, la que dicta las huelgas, por lo que se espera que las protestas se extiendan también a los institutos.
Sin embargo, su portavoz, que en junio firmó el preacuerdo que ampliaba el acuerdo de marzo pero se desdijo después de que el 65% de los docentes votaran en contra, también ha reconocido que se trata de una "huelga delicada".
"Es difícil decir qué seguimiento tendrá", ha explicado a los medios este jueves, porque considera que el sindicato "no ha tenido tiempo de prepararla con antelación" --después de las vacaciones de verano-- "ni de ir centro a centro a hacer difusión".
Niubó pide un "paréntesis"
A Segura, así como a la líder de la CGT, Laura Gené, Niubó les ha insistido en que "el sistema educativo necesita un paréntesis, que pasa por desconvocar la huelga del primer día de curso, porque la educación necesita trabajar con tranquilidad, también el alumnado, cuyo derecho a la educación es una línea roja para el Govern".
En una comparecencia después de las reuniones, la consellera ha recordado que "ni el sistema ni el alumnado pueden salir perjudicados" porque está "en juego el progreso del país". Especialmente el primer día de clase, fecha a la que se ha referido como inadecuada por "el coste que puede tener para los niños y sus familias".
La dirigente socialista ha compartido con los sindicatos las mejoras que se desplegarán desde el primer día de curso-- con la movilización progresiva de 2.700 millones de euros-- "no arreglan" las carencias del sistema, pero que son "un punto de partida sin precedentes". "Para avanzar, necesitamos serenidad, espíritu constructivo y abandonar la crispación", en sus palabras.
Reunión de la 'consellera' de Educación y FP, Esther Niubó, con los sindicatos
"Punto de partida"
Esas mejoras ponen a disposición de las aulas desde este martes 1.800 nuevos profesionales, un millar de ellos dedicados a la atención de alumnos con necesidades especiales.
También se ha referido a la reducción progresiva de ratios, que permitirá que el 96% de los grupos de I3 tengan menos de 20 alumnos y el 94% de los de 1º de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) estén por debajo de 30, y el 67% de estos, de 28.
Y como ya lo hiciera en la rueda de prensa del pasado lunes, ha destacado el incremento salarial de 1.500 euros que los docentes percibirán este mismo año --que seguirá aumentando en adelante--, la simplificación de la burocracia y la próxima tramitación de la ley de autoridad docente.
Quieren el 6% del PIB
¿Qué han respondido los sindicatos? Iolanda Segura ha señalado que las mejoras pactadas entre marzo y junio con CCOO, UGT y Professors de Secundària "no son suficientes" para cerrar el conflicto.
Además de exigir una reapertura de las negociaciones --escenario que el departamento descarta--, Ustec reclama elevar la inversión educativa hasta el 6% del PIB en Cataluña, reducir las ratios de alumnos por aula y poner en marcha un plan específico para reforzar la educación inclusiva.