El Parlament ha dado luz verde este miércoles a la reforma del Código Civil de Cataluña para adaptar la legislación catalana a la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. La nueva norma refuerza el derecho de este colectivo a tomar sus propias decisiones con los apoyos que necesiten.
La ley ha quedado aprobada con 124 votos a favor y 11 abstenciones, con el apoyo de todos los grupos parlamentarios excepto Vox.
Según ha explicado el Govern en un comunicado, la reforma culmina un proceso iniciado en 2021 con la adaptación del derecho catalán a los cambios introducidos por la legislación procesal estatal y completa ahora la incorporación de los principios de la Convención de Nueva York al conjunto del Código Civil de Cataluña.
Garantizar, no otorgar
Desde la tribuna del Pleno del Parlamento, el conseller de Justicia y Calidad Democrática, Ramon Espadaler, ha destacado que "no hemos legislado para otorgar derechos, sino para garantizar unos derechos que las personas con discapacidad ya tienen. Esta ley representa un auténtico cambio de paradigma porque deja atrás un modelo basado en la sustitución en la toma de decisiones y apuesta por los apoyos para que cada persona pueda decidir por sí misma".
El conseller ha añadido que "esta reforma también es una apuesta por nuestro derecho civil propio y por nuestro autogobierno. Hacemos crecer un derecho civil con raíces profundas, pero, sobre todo, un derecho vivo, útil y capaz de dar respuesta a los retos sociales de hoy".
Entrevista a Ramón Espadaler
"Un cambio de paradigma"
Por su parte, el conseller de Derechos Sociales e Inclusión, Raúl Moreno, ha afirmado que "esta ley supone un cambio de paradigma porque deja atrás un modelo basado en la sustitución en la toma de decisiones y consolida un modelo de apoyos que sitúa en el centro la voluntad, los deseos y las preferencias de cada persona".
El conseller ha remarcado que "refuerza un derecho fundamental: que las personas con discapacidad puedan decidir sobre su propia vida con los apoyos que necesiten". Y añade: "Ahora el reto es desplegar este nuevo modelo para que se traduzca en derechos efectivos, con servicios, profesionales y recursos que garanticen que la autonomía personal sea una realidad".
