Esquerra Republicana de Girona ha saltado por los aires tras la filtración de una conversaicón de su candidato a la alcaldía, Marc Puigtió. ERC y la ejecutiva local le han abierto un expediente disciplinario arremeter duramente contra sus propios compañeros de grupo.
En la grabación difundida en redes sociales, el alcaldable no se anda con rodeos a la hora de exponer sus intenciones respecto a sus colaboradores: "Mi intención era echarlos a todos". Semejante confesión ha obligado a intervenir de urgencia a la dirección republicana para "analizar los hechos y determinar las responsabilidades correspondientes".
Puigtió se justifica
Ante el bochorno desatado en las filas de la formación, Puigtió se ha visto forzado a entonar un público mea culpa a través de sus redes sociales. El candidato ha ofrecido sus "disculpas sinceras", aunque ha tratado de amortiguar el impacto asegurando que el audio es un fragmento editado y fuera de contexto de una conversación privada mantenida hace meses.
Según la versión del republicano, sus palabras respondían a un intento de "rebajar un clima de tensión y unos ataques" que venían perjudicando al partido. Sin embargo, reconoce ahora que no midió bien la fiabilidad del interlocutor a quien se dirigió ni las consecuencias de semejante aproximación.
Atenció! @MarcPuigtio flirteja amb l'ultra dretà @fromgirona en un intent d'atacar a tercers i aquest últim filtra una conversa telefònica on Marc Puigtio reconeix que volia fotre fora tot @esquerragirona per quedar-se els drets electorals! pic.twitter.com/fLTsNmD6q1
— Pere Bonet (@bonetg_pere) August 3, 2026
Intenta salvar su candidatura
Pese a reconocer en el audio que se ha enrolado en ERC para aprovecharse de su proyección y recursos económicos para costear su campaña, Puigtió insiste en su candidatura. El dirigente ha expresado su voluntad de "reparar la confianza y dar todas las explicaciones necesarias" para seguir aportando a un proyecto al servicio de Girona.
Las explicaciones del alcaldable difícilmente ocultan la marejada que sacude a la delegación de ERC en Girona. Con el expediente sobre la mesa y las costuras de la candidatura al aire, la formación afronta la carrera hacia el consistorio lastrada por un incendio doméstico que el candidato intenta zurcir a la desesperada.
