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Jaume Giró, exconseller de Economía y Hacienda, se ha dado de baja definitiva como militante de Junts per Catalunya, certificando su sonado divorcio con la dirección. El adiós del exdirectivo de La Caixa coincide fatalmente con el anuncio de la integración de los posconvergentes en el Partido Demócrata Europeo (PDE).

Esta adhesión continental con la fuerza centrista contrasta las fisuras de la formación que preside desde Bruselas Carles Puigdemont, que en apenas una semana acumula ya dos deserciones, sumando la del ex secretario primero de la Mesa del Parlament Eusebi Campdepadrós, y la del moderado Giró, la más dolorosa.

Años de diferencias

Estos años de diferencias con la cúpula han resultado insalvables para el exconseller. Giró formalizó su portazo definitivo hace unos días mediante un correo electrónico remitido directamente al secretario general de la formación, Jordi Turull.

Las graves disonancias orgánicas estallaron en otoño de 2022, cuando el perfil moderado de Giró reclamó "cintura política" para intentar retener la coalición del Govern con ERC. Desde entonces, sufrió las férreas presiones ejercidas por Carles Puigdemont, quien maniobró para apartarlo en favor de Míriam Nogueras el ara encabezar la candidatura al Congreso.

Nuevo refugio europeo

Mientras la casa neoconvergente se resquebraja por la fuga de moderados, el partido busca oxígeno con este nuevo refugio europeo. La formación se incorpora oficialmente a este grupo de corte federalista y centrista con el objetivo de recuperar su hueco tras la dolorosa expulsión de ALDE, su anterior espacio liberal en el continente.

Arropados por el PDE, que preside el exprimer ministro francés François Bayrou, los hombres de Puigdemont encuentran ahora acomodo junto a viejos conocidos. De hecho, compartirán bancada con el Partido Nacionalista Vasco, erigido como uno de los socios fundadores de esta alianza comunitaria.

Defensa de la amnistía

La encendida defensa de la amnistía ha servido para cimentar esta entente internacional, un movimiento aplaudido por el sector moderado. El organismo europeo ha exigido el respeto a las directrices de la UE sobre la ley del olvido penal, cargando además contra las maniobras dilatorias del Tribunal de Cuentas y mostrando su rotunda solidaridad con las víctimas catalanas del espionaje con Pegasus.

En esta empresa institucional, Junts irá de la mano del secretario general del PDE, Sandro Gozi, un exmiembro del Ejecutivo de Matteo Renzi que ejerce hoy como eurodiputado electo en Francia por la lista de Emmanuel Macron. La formación catalana presume así de una coincidencia total de valores que subraya la protección de las diversas identidades nacionales en la Unión Europea.

Reuniones a sus espaldas

Pese al autobombo europeo, la cúpula de los posconvergentes no ha podido evitar que sus versos libres se reúnan a sus espaldas. En los meses más recientes, un Giró cada vez más arrinconado llegó a citarse con el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero sin el control del núcleo fiel a Puigdemont, defendiendo que el partido apoyase una financiación singular para Cataluña.

La renuncia definitiva a la militancia sepulta una etapa iniciada en 2021, cuando el financiero desembarcó en el Ejecutivo de la Generalitat como uno de los perfiles independientes propuestos por Junts. Su adiós oscurece los esfuerzos del aparato por vender una fortaleza institucional y europea que sigue haciendo aguas en sus propias filas.

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