El independentismo pretende resurgir de sus cenizas gracias al altavoz que le ha puesto en bandeja la directiva del FC Barcelona en el encuentro de Liga de este jueves ante el Athletic en el Spotify Camp Nou (21:00 h). La cancelación del homenaje a los jugadores campeones del Mundial con la selección española, después las amenazas de boicot por parte de las entidades privadas que impulsaron el procés, ha henchido la moral de un movimiento ávido de algún triunfo simbólico tras años de rotundos fracasos de convocatoria.
Y es que la pérdida de capacidad de movilización del independentismo ha sido más que evidente desde el impacto de la pandemia del Covid. Sus protestas del último lustro han tenido un seguimiento muy escaso por parte de sus fieles. Y, esta vez, confían en que la protesta en el Camp Nou marque un punto de inflexión.
La Assemblea Nacional Catalana (ANC) ha logrado salirse con la suya en su boicot a la Roja con la clara anuencia del presidente del Barça, Joan Laporta, que ayer mismo mostró su complacencia con lo que dio en llamar "acto de exaltación" de la bandera estelada independentista previo al partido ante el Athletic.
Euforia de los impulsores del 'procés'
Así se espera que sea, después de que la propia ANC haya anunciado que mantiene el reparto de 10.000 esteladas que había previsto en las afueras del estadio: "Tengámoslo claro: es una victoria del independentismo. Hay que estar, llenar de esteladas el Camp Nou y denunciar siempre la catalanofobia y el españolismo. La presión tiene resultados", ha presumido en sus redes sociales.
Otro tanto ha hecho Òmnium Cultural, que ha alentado a sus seguidores a llevar el emblema separatista en el estadio azulgrana, así como los autodenominados Comitès de Defensa de la República (CDR), la Plataforma Pro Seleccions Esportives Catalanes y la peña Sang Culé Cor Català.
Termómetro de cara a la Diada
"Diferente nos iría si fuéramos siempre a una, como hoy", celebran los CDR en sus redes, apelando a la unidad de un secesionismo en horas bajas. Más aún a escasos días de la Diada del 11 de septiembre —festividad autonómica de Cataluña—, marcada en los últimos años por la escasa participación en las movilizaciones independentistas y por los enfrentamientos entre sus propias huestes.
La unión de todas ellas viene, esta vez, derivada de la protesta contra la selección española y, en especial, de su indignación por lo que la ANC considera "actuación vergonzosa y autoritaria del domingo en Elche", en alusión a la detención de un hincha del Barça que se enfrentó a tres agentes de la Policía a las puertas del estadio ilicitano, y al que supuestamente requisaron una bandera estelada.
Dicha detención también ha sido criticada por el Barça como club, por su presidente Joan Laporta, por el Govern catalán y por todos los partidos nacionalistas en los últimos días.
Apoyo de Laporta a "la exaltación de la 'estelada'"
El propio Laporta insistió ayer en su "condena" a lo que considera una "actuación desproporcionada y violenta" por parte de la Policía y ha puesto al club a disposición de dicho seguidor "para ayudarlo", además de pedir un "castigo" para los agentes.
En este sentido, Laporta prevé "un acto de exaltación de la estelada" ante el club vasco, un símbolo que, según él, "representa la forma de pensar" de muchos aficionados.
"La estelada expresa los anhelos de libertad y la voluntad de ser libres de muchos culés y catalanes. Entiendo que se tiene que respetar y entiendo que esta voluntad forma parte de la libertad de expresión. Además, es una manera de expresarnos de forma pacífica y que no genera ni violencia ni odio", afirmó.
Indignación de seguidores y entidades no nacionalistas
El alineamiento de Laporta —aunque el club se haya desmarcado como tal de la organización del acto de "exaltación" separatista— ha suscitado el lógico malestar de seguidores del Barça no nacionalistas, que esperaban que su equipo homenajeara a sus jugadores campeones del Mundo con España.
En las redes sociales, son muy numerosas las quejas de hinchas culés descontentos con la instrumentalización del Barça por parte del independentismo. Y otro tanto ocurre por parte de entidades constitucionalistas, como ha hecho público este jueves Societat Civil Catalana (SCC).
"El presidente del Barça ha decidido que los ocho futbolistas españoles del equipo catalán no sean homenajeados en el campo por su gesta de ganar el Mundial. ¿Quién es él para impedirlo? ¿Les ha preguntado a los jugadores? El Barça no es una herramienta al servicio del régimen separatista y de la estelada: es de todos los catalanes y españoles. !Saque sus manos de ahí, señor Laporta, y dedíquese al fútbol!", afirma SCC en su perfil de X.
