"Agotaremos la legislatura hasta el último día", asevera el conseller Albert Dalmau en su despacho del Parlament mientras se coloca el micro de corbata. Lo hace con el impulso que da a los socialistas catalanes la reciente aprobación de los presupuestos y el último barómetro del Centre d'Estudis d'Opinió (CEO), publicado 30 minutos antes de responder a las preguntas de este medio.
El sondeo mantiene para el PSC una victoria holgada con respecto a sus competidores, pese a un retroceso de varios escaños que, no obstante, queda eclipsado por el descalabro de Junts. El partido del expresident de la Generalitat Carles Puigdemont se desangra en favor de una Aliança Catalana que ya va a rebufo de Esquerra Republicana.
A falta de 10 meses para la primera gran contienda entre los neoconvergentes y Sílvia Orriols por las alcaldías catalanas, el titular de la Presidencia del Govern de Salvador Illa señala lo evidente --"la receta del bloqueo no le está dando resultado a Junts"-- y llama a los neoconvergentes a sumarse al "antídoto de las soluciones" contra la extrema derecha.
En este sentido, les emplaza a comenzar por la financiación autonómica. El Consejo de Política Fiscal y Financiera debatirá el nuevo reparto de recursos a las comunidades el 29 de julio para llevarlo después al Congreso, donde los siete diputados independentistas siguen enquistados en el no a 4.700 millones de euros anuales más para Cataluña.
En una entrevista de Crónica Global, Dalmau (Barcelona, 1990) hace balance de los dos primeros años de legislatura, repasa los retos que ocupan al Ejecutivo socialista y destaca la mayor lección que dejan las primeras semanas del verano, marcadas por grandes incendios: "El fuego de Les Gavarres no avanzó más porque se había gestionado el bosque".
-Han conseguido los primeros presupuestos en la mitad de la legislatura. ¿Qué balance hacen de este camino recorrido con los socios?
-El president Illa vino a pasar página del procés y a abrir una década de estabilidad y buena gestión para Cataluña, y era imprescindible que el país tuviera presupuestos. Hacemos una buena lectura por muchos motivos. Porque es un síntoma de confianza en el país, de que hemos pasado página a la inestabilidad y de que ponemos las energías de las instituciones y del Parlament en las cuestiones del día a día, en las infraestructuras, en la vivienda... También porque permitirá finalizar esta legislatura.
Agradezco a ERC y a los Comuns que hayan formado parte de todo este esfuerzo. Hemos de acostumbrar a Cataluña a que tenga presupuestos, como un país normal.
-El CEO pronostica de cuatro a seis escaños menos para el PSC y no garantiza la mayoría que hoy forman con sus socios. Con estos pronósticos en la mano, ¿mantienen que gobernarán durante una década?
-Lo que demuestra el Barómetro de Opinión Pública es que, hoy, el factor de estabilidad lo aporta el president Illa. En términos de gestión, de valoración como president, sigue como el mejor valorado. También determina que el PSC seguirá siendo el epicentro de estabilidad del país sobre el que pivotar las diferentes alianzas parlamentarias. Lo creo honestamente.
La gestión del Govern de Cataluña sigue en máximos históricos. La ciudadanía valora que el president y este gobierno, que han tenido retos, que han tenido problemas, también han tenido la valentía de coger el toro por los cuernos a determinados problemas del país.
-El barómetro también señala que la extrema derecha, con Aliança y Vox, ocuparía una cuarta parte del Parlament. Tras dos años de legislatura, ¿de quién es responsabilidad esto?
-Responde a un movimiento que se produce en el mundo. Lo vemos con Trump o Netanyahu, también con Vox en el resto de España y también en Cataluña. Son formaciones políticas que aprovechan el incremento de población para dar una visión de desesperanza y miedo a las personas.
Nuestra responsabilidad es hacer justo lo contrario. Es explicarle a la ciudadanía que, si hacemos los deberes, mejoraremos los servicios públicos; que si aprobamos presupuestos, podremos mejorar la sanidad y la educación; y que es la política la que debe contribuir a dar soluciones y no a generar problemas.
"La ciudadanía valora que el 'president' y este Govern, que han tenido retos y problemas, también han tenido la valentía de coger el toro por los cuernos"
Albert Dalmau, sobre el barómetro del CEO
Los ultras demuestran que, ante los problemas, responden con más problemas. Llenar el depósito para un agricultor o para un ciudadano es más caro, y nuestra industria, a veces, es menos competitiva por culpa de la inestabilidad global que está provocando la ultraderecha.
Quizás hubo alguien al que Trump le hizo gracia al principio, pero se ha convertido en una cuestión nefasta no para la democracia, sino para la propia economía y sociedad. Y creo que lo que vencerá los discursos de la extrema derecha es justo el proyecto político del president Illa.
-Y con Aliança adelantando a Junts, ¿qué les recomienda?
-Junts debe hacer una reflexión: ¿quiere contribuir a hacer política útil o quiere dejar que otros hagan política por ellos? Una formación de su trayectoria política y con lo que significó Convergència, no se entiende que no forme parte del país de las soluciones. Ante el país de los problemas, hemos de representar al país de las soluciones, y en estas soluciones estamos llamadas todas las formaciones democráticas.
El mayor antídoto contra la extrema derecha es hacer que el país funcione. Es llegar a acuerdos para ampliar la plantilla de Mossos d'Esquadra, como ha hecho este gobierno; para aumentar en 200 las unidades judiciales y atajar la multirreincidencia; para ampliar el plan de de barrios con 1.000 millones de euros y actuar así sobre los más vulnerables y degradados...
-Y siguen sin apoyar la nueva financiación, que debe aprobarse en el Congreso.
-Ahora, Junts tendrá una gran oportunidad para lo que explico con la nueva financiación para Cataluña. Son 4.700 millones de euros que han de destinarse a estas infraestructuras y servicios públicos que el país necesita. Deben decidir si quieren estar del lado de las soluciones o quieren bloquear el país. De momento, su receta del bloqueo no les está dando resultados.
El 'conseller' Albert Dalmau, en su despacho del Parlament
"La receta del bloqueo no le está dando resultados a Junts"
-Hablemos de seguridad. Bajan los delitos contra el patrimonio, pero todavía persisten los tiroteos, algunos mortales como el de la Pegaso. ¿Saben qué hacer contra este tipo de sucesos?
-Tenemos una política de tolerancia cero contra la violencia y contra el crimen. Tanto es así que llegamos al Govern con los delitos subiendo y, desde entonces, bajan en un 6%. Somos la comunidad autónoma que está liderando la reducción de delitos. Esto es fruto de que incrementar la plantilla de Mossos d'Esquadra para llegar a los 25.000 agentes, del endurecimiento del Código Penal, del aumento de los juzgados en Cataluña con 200 unidades; piensen que en la última década, quizás se habían se habían ampliado tan solo en 20.
Pero nada de esto quita nuestra preocupación por nuevos fenómenos de violencia que han aparecido. Ante esto, encontrarán un gobierno de tolerancia cero que perseguirá a los delincuentes y los pondrá ante la justicia. Un gobierno de izquierdas ha de ser el primero que defienda la seguridad y nosotros, como proyecto progresista, creemos que la seguridad es una política de izquierdas, porque protegemos a los más vulnerables.
-Ahora mencionaba algunos acuerdos logrados con el Gobierno central. ¿Creen que este tipo de mejoras también podrían seguir llegando con un cambio de gobierno en Madrid con PP y Vox?
-Para pasar página del procés, hemos querido demostrar que se llega más lejos por la vía de la colaboración que por la de la confrontación. ¿Qué es más útil para los ciudadanos y ciudadanas de Cataluña? Que los gobiernos hablen y lleguen a acuerdos beneficiosos. Y el Partido Popular y Vox suponen justo una involución, la antítesis de esta receta.
Ante nuestra receta de la estabilidad, la normalización de las relaciones y el pacto en beneficio de los ciudadanos, ellos representan de nuevo volver a una página anterior, que es la de la agitación y la de la confrontación, que nosotros no compartimos. Evidentemente, el PP y Vox suponen una amenaza para la estabilidad económica de Cataluña.
"Un gobierno de izquierdas ha de ser el primero que defienda la seguridad porque implica proteger a los más vulnerables"
-Después de ser presidente interino y conseller de Educación en funciones, ahora es también conseller de Salud por la baja de la consellera Pané. ¿Cómo se encuentra la consellera?
-Hablo mucho con ella. Sigue muy al día y está muy encima de todas las cuestiones vinculadas al Departamento de Salud. Desgraciadamente, tuvo una rotura ósea importante que le impedía aguantarse derecha hasta que hiciese el proceso de rehabilitación. Esto ya está finalizando y tiene ganas de volver.
Ha estado muy atenta a todo el despliegue del nuevo servicio de emergencias médicas, a cómo extendemos la red de la trombectomía mecánica en los hospitales Arnau de Vilanova y Joan XXIII de Tarragona... La consellera Pané está muy encima y con ganas de regresar.
-Uno de los grandes proyectos en esta cartera es el nuevo Campus Salut de Girona. Dijeron que, para acabar las obras en 2031, el ministerio tendría que aprobar el informe de movilidad este mes de julio, y no ha habido novedad. ¿Se cumplirá el cronograma?
-Yo espero que sí. El nuestro será el Govern que habrá desbloqueado el Trueta después de 20 años. Hemos desbloqueado el planeamiento urbanístico junto al Ayuntamiento de Salt y de Girona, y ahora nos falta un informe porque afecta a los enlaces con la carretera. Acabamos de responder a todas las alegaciones que nos había pedido la Dirección General de Carreteras del Estado. Pensamos que será durante este mes de julio —máximo en septiembre— cuando podremos tener el informe cerrado.
-En Vic, han conseguido resolver el grado de la dependencia en 45 días y ya se preparan para extenderlo a toda Cataluña. ¿Cree que es en este tipo de políticas donde se juegan la credibilidad?
-Nos jugamos todos juntos la credibilidad de las instituciones. La lucha contra la extrema derecha comienza por hacer que el país funcione. Si una persona ha pagado todos sus impuestos toda la vida, no puede ser que en Cataluña se tarde más de 400 días en darle una ayuda a la dependencia cuando la necesita. Cuando pasa esto, el sistema ha fallado. Le ha fallado a la ciudadanía, a la persona en concreto y nos ha fallado a todos. Este es un ejemplo de cómo nos hemos encontrado el país y de qué significa no tener miedo a coger el toro por los cuernos.
¿Tardaremos un tiempo? Seguramente, pero en Vic ya hemos demostrado que es posible, y nuestro objetivo es, de aquí a dos años, haber bajado estos 400 días de espera a 60, habiendo integrado el sistema de dependencia con la atención primaria y confiando en la red de profesionales del territorio. Esperamos el año que viene bajar de los 300 y, luego, de los 200, hasta llegar a esos 60 días en los que estamos trabajando.
Hacer que el país funcione es el mayor antídoto contra la extrema derecha, y este es el encargo que tenemos del president Illa.
El 'conseller' Albert Dalmau atiende a Crónica Global en su despacho del Parlament (parte dos)
-Conseller, ¿me permite hacer un poco de política ficción?
-Haga política ficción, que yo intentaré darle una respuesta ficción, a ver [ríe].
-¿Usted se vería también como conseller de Territorio? Con las elecciones municipales el año que viene, el PSC tiene una buena carta en la consellera Paneque como candidata en Girona, y usted ya ha demostrado ser un conseller polifacético.
-No, ya se lo digo claramente. La organización del Govern es competencia de una única persona, que es el president de la Generalitat. Además, me consta que el president tiene confianza en todos sus consellers. Y le quiero decir una cosa: la consellera Paneque será la mejor consellera de Territorio que ha tenido este país, por haber tenido la valentía de afrontar retos importantes por muy grandes que fueran. En la cuestión de Rodalies, le aseguro que habrá dejado el servicio mucho mejor de lo que se lo encontró.
-¿Qué nota pone a la primera mitad del mandato?
-Mire, no soy muy fan de poner notas porque creo que eso les corresponde a los ciudadanos y ciudadanas, pero sí que le puedo decir que nos hemos dejado la piel por un país que necesitaba mucha gestión. Había que acelerarlo, afrontar los problemas y tomar decisiones. Por lo tanto, le puedo decir que estamos satisfechos del trabajo hecho. Creo que hemos asentado las bases de un cambio de fondo en la política catalana.
"Paneque será la mejor consellera de Territorio que Cataluña haya tenido nunca"
-No es fan de ponerse notas, pero ¿es fan del mundial de fútbol? ¿Lo está siguiendo?
-Sí, sigo a la selección española.
-¿Solo a la selección o ve otros partidos?
-Solo a la selección española.
-¿Y cómo la ve?
-La veo bien, la verdad. Algunos días sufro, pero después tuvimos aquel partido contra Arabia Saudí que nos dio a todos una alegría, y sufrí también con el partido de Portugal. Creo que la selección representa lo mejor y la diversidad de nuestro país. Cuando veo a Lamine Yamal, veo un país que no tiene miedo a la diversidad, que la integra y que saca ventaja de ella.
-¿Tiene ganas de una final Argentina-España? ¿O qué final querría?
-Bueno, la que nos toque. Habría dado un poco de morbo que hubiese sido España contra Estados Unidos, pero veremos dónde nos lleva. Lo que quiero es el resultado final.
-¿Dónde irá de vacaciones este verano?
-A una isla secreta. Intento ser muy prudente sobre mi intimidad y sobre mi vida privada, pero también todos necesitamos un poco de tiempo para vacaciones. Hago pocas porque los consellers hacemos un sistema de guardias y en verano toca estar sobre del terreno, porque pasan muchas cosas. Para que la gente pueda descansar, algunos hemos de estar trabajando.
Pero descansar es necesario y le recomiendo a todo el mundo que lo haga; estaré unos 10 días fuera de Cataluña. El resto del tiempo estaré recorriéndola, y es un mensaje que defiendo mucho: visitad Cataluña, recorred el país, haced vacaciones también aquí. Está muy bien viajar fuera, pero descubrir el Pirineo, las Tierras del Ebro, Lleida, las comarcas centrales, el Empordà... es muy importante.
El patriotismo también se demuestra haciendo turismo en Cataluña.