Fotomontaje de Candela López (Comuns) y Pablo Fernández (Podemos), con Madrid de fondo)

Fotomontaje de Candela López (Comuns) y Pablo Fernández (Podemos), con Madrid de fondo)

Política

Podemos negocia con los Comuns a espaldas de su facción catalana, que prefiere a ERC y la CUP

Ambas formaciones se reúnen en Madrid para abordar el próximo ciclo electoral: las municipales, donde los de Candela López quieren vía libre, y las generales, en las que los de Irene Montero prefieren presentarse en solitario si no fructifica la 'vía Rufián'

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Movimientos a la izquierda del PSOE para abordar el próximo ciclo electoral con un ojo puesto en Cataluña, tanto en las próximas municipales como en las generales, unos comicios que las partes creen que se acabarán celebrando antes de marzo.

En este contexto se han reunido recientemente en Madrid representantes de los Comuns y de la dirección nacional de Podemos. Concretamente, la co-coordinadora de los primeros y diputada nacional Candela López y el secretario de organización de los segundos Pablo Fernández, número dos de Ione Belarra al frente de la formación. Su intención es volver a explorar posibles acuerdos de cara al nuevo ciclo electoral.

De espaldas a Podem

Según detallan fuentes conocedoras, los encuentros se han celebrado a instancias del partido integrado en Sumar y de espaldas a la facción catalana de Podemos, liderada por María Pozuelo, y que guarda aún más recelo a los Comuns de lo que lo hacen en Madrid, tras años de disputas entre ambos.

Lo que pretendería el partido de López, añaden estas mismas fuentes, es un acuerdo para que Podem Catalunya no entorpezca sus planes de expansión en las próximas elecciones municipales o, al menos, conocer las intenciones del partido de cara a los comicios previstos para mayo de 2027, ofreciendo a cambio apoyar a la exministra Irene Montero como "líder destacada" del conjunto del espacio en las próximas elecciones generales.

Sin interlocución en Cataluña

Por ahora no hay avances en estas negociaciones, pues el escenario es incierto y las posturas están muy alejadas tras la salida de Podemos del grupo parlamentario de Sumar a principios de 2024. Pero peor están las cosas entre los Comuns y Podem en Cataluña, sin interlocución alguna.

La facción catalana del partido que fundó Pablo Iglesias, de hecho, prefiere pactar listas para las municipales con ERC y la CUP, y su líder María Pozuelo ya se habría reunido con líderes de ambos partidos para explorar posibles alianzas en clave local, donde Podem Catalunya permite libertad de pactos.

Pozuelo, cabreada

No hay ningún canal abierto, detallan estas fuentes, aunque dan por hecho que algunas coaliciones que han funcionado —ponen el ejemplo de Rubí y Sabadell, donde Joan Mena y Alejandra Sandoval conviven "en armonía"— se repetirán, a expensas de concretar si bajo el nombre En Comú Podem.

Pero, en cualquier caso, será al margen de Pozuelo, cuyo entorno siempre recuerda que los Comuns han intentado boicotearles de forma sistemática desde la marcha de Xavier Domènech. También a ella personalmente, impidiéndole ser diputada en el Congreso, como esperó hasta en dos ocasiones.

Siguiente en las listas de Sumar

Y es que, de la lista de Sumar por Barcelona en la que se integró Podemos, es la que ocuparía la plaza si la propia Candela López hubiera dejado el acta, como prometió cuando accedió a la dirección de los Comuns; o si Gerardo Pisarello hubiera hecho ya lo propio para preparar las municipales.

Esto no le hubiera permitido a Podemos disponer de grupo propio en el Congreso, pero sí tener cinco y no cuatro diputados como ahora, y también más capacidad para influir desde el grupo mixto —donde se ubican tras su ruptura con Sumar, junto a Coalición Canaria, BNG, UPN y una diputada de Compromís.

A las generales, en solitario

Es por esto que, más allá de que no haya sentado bien en Podem Catalunya que su partido negocie con los Comuns sin tenerles en cuenta, defienden priorizar otros socios. Y tampoco es una tesis que disguste a la dirección de Podemos que, pese a escucharles, también siguen desconfiando de ellos.

Es por esto que, aunque Pablo Fernández haya abierto un canal de comunicación para valorar sus propuestas, la sensación mayoritaria en el partido es que se presentarán a las próximas elecciones en solitario, al margen del espacio que pretenden reconfigurar los Comuns, Sumar, IU y Más Madrid.

Malas perspectivas

Podemos cree que, antes que repetir una coalición que no obtuvo un gran resultado y que sirvió a Yolanda Díaz para arrinconarles —hecho que motivó su ruptura con Sumar apenas unos meses después de las elecciones de 2023— le resulta más conveniente, pese a las malas perspectivas electorales, presentarse con sus propias siglas.

La formación morada calcula, en esta línea, que obtendría diputados en Extremadura, Madrid, Murcia y Cataluña, y que superaría la barrera de los cinco que le permitiría constituir un grupo propio en el Congreso, con Irene Montero como líder tras la decisión de Belarra de ser candidata a la Comunidad de Madrid.

La 'vía Rufián'

Todo esto, siempre que no fructifique la llamada vía Rufián: una coalición con las izquierdas nacionalistas al frente y las formaciones de ámbito estatal subordinadas. Algo que Podemos apoyaría debido a su buena relación y sintonía, como se exhibió en mayo en Barcelona, con el diputado de ERC.

Montero habría trasladado su apoyo a esta fórmula, pues cree que así Podemos podría recuperar el peso perdido. Pero los morados son pesimistas respecto a sus opciones, dado el nulo interés de la cúpula de los republicanos ni de partidos como EH Bildu, que serían clave para su éxito electoral.

Los Comuns, a lo suyo

Los Comuns, en cualquier caso, tienen otras prioridades. Empezando por unas municipales donde esperan mejorar sus resultados con una campaña fuerte a favor de la inmigración, y siguiendo por la coalición que exploran con Más Madrid, IU y los restos de Sumar, que confían en poder liderar.

En esta línea, por otra parte, parece haber una pugna interna por dos figuras relevantes del espacio, como la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau, del sector histórico de Comuns, y el actual ministro de Cultura, Ernest Urtasun, procedente de una ICV que cada vez gana más poder interno en Comuns.