El viaje del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, a Ucrania ha despertado las dudas de Junts en el Ayuntamiento de Barcelona, un partido que, como es sabido, arrastra un largo historial de polémicos vínculos con la Rusia de Vladímir Putin.
El grupo municipal ha registrado este martes una batería de preguntas para conocer cuánto costará la misión, quiénes formarán parte de la delegación y qué medidas de seguridad se han previsto para una estancia en un país que continúa en guerra.
Collboni ha iniciado este domingo una misión institucional de seis días por Europa del Este con tres paradas: Bosnia y Herzegovina, Polonia y Ucrania. El alcalde tiene previsto reunirse con sus homólogos de las capitales que visite y mantener una agenda centrada especialmente en cuestiones sociales, con visitas a proyectos de protección civil, atención a colectivos vulnerables y defensa de los derechos LGTBI.
La misión culminará en Kiev, donde Collboni coincidirá el 3 de septiembre con la delegación de la Generalitat encabezada por el presidente Salvador Illa. Ambas visitas tienen como principal objetivo trasladar conjuntamente la solidaridad de Cataluña y Barcelona con Ucrania, cuatro años después del inicio de la invasión rusa.
Jaume Collboni, alcalde de Barcelona
Un territorio en guerra
La parada en Kiev ha llevado a Junts a reclamar explicaciones adicionales. El presidente del grupo municipal, Jordi Martí Galbis, considera que el contexto de la visita obliga al gobierno de Collboni a detallar las medidas adoptadas para garantizar la seguridad de la delegación. Una fiscalización que, sin embargo, se produce bajo la sombra de los vínculos que dirigentes de Junts han mantenido con Rusia.
"Viajar hoy a Ucrania no es como viajar a cualquier otra capital europea, estamos hablando de un territorio en guerra", ha señalado Martí Galbis.
Junts quiere saber si el ayuntamiento ha elaborado un protocolo específico de seguridad para la delegación en caso de ataque y qué medidas contempla ante una eventual situación de emergencia. El partido también pregunta si se ha contratado algún seguro específico para los integrantes de la misión y cuál sería su cobertura en caso de incidente durante la estancia en Ucrania.
Junts reclama el coste total
Pero no es solo la seguridad lo que preocupa a los posconvergentes. Junts reclama al gobierno municipal que haga público el coste total del viaje, desglosado por conceptos. Entre otras cuestiones, Martí Galbis quiere conocer cuánto se gastará en desplazamientos, alojamiento, dietas y otros gastos asociados a la misión.
Sin embargo, este no es ni mucho menos el primer viaje del alcalde. La agenda internacional de Collboni ha incluido desplazamientos técnicos como la Milan Design Week, la asistencia regular a cumbres europeas de la red Eurocities o el viaje institucional a Oriente Medio (Amán y Estambul).
La insistencia y el volumen de preguntas de Junts han escalado notablemente con Kiev. Sorprende la fiscalización sobre un viaje a una ciudad decisiva como ninguna otra para el futuro de Europa. La sensación es que Junts sigue encontrándose más cómodo en el bando ruso que en el del apoyo a la resistencia ucraniana.
