Publicada

La extrema derecha europea aprovecha la crisis humanitaria que vive Ceuta desde hace ya más de dos semanas para dar alas a su racismo y xenofobia y tratar de justificar una suerte de limpieza étnica, a través del concepto de remigración.

En este abonado terreno aterrizará el sábado en Barcelona uno de los grupos extremistas que más rápido está enraizando en toda la Unión Europea. Save Europe Act ha elegido la capital catalana para convocar su primera manifestación en España, cuatro días antes de desplazarse a Madrid para una segunda acción.

Con un discurso discriminatorio que les ha impedido inscribirse como Iniciativa Ciudadana de la UE por ir en contra de sus valores fundamentales, Save Europe Act se ha aliado con el grupo Reconquista España como socio local en Cataluña. Y ha elegido la Plaça de Sant Jaume, sede de la Generalitat y del Ayuntamiento de Barcelona, para desafiar a los poderes democráticos.

Gira en la UE

Tras el rechazo de la Comisión Europea en un escrito del 22 de julio, la organización ha iniciado una gira alrededor de algunas de las ciudades más pobladas e históricamente significativas del continente, donde desplegarán su gigantesca lona de 400 metros cuadrados, en lo que han bautizado como el 'European shield tour' ("tour del escudo europeo").

Bajo el lema de "Europe united against the EU" ('Europa unida contra la UE'), la caravana partió de Utrecht el 1 de agosto y ha pasado por Francia antes de llegar a España.

Por el momento, ya han confirmado también que el recorrido continuará por Portugal, Italia, Austria, Eslovaquia, República Checa y Alemania, y amenazan con anunciar nuevos destinos próximamente.

Alianzas en Cataluña

Llegan a Cataluña de la mano de la organización Reconquista y, en concreto, del autodenominado "activista por la remigración" Toni Estévez, activo con esta etiqueta desde hace poco más de un año, y con importantes vínculos con otros militantes de la misma cuerda en todo el continente.

Este grupo se ha hecho eco de la manifestación y ha animado a los interesados a comprar el merchandising de Save Europe Act para ayudar a financiar la organización y ampliar su alcance con camisetas y pegatinas.

Protesta en Algeciras

Dicha gira se vio brevemente interrumpida el pasado 2 de agosto, cuando consiguieron congregar a un centenar de personas, según los organizadores, a las puertas del Puerto de Algeciras para pedir la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras el cruce masivo de inmigrantes a España a través del espigón del Tarajal, en Ceuta, durante la jornada del 30 de julio.

Varios simpatizantes del movimiento Save Europe Act, a las puertas del Puerto de Algeciras, durante una protesta contraria a la inmigración Save Europe Act Twitter

Reivindicaron entonces el concepto de "remigración" y exigieron el cierre inmediato de las fronteras extraeuropeas.

Rechazo europeo

El organismo comunitario concluyó que la propuesta del grupo para convertirse en Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) "no cumplía los requisitos formales establecidos en el Reglamento sobre la ICE; concretamente, que una iniciativa no puede ser manifiestamente contraria a los valores consagrados en el Tratado y en la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE".

En el documento, al que ha tenido acceso Crónica Global, la Comisión Europea recoge que la propuesta de Save Europe Act "discriminaría por motivos de raza y origen étnico", lo cual es "contrario al artículo 21" de la citada Carta.

"La moratoria generalizada propuesta sobre la inmigración —definida sobre la base de la 'continuidad étnica y cultural' de los 'pueblos autóctonos de Europa' frente a lo que la iniciativa denomina 'sustitución demográfica' por inmigrantes 'no occidentales' y 'no europeos'— no se basaría en criterios de gestión migratoria, sino en el origen étnico, cultural o civilizatorio de las personas afectadas", justifica la institución.

Propuesta de ley

La iniciativa, presentada ante las instituciones comunitarias el 8 de junio de este año por el militante neonazi austríaco Martin Sellner y la política ultraconservadora neerlandesa Eva Vlaardingerbroek, instaba "a la Comisión a que proponga una ley de la Unión que establezca una moratoria temporal sobre los nuevos canales de inmigración no occidentales, incluidos los visados de estudio y de reagrupación familiar, así como una reforma fundamental del sistema de migración y asilo de la UE".

Dicha norma, según la organización, "debería reforzar la protección de las fronteras exteriores, los procedimientos de control rápido y de retorno, y prever la remigración sistemática y acelerada de los migrantes en situación irregular, los solicitantes de asilo cuya solicitud haya sido rechazada y otras categorías de migrantes no europeos cuya permanencia prolongada suponga una carga grave para los Estados miembros".

Asimismo, pedían "garantizar el reconocimiento mutuo de las decisiones de retorno en toda la Unión, una mayor cooperación con terceros países en materia de readmisión y la eliminación de los factores de atracción por motivos de bienestar que fomentan una mayor migración a Europa".

Apoyo de Vox

En España, Save Europe Act encuentra los mayores apoyos entre representantes de Vox. De hecho, su líder, Santiago Abascal, fue uno de los primeros firmantes de la petición para formalizar la Iniciativa Ciudadana y varios diputados de la formación verde han respaldado la propuesta públicamente.

También la agitadora catalana de extrema derecha Ada Lluch se encuentra entre los 38.000 firmantes españoles de la iniciativa, convirtiendo a la nación en el quinto puesto de las que más apoyos ha brindado entre el medio millón recaudado en toda Europa en el momento de oficializar la petición.

Noticias relacionadas