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El candidato de Junts a la alcaldía de Barcelona, Jordi Martí Galbis, ha atendido esta semana a Crónica Global en una entrevista en la que valora los principales problemas de la ciudad, los posibles pactos tras las elecciones municipales del próximo mayo y la nueva financiación de Cataluña, entre otras cuestiones.

También ha hecho referencia a uno de los grandes debates que vive en la actualidad la derecha nacionalista, que no es otro que el papel que debe asumir Carles Puigdemont, hoy presidente del partido, cuando se le aplique la amnistía del procés y pueda regresar en los próximos meses.

"Octubre o noviembre"

A priori, el Tribunal Constitucional está llamado a pronunciarse tras la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) del pasado julio. Y todo apunta a que su respuesta será instar al Supremo, que tiene la última palabra, a aplicar el olvido penal de forma inmediata. En los mentideros judiciales se espera que así suceda.

Junts también maniobra, aunque con prudencia, contando con que Puigdemont vuelva en "octubre o noviembre", en un contexto de máxima tensión política por un posible adelanto electoral en España y por votaciones clave, como la financiación autonómica o los Presupuestos Generales del Estado (PGE) en el Congreso de los Diputados.

Una incógnita

Son dos carpetas en las que los votos posconvergentes resultarán decisivos. Pero al entorno de Junts le preocupa más lo que ocurra a nivel interno con su liderazgo, pues muchos, especialmente empresarios y exdirigentes de la extinta CiU, ya hacen sus apuestas sucesorias para reflotar el partido.

Los dirigentes de Junts suelen limitarse a decir que Puigdemont tiene el poder absoluto para decidir qué quiere hacer, cómo y cuándo. Y todo apunta a que todavía no ha tomado una decisión al respecto. Al menos, no lo ha trasladado ni siquiera a su círculo de confianza.

"Entre todos"

Para Martí Galbis, no obstante, el futuro de Junts deben decidirlo "entre todos", refiriéndose a los militantes de Junts: "Como partido político que ya empieza a ser maduro, porque ya llevamos unos años de rodaje, tendrá que decidir cuál es el mejor futuro para la formación y sus futuros liderazgos".

"De la misma manera que yo decidí que me presentaría a las elecciones primarias de Junts para ser candidato a la alcaldía de Barcelona, el president Puigdemont tendrá que decidir en el futuro qué papel quiere tener", matiza. Aunque no aclara si, a su juicio, debería seguir liderando la formación. De este modo respondió a este medio:

- ¿Pero usted qué cree?

- "No lo sé. No le puedo responder porque, como usted sabe, me dedico en exclusiva a Barcelona, a Junts per Barcelona, al Ayuntamiento de Barcelona, a la ciudad y a los barceloneses. Tengo muy poco tiempo para dedicarme a otras cosas. Todo el respeto por la dirección del partido y por los procesos democráticos que se pongan en marcha para, ahora o en el futuro, tomar decisiones. Pero repito: depende de todos los que formamos Junts".