"Tienes 75 años. Te piensas que lo has visto todo y esperas que la vida que te queda sea plácida y tranquila, pero sales a pasear al perro y no vuelves a casa porque, mientras caminas y tomas el fresco, te topas con un marroquí de 18 años que te degüella con una botella de vidrio roto y te arrastra por el campo de maíz hacia dentro para abandonarte, moribunda".
Hace tiempo que mensajes como este son habituales en el Parlament de Cataluña. Este mismo miércoles, la diputada Sílvia Orriols reprochó así al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, el crimen ocurrido en el municipio leridano de Soses.
Pese a los esfuerzos de la Mesa que preside Josep Rull y de la mayoría progresista, nada frena el avance de la extrema derecha en una Cámara que ya mira con preocupación lo que pueda suceder en las próximas elecciones en Cataluña. Vox y Aliança Catalana podrían ocupar una cuarta parte de los escaños, según el Centre d'Estudis d'Opinió.
PSC-Units, Junts, ERC, Comuns y CUP abordan cómo atajar los discursos de odio de los partidos liderados por Ignacio Garriga y la propia alcaldesa de Ripoll. Estos burlan las sanciones por una suerte de vacío legal que hace que decaigan las sanciones a los diputados que vinculan inmigración y delincuencia, o que atentan contra la integridad de otros representantes políticos.
Con Najat Driouech, diputada de ERC que utiliza velo, Alberto Tarradas incluso bromeó con deportarla, mientras que la comisión del Estatuto del Diputado reconoce en Orriols un "acoso sistémico" contra ella. Elena Díaz Torrevejano (Barcelona, 1985) se encuentra inmersa en la reforma del reglamento, que se alza ahora como solución.
En una conversación con Crónica Global, la portavoz del grupo parlamentario de los socialistas explica que este trabajo continuará a la vuelta del verano, al tiempo que afea que Junts y PP hayan impugnado la ley para limitar la compra especulativa de vivienda porque en esta materia "se debe actuar para ayer, no para pasado mañana".
También repasa el intenso ritmo legislativo del parlamento catalán cuando la legislatura ya se sitúa en el ecuador, la aprobación de las primeras cuentas en tres años y las revelaciones del último barómetro del CEO, entre otras cuestiones.
-El Parlament sancionará a Sílvia Orriols, líder de Aliança, y a Ignacio Garriga, de Vox, por vulnerar el código de conducta. ¿Le sorprende este hecho?
-No. Desgraciadamente, estamos escuchando unos discursos en el Parlament que se han agravado en estos dos últimos años, en buena parte también por la irrupción de Aliança Catalana. No favorecen en nada al debate, sino que están subiendo el tono y siquiera se circunscriben al ámbito parlamentario.
La libertad de expresión dentro del Parlament está muy protegida, se puede hablar absolutamente de todo, pero hay afirmaciones, comentarios que se salen del discurso parlamentario o político, que van muchas veces al ataque personal y al señalamiento de algunas personas en concreto. Creo que no se puede tolerar.
El Parlament es la máxima expresión de la democracia en Cataluña y se tiene que hablar de todo, pero sobre todo con muchísimo respeto. Respeto a los catalanes y a las catalanas que nos han votado para que estemos allí y los representemos y trabajemos para su futuro, y sobre todo que lo hagamos con respeto entre nosotros y a la institución que estamos representando.
-¿Y por eso proponen una reforma del reglamento?
-Hace ya meses que varios grupos estamos hablando de la necesidad de reformar el reglamento del Parlament. El reglamento es ley, pero el código de conducta, que es el que establece las sanciones y las infracciones, no lo es. Uno de los principales problemas que nos encontramos es que, en el momento en que la Comisión del Estatuto del Diputado establece que ha habido un incumplimiento del código de conducta o del reglamento, la Mesa interpone una sanción y, como no es ley, no tiene recorrido jurídico.
Cualquiera que vaya a un juzgado o a una instancia superior, hace caer la sanción. Es muy importante pasar estas infracciones y sanciones al reglamento para que sean ley, para que la Mesa tenga la fuerza jurídica necesaria para que imponga sanciones con rango de ley, que es el que le corresponde.
-¿Las multas caen sistemáticamente al recurrir a la justicia?
-Eso nos estamos encontrando. La Mesa pone una sanción, el sancionado recurre a los tribunales y la justicia dice: "Ustedes no pueden sancionar porque el código de conducta no es ley". Queremos dotar a la Mesa del Parlament y a la Comisión del Estatuto del Diputado de las herramientas suficientes para que puedan sancionar como corresponda.
"La libertad de expresión en el Parlament está muy protegida, hay comentarios que van al ataque personal y al señalamiento"
Elena Díaz, portavoz de PSC-Units per Avançar
-Visto así, la extrema derecha se está aprovechando de una especie de vacío legal para extender su discurso.
Es evidente que ellos saben que poca cosa tienen que perder. ¿Nosotros esperamos que con esta reforma del reglamento moderen su discurso? Sí, y que lo hagan dentro de un marco de respeto y convivencia. En ningún caso, la voluntad es la de mermar la libertad de expresión, que somos los primeros en defenderla y creo que hay que protegerla, pero está muy protegida en el Parlament.
Queremos que las reglas del juego sean las del respeto y la convivencia en la institución y a los ciudadanos y ciudadanas de Cataluña.
-¿Y cuándo se podrá votar esta reforma?
-Deberá seguir el camino de cualquier otra ley, y nos encontraremos con la voluntad de bloquearlo por parte de las fuerzas de extrema derecha, seguramente también del Partido Popular. La dejaremos registrada antes del verano para empezarla a la vuelta de las vacaciones.
-Viendo cómo una diputada acosa a otra por llevar velo, ¿le da miedo saber que la extrema derecha ocupará una cuarta parte del Parlament, según el barómetro del CEO?
-No sé si el sentimiento que me provoca es miedo. Es algo que tienes que saber gestionar emocionalmente, porque te planteas qué está pasando en la sociedad para que normalicemos ciertos discursos y propuestas. Y más en nuestra sociedad, plenamente democrática, y en Cataluña, que siempre hemos sido abanderados de la defensa de las libertades, de los derechos, encabezando muchísimas de las reformas del conjunto de España.
-Esta previsión del CEO llega cuando los socialistas llevan dos años en el gobierno, bajo la promesa de que su receta es la buena para frenar a la extrema derecha. ¿Tienen algún grado de responsabilidad en este avance?
-El avance de la extrema derecha no es una cuestión única y exclusivamente que se esté produciendo en Cataluña. También en España, en muchos países europeos, están gobernando en Argentina, en Estados Unidos... No podemos asumir esta responsabilidad porque es un fenómeno global. Las encuestas no dejan de ser lo que son, una foto en un momento determinado. Nos quedan dos años de legislatura por delante.
Ahora bien, las encuestas también nos dicen que el líder mejor valorado es el presidente Illa y también Pedro Sánchez en España, y que la fuerza más votada seguiría siendo el Partido Socialista. Nuestra principal apuesta es la defensa de los servicios públicos y la lucha por el acceso a una vivienda digna y asequible para el conjunto de la ciudadanía.
Son políticas muy arriesgadas, ya que muchas de ellas son a medio y largo plazo. Pero no tiraremos la toalla en ningún caso; al contrario, continuamos trabajando para fortalecer los servicios públicos y el acceso a la vivienda, que es el principal problema de la ciudadanía de Cataluña y eje de desigualdades.
Elena Díaz, portavoz del grupo PSC-Units per Avançar en el Parlament
-¿Y a qué atribuyen la caída de entre cuatro y seis escaños que pronostica el CEO para el PSC?
-El CEO, como decía, es una encuesta que nos da una imagen en un momento determinado. Somos muy optimistas porque también muestra que la ciudadanía valora positivamente al presidente Illa, al presidente Sánchez y las políticas socialistas. Seguimos siendo primera fuerza. Trabajaremos intensamente para demostrar que, en los dos años que nos quedan, todas estas políticas que se están llevando a cabo acabarán teniendo resultados positivos para la ciudadanía.
-¿Qué balance hace el PSC del tramo actual de la legislatura con los primeros presupuestos ya aprobados y manteniendo el bloque de investidura con Esquerra y Comuns?
-Positivo. Pese a tener un gobierno en minoría, hemos aprobado todos los decretos y proyectos de ley que ha llevado el Govern, exceptuando alguno que fue retirado. El Govern está ofreciendo estabilidad al país en un contexto global en el que la estabilidad es lo que más se necesita ahora. Cuando el presidente de los EEUU dice que nos pondrá aranceles, el Govern reacciona rápidamente y hace una apuesta valiente con el Pla Responem, o con la guerra de Irán y la crisis del petróleo, para dar la estabilidad que necesitan los ciudadanos.
También celebramos que volvamos a centrar el debate en el eje derecha-izquierda. Es un cambio fundamental que el Parlament vuelva a hablar de políticas de izquierdas, progresistas.
-La semana pasada conocimos el aval de los tribunales europeos a la ley de amnistía. ¿Cuentan con algún tipo de acercamiento con Junts una vez Puigdemont vuelva al Parlament? ¿Qué cree que podría pasar?
-Desde el primer momento hemos defendido que la ley de amnistía era constitucional y plenamente legal. Así lo han demostrado el Tribunal Constitucional de España y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. No podemos olvidar el acoso que el Partido Socialista, tanto aquí en Cataluña como el PSOE en España, ha sufrido, incentivado por las fuerzas de derecha y de extrema derecha.
Lo que pedimos es que se aplique íntegramente la ley a las personas a las que no se aplica la amnistía, como es el caso de Puigdemont. Él ya decidirá a partir de ahora también si vuelve o no vuelve. Aquí, nosotros no podemos prever qué es lo que pasará a partir de ahora, pero hemos querido normalizar las relaciones con todas las fuerzas políticas de Cataluña y Junts es la segunda fuerza en el Parlament.
-¿Qué gana el PSC con la posible vuelta de Puigdemont?
-No creo que sea una cuestión solo del PSC. Quien gana es el conjunto de Cataluña para cerrar una carpeta que lleva demasiados años abierta. Es una ley necesaria para cerrar una etapa de división y de confrontación entre catalanes y catalanas, era muy necesaria esta esta ley, como se ha demostrado con las personas a las que sí se les ha aplicado.
PP y Junts paralizan la limitación de la compra especulativa de vivienda promovida por el Govern
-¿Y creen que el PP quiere cerrar también esta etapa de confrontación, como dijo su presidente, Alberto Núñez Feijóo?
-Nosotros le damos la bienvenida al señor Feijóo al sentido común y a la sensatez. Ellos tuvieron la reacción que tuvieron cuando se aprobó la ley. Pero bueno, si él quiere volver al sentido común, bienvenido sea. Pero sus actos demuestran que ha utilizado Cataluña como un instrumento político más que con la voluntad de querer mirar por los ciudadanos y por el futuro de de Cataluña. No nos olvidemos de los recursos de inconstitucionalidad, ni de los palos en las ruedas que ha puesto tanto para el catalán en el Congreso, como también en las instituciones europeas.
Tampoco nos olvidemos de qué supone la condonación del FLA y el nuevo modelo de financiación, que son medidas que benefician no solo a los catalanes, sino también al conjunto de ciudadanos de España. La relación del señor Feijóo con Cataluña nos hace pensar todo lo contrario a lo que dice. Pero si a partir de ahora, él quiere cambiar de parecer y contribuir al progreso de Cataluña, pues bienvenido sea.
-¿Y cómo ve al grupo de los populares en el Parlament? ¿Están haciendo un buen papel en esta legislatura ahora que tienen más fuerza que antes?
-El Partido Popular está intentando llevar los debates del Congreso al Parlament de Cataluña. En el Parlament se puede hablar de todo, pero nosotros tenemos que hacer nuestro camino también, y trabajar por las competencias que tenemos en Cataluña. También vemos que está subiendo mucho el tono de sus intervenciones, seguramente presionado por Vox. Y con la mirada puesta en Madrid y no en Cataluña. Lo vemos con el foco un poco cambiado.
-¿Es posible un acuerdo con Junts para la reforma de la financiación autonómica y la condonación del FLA? ¿Están haciendo también ustedes algún movimiento desde el grupo parlamentario para asegurar estas dos vías?
-Junts ya se ha posicionado a favor de la tramitación del FLA y no la bloquearán. Es una muy buena noticia porque tiene un impacto muy positivo en los recursos de de Cataluña. Y es lo mismo que vemos con el nuevo modelo de financiación, ¿no? Lo que le pedimos a Junts es que facilite la llegada de esos recursos para Cataluña, 4.700 millones de euros que irán directamente a los ciudadanos de nuestro país, a mejorar los servicios públicos, y las políticas de vivienda.
-¿Qué dirá el Consejo de Garantías Estatutarias sobre la ley para prohibir la compra especulativa?
-Deberemos esperar al dictamen. Recurrir una ley que evita la compra especulativa de vivienda, no sé si es la mejor manera de luchar contra el principal problema y el principal eje de desigualdades de los ciudadanos. Comprar para especular no lo hacen los ciudadanos de a pie, sino personas o entes muy determinados. Cada uno se posiciona del lado que considera. Pero creemos que el problema de la vivienda ha tomado una dimensión tan grande que no podemos dejar ninguna política sin, como mínimo, intentar resolver.
Elena Díaz, portavoz del grupo PSC-Units per Avançar en el Parlament
El president Illa lo dijo: "Prefiero actuar y equivocarme que no quedarme de brazos cruzados ante el problema de la crisis de de la vivienda". Nosotros estamos en esto, en trabajar y en intentar resolver desde todos los ejes el problema de de la vivienda. PP y Junts parece que lo único que están haciendo es intentar poner palos en las ruedas. Serán ellos los que al final tendrán que explicar a la ciudadanía por qué no han hecho todo lo que está en su mano para intentar resolver este problema.
-Entiendo que entonces no coinciden con la petición de los promotores de vivienda que piden frenar la sobrerregulación y dejar un periodo de estabilidad normativa.
Hemos visto que dejar la vivienda al libre mercado nos ha llevado a la situación que tenemos. ¿Entonces ellos lo llaman sobrerregulación? Yo creo que no estamos en este punto, sino que podríamos hacer mucho más de lo que se está haciendo. Los límites también los tenemos muy claros: sabemos que no podemos sobrerregular, como tal vez establecen ellos, sino que estamos regulando allí donde se puede regular. Como decía, el libre mercado no está funcionando, solo hace falta salir a la calle y preguntar a cualquiera que nos encontremos si cree que actualmente la vivienda es accesible para todo el mundo. Se tiene que actuar, porque la receta utilizada hasta ahora vemos que no está funcionando.
-También sobre vivienda, han acordado con los Comuns que el Govern nombre directora general de Disciplina de Vivienda a Fuensanta Alcalá, que ya tuvo el mismo cargo en el Ayuntamiento de Barcelona con la exalcaldesa Ada Colau. ¿Por qué es buena la idea de crear esta nueva oficina y por qué Alcalá es la persona adecuada?
-Todo lo que esté en nuestra mano para resolver la crisis de la vivienda será bienvenido y preferimos actuar y tener que virar en las políticas según vayan dando resultados que no quedarnos de brazos cruzados. Esta nueva oficina también viene de un nuevo marco regulador, que necesita de un ente que vele por las sanciones que se deben imponer.
La propuesta de la persona que liderará esta oficina tiene experiencia en el sector, que es muy técnico y necesita de especialistas con mucha formación. Es una persona que tiene la experiencia, los conocimientos, la formación y que está preparada para hacerlo. En vivienda, se debe actuar para ayer, no para pasado mañana.
"Podemos hacer mucho más en materia de vivienda [...] Se debe actuar para ayer, no para pasado mañana"
Elena Díaz, portavoz del PSC-Units per Avançar en el Parlament
-Este lunes hemos conocido el nombramiento de Raúl Moreno como conseller de Derechos Sociales e Inclusión. Usted compartió grupo con él la passada la legislatura. ¿Cómo ha recibido esta noticia?
-Ha sido sorprendente porque no esperábamos la decisión de la consellera de dejar el cargo. Se le tiene que reconocer el trabajo que ha llevado a cabo en estos dos años que ha estado al frente de Derechos Sociales. Desde la equiparación salarial del sector, que era una reclamación que se remontaba a décadas atrás, a la apuesta por la reducción de las listas de espera, sobre todo en dependencia... Ahora le toma el relevo en este camino el compañero Raúl Moreno.
Es una persona muy preparada, es educador social, conoce muy bien el sector, sabe muy bien cuál es la situación en Cataluña y además tiene una sensibilidad muy especial con los derechos sociales. Es la persona adecuada para tomar este relevo. Yo he aprendido mucho de él sobre cómo hacer buena política y estoy muy contenta de que sea él ahora la persona al frente de un departamento que, no lo olvidemos, trata con las personas más vulnerables de nuestro país.
-¿La aprobación de qué leyes destacaría hasta ahora y cuáles marcarán la vuelta del verano?
-La reforma del reglamento, que la dejaremos registrada antes del verano para empezarla a la vuelta de las vacaciones. También la ley de memoria democrática, que lleva 12 años en el Parlament sin conseguir aprobarla en varias legislaturas, y lo estará en otoño. O la reforma de la renta garantizada, que también esperamos poderla aprobar antes de acabar el año. También la prohibición de la compra especulativa de vivienda, después de que Junts y el PP la hayan llevado al Consell de Garanties Estatutàries.
De las leyes aprobadas, destaco el Estatuto de Municipios Rurales, que fue la primera que aprobamos. También la ley para la erradicación del amianto, muy esperada, o la del tercer sector, que da estructura a un pilar del Estado del bienestar. Y la modificación de la ley contra la LGTBI-fobia, pionera en España y en Europa, sobre todo teniendo en cuenta los retrocesos en derechos y libertades de algunos países. Me dejo muchas, pero es que la actividad legislativa ha sido importante y esperamos que los dos años que quedan de legislatura siga siendo así.
