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Mónica García se enfrenta mañana, 27 de agosto, a una de las comparecencias más comprometidas desde que llegó al Ministerio de Sanidad.

Lo hará en la Comisión de Sanidad del Congreso para explicar la respuesta de su departamento a la crisis de Ceuta, después de que el PP exigiera explicaciones por la situación asistencial y por los 16 días que transcurrieron antes de su desplazamiento a la ciudad. La ministra solicitó finalmente comparecer a petición propia.

El escenario se ha complicado todavía más después de que Margarita Robles reconociera esta semana en el Congreso que el Gobierno actuó mal y llegó tarde a Ceuta, llegando a pedir disculpas a sus ciudadanos.

García tendrá que explicar ahora por qué, pese a las denuncias de médicos y enfermeras, ha mantenido que la sanidad ceutí estuvo “tensionada”, pero no colapsada.

Ceuta, sin embargo, será sólo el último capítulo de un mandato extraordinariamente accidentado. Estos son doce frentes que han marcado los casi tres años de Mónica García en Sanidad.

1. La guerra con los médicos. La negociación del Estatuto Marco ha terminado provocando huelgas nacionales, manifestaciones y peticiones públicas de dimisión. La singularidad es evidente: una ministra que llegó reivindicando su condición de médica ha acabado enfrentada con una parte relevante de su propia profesión.

2. El Estatuto Marco que debía ser su gran reforma. Sanidad lo presentó como una transformación histórica de las condiciones laborales del SNS, pero cuestiones como las guardias, la clasificación profesional o la reivindicación de un estatuto específico para médicos han convertido la reforma en el principal conflicto laboral de su mandato.

3. Las autonomías se rebelan. El enfrentamiento trascendió a los gobiernos del PP. En junio, prácticamente todas las comunidades salvo Cataluña reclamaron a Sanidad que reabriera un “diálogo real” con los facultativos para terminar con las huelgas.

4. El MIR 2026. La Asociación MIR España pidió una auditoría del examen y denunció un “completo caos”, con incidencias organizativas y dudas sobre las garantías de la prueba. El asunto terminó llegando al debate parlamentario.

5. Muface enfrenta a García con la política real del Gobierno. La ministra defiende la “internalización progresiva” de los funcionarios en el SNS, mientras Función Pública, dirigida por Óscar López, ha garantizado el modelo con un nuevo concierto de 4.808,5 millones de euros hasta 2027.

6. El choque por los nuevos medicamentos contra el alzhéimer. La decisión de no financiar lecanemab y donanemab ha generado críticas de neurólogos, pacientes e industria. Sanidad ha alegado, entre otros factores, coste-efectividad, seguridad e impacto presupuestario.

7. Los 504 millones sin ejecutar. Durante 2024 y 2025, los dos primeros ejercicios completos de García, el Ministerio dejó aproximadamente 504 millones de euros de crédito definitivo sin ejecutar, una cifra particularmente incómoda cuando Sanidad reclama más recursos para numerosas políticas.

8. La paradoja de la sanidad privada. Mientras García mantiene un discurso muy crítico con determinadas fórmulas de privatización, INGESA continúa recurriendo a empresas privadas para prestar diálisis, radioterapia, pruebas diagnósticas y otros servicios en Ceuta y Melilla.

9. Ceuta pone a prueba su capacidad de gestión directa. Aquí García no puede responsabilizar a una comunidad autónoma: INGESA depende de su Ministerio. Tras la llegada masiva de migrantes, profesionales denunciaron saturación, falta de refuerzos y agotamiento mientras Sanidad negaba el colapso.

10. El enfrentamiento con el Gobierno ceutí. García acusó al Ejecutivo de Juan Vivas de no habilitar con suficiente rapidez espacios adecuados. Vivas respondió acusándola de intentar “descargar y eludir” las responsabilidades del Gobierno central.

11. La batalla del tabaco. Su proyecto para ampliar los espacios libres de humo y prohibir fumar y vapear en terrazas ha abierto otro enfrentamiento con la hostelería y sectores empresariales.

12. Una creciente agenda de publicidad institucional. Desde su llegada han aparecido nuevas campañas sobre Atención Primaria, mujer, infancia, evidencia científica, discapacidad, salud mental juvenil, ayudas visuales o universalidad. Los presupuestos inicialmente previstos para estas nuevas líneas rondan los 8,8 millones de euros.

La comparecencia de mañana tendrá por objeto formalmente Ceuta, pero el debate previsiblemente irá mucho más lejos. El PP ya ha situado el supuesto “colapso” sanitario y la tardanza de la ministra en acudir a la ciudad en el centro de sus reproches. García sostiene, por el contrario, que la asistencia ordinaria se ha mantenido y que INGESA dispone de los recursos necesarios.

La gran paradoja es que su condición de médica constituía inicialmente una de sus mayores fortalezas políticas. Casi tres años después, esa circunstancia puede convertirse mañana en una de las preguntas más incómodas: cómo una ministra que conocía el sistema desde dentro ha acabado acumulando tantos enfrentamientos precisamente con médicos, gestores y administraciones sanitarias.

Ceuta será el examen inmediato, pero la comparecencia puede terminar convertida en un balance completo de la gestión de Mónica García al frente de Sanidad.