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La Agència Tributària de Cataluña (ATC) ha incrementado un 25% las atenciones a los contribuyentes durante la campaña de la renta en 2025. Más de 58.000 personas han recibido asistencia del personal de la Hacienda catalana, superando las 47.000 del ejercicio anterior.

Este notable aumento se debe al despliegue de 40 oficinas y a la contratación temporal de 152 gestores. Esta estrategia permitió ofrecer atención continua, alcanzando una media de 1.500 contribuyentes diarios, tanto presencialmente como por teléfono, ha explicado el Govern este jueves.

Romero, satisfecha

Alícia Romero, consejera de Economía y Finanzas de la Generalitat, expresó su satisfacción por el incremento de contribuyentes asistidos. "Nuestra apuesta por incorporar más personal y oficinas en el territorio ha producido excelentes resultados", afirmó.

La consejera subrayó la relevancia de la atención presencial. Destacó cómo esta modalidad ha permitido que "la gente se haya sentido acompañada en un proceso que a veces no es fácil y genera mucha angustia a los contribuyentes".

Más atenciones presenciales

En un periodo de dos meses, la ATC registró 32.005 atenciones telefónicas. Desde el 1 de junio, cuando se inició la atención presencial, 26.976 personas acudieron a las oficinas de la Agència. La atención telefónica creció un 20% y la presencial, un 30% en comparación con el año anterior.

Para optimizar el servicio, se convocaron 152 nuevas plazas y se habilitaron 40 oficinas por todo el territorio catalán.

En este contexto, y como novedad respecto a la campaña de 2024, la Agència ha recuperado la atención presencial en su sede principal, situada en la Zona Franca de Barcelona, intensificando así el despliegue de recursos.

Camino al IRPF

La Generalitat está inyectando recursos económicos, humanos e informáticos a la ATC en su camino hacia la recaudación del IRPF, y el aumento en la atención en la última campaña de la renta es el primero de los frutos, según el Ejecutivo catalán.

Recientemente, bajo la negociación de los presupuestos, el Govern pactó con Esquerra Republicana (ERC) un acuerdo para dotar con 527 millones de euros extraordinarios a la Hacienda catalana en tres años.

Ante la magnitud de la tarea de recaudar el principal impuesto de los contribuyentes --que obliga a multiplicar por cinco la capacidad del organismo tributario-- socialistas y republicanos acordaron el verano pasado posponer la asunción del IRPF hasta 2028.