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Las inmediaciones del Moll de la Fusta de Barcelona fueron escenario el pasado 24 de agosto de un episodio delictivo que se saldó con éxito gracias a la intervención de dos miembros del Ejército de Tierra.

Los hechos ocurrieron cerca del edificio del Gobierno Militar, en la zona final de la Rambla, donde una familia fue asaltada por un individuo.

Al presenciar los hechos, los dos miembros del Ejército presentes en el lugar decidieron actuar para socorrer a las víctimas.

Según explica la Inspección General del Ejército desde Barcelona, el capitán Ismael Bayón persiguió, dio alcance e inmovilizó al agresor. Y, acto seguido, se enfrentó a otro grupo que pretendía liberarlo.

En ese momento, el artillero Omany Guzmán acudió en ayuda de su compañero, gracias a lo cual ambos pudieron plantar cara al grupo de delincuentes y asegurar la posición del capitán hasta la llegada de los Mossos d'Esquadra. En ese momento, el agresor quedó a disposición de éstos.

Tras la resolución del incidente, tanto la familia damnificada como los agentes de la policía autonómica expresaron su agradecimiento y felicitaron a ambos militares por su valentía y eficacia.