El Parlament ha celebrado este miércoles la última sesión de control al Govern del curso político ya pensando en el siguiente, el llamado a afrontar la Cataluña post-amnistía tras la aplicación completa de la ley, que presumiblemente se llevará a cabo en el mes de octubre tras la reciente sentencia favorable del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
Respecto a la norma, aprobada hace ya más de dos años en el Congreso de los Diputados y aún bloqueada por el Tribunal Supremo, el presidente de la Generalitat Salvador Illa ha vuelto a ser muy claro, llamando al poder judicial a "respetar" al legislativo y asegurando que solo así se podrá "devolver al terreno de la política lo que nunca debió salir de allí".
Lo ha hecho en respuesta tanto a Junts como a ERC, que han aprovechado sus respectivas intervenciones --también lo han hecho PP y Vox, aunque con distinto propósito-- recordando las palabras del entonces líder del PSC respecto a la ley que pedía el secesionismo --"ni amnistía, ni nada de eso"--, desconfiando de su voluntad de rehabilitar a los líderes del procés.
El jefe de filas de los republicanos en la Cámara Josep María Jové ha sido el más vehemente, asegurando que "el conflicto no acaba aquí" y recordando que el acuerdo de investidura que su partido firmó con los socialistas implica "dar la voz al pueblo de Cataluña respecto a su relación con España", a lo que Illa ha dicho que sí, que debe "poder hablarse de todo".
El "problema" de la inversión estatal
La presidenta de Junts Mònica Sales, por su parte, ha puesto el foco en los recientemente conocidos datos de inversión del Gobierno en Cataluña en 2025, en los que "Madrid recibe casi tres veces", lo que considera una "humillación" y le ha llevado a asegurar que el presidente de la Generalitat "es el principal problema de este país" por no plantarse frente al PSOE.
Illa ha admitido al respecto que las cifras son un "problema", pero ha recordado el consorcio de inversiones pactado con ERC, llamado a corregir esta anomalía si Junts lo apoya en el Congreso, donde sus votos siguen siendo imprescindibles. "¿Ustedes están para para solucionar los problemas, o para recrearse?", ha preguntado el dirigente a la bancada de Sales.
Los posconvergentes han asegurado que su propuesta es el concierto económico, lo que a su juicio permitirá que "todo el dinero de los catalanes revierta en los catalanes", aunque la consellera de Economía Alícia Romero les ha llamado a apoyar propuestas "realistas" y el presidente de la Generalitat, por su parte, ha asegurado que "solo se quejan, quejan y quejan".
La brecha identitaria, tras el Mundial
La reciente victoria de la selección española en el Mundial celebrado en México, Canadá y EEUU también ha sido protagonista en el pleno de este miércoles. Primero, a instancias de un PP que ha criticado al Govern por vetar, en una propuesta de Vox a la mesa del Parlament, que la Cámara recibiera oficialmente a los nueve catalanes campeones del mundo.
Alejandro Fernández, especialmente bronco con Illa, y viceversa, ha terminado su interpelación con un "viva España", mientras el president ha asegurado que ha invitado a Pau Cubarsí, Lamine Yamal y compañía al Palau de la Generalitat pero "no han podido venir". "¿Qué hace su partido a parte de decir tonterías de vez en cuando"?, le ha dicho al líder del PP.
Mientras continuaba el rifirrafe, Illa ha defendido que "el triunfo de España es de todos", pero luego ha sido la CUP, concretamente un Dani Cornellà vestido para la ocasión con una camiseta de la ANC, quien ha dicho que no, y que "no ens fareu espanyols", lo que ha valido un aplauso conjunto entre los antisistema, ERC y Junts como hacía años que no se veía.
Centrales nucleares, Vía Laietana y Soses
Vox, por su parte, ha criticado el desmantelamiento de las centrales nucleares, que considera un "suicidio", y ha evitado pronunciarse sobre "el futuro de un delincuente que huyó en un maletero y que acabará en la papelera de la historia", en referencia al expresidente Carles Puigdemont, cuyo escaño sigue vacío y cuya vuelta, tras la amnistía, se espera este mismo 2026.
Los Comuns, asimismo, han pedido al Govern que la comisaría de Vía Laietana sea un "espacio de memoria" --es decir, desalojar a la Policía Nacional--, a lo que Illa ha respondido que es perfectamente compatible con que el edificio, donde se cometieron torturas durante la Guerra Civil, el franquismo y la transición, mantenga su función con una policía "democrática".
Finalmente, Aliança Catalana ha utilizado la muerte violenta de una anciana en Soses (Lleida) para asegurar que los inmigrantes "nos matan sin prisa pero sin pausa" y que "somos víctimas de musulmanes con brotes psicóticos", a lo que el president ha afirmado que el presunto homicida ya está detenido y que "la Cataluña del odio de Sílvia Orriols no tiene futuro".
Balance positivo
Finalmente, a preguntas de su propio grupo parlamentario, Illa ha hecho un balance positivo del curso, remarcando la aprobación de los presupuestos que permitirá al Govern desplegar sus políticas y cumplir con sus socios, ERC y Comuns, con quien consolidan el bloque de investidura para los dos años que, presumiblemente, le quedan a la actual legislatura.
Por lo demás, "muchas ganas de vacaciones" entre los diputados, que hasta la primera semana de octubre no volverán, al menos, a las sesiones plenarias. En esta, se ha despedido Anna Navarro, diputada de Junts que vuelve a EEUU tras un periplo discreto y polémico en la política. Y se ha estrenado el nuevo conseller de Drets Socials i Inclusió, Raúl Moreno Montaña.
