Cataluña abona el terreno para recuperar los peajes dados los problemas de movilidad registrados en algunas vías tras el fin de las autopistas de pago. El secretario de Movilidad de la Generalitat, Manel Nadal, ha reconocido, además, que estas tasas podrían volver "en dos o tres años" si hay consenso político.
Se ha referido a ello este viernes en una entrevista en la cadena SER, en la que ha expresado la necesidad de pensar en una medida que entiende como "solución" ante el exceso de tráfico (y de accidentes) que se concentra en vías de alta velocidad, como la AP-7. "Cuando había peajes, los camiones se repartían mejor", ha afirmado.
Manel Nadal, secretario de Movilidad e Infraestructuras del Govern de la Generalitat
Necesarios en toda España
Falta por elegir el modo de implementación, pero Nadal contempla diferentes opciones, como un sistema de euroviñeta (los usuarios pagan una tarifa plana anual) o uno de arcos (el sistema controla la matrícula al entrar y salir de la autopista y genera una factura). Los fondos recaudados podrían destinarse al mantenimiento de las carreteras, en sus palabras.
Ha defendido, sin embargo, que es necesario que esta reinstalación de los peajes se lleve a cabo en toda España, pues sería "incomprensible" que los camioneros o coches circularan libremente por el conjunto del país y tuvieran que pagar al entrar en Cataluña.
Vías conflictivas
Más allá de la AP-7, Nadal ha planteado otras vías de "alta capacidad" para volver a cobrar peajes, que son la AP-2, los ejes dirección al Pirineo, la C-16, la C-14, la C-12 y el Eix Transversal.
De hecho, la AP-7 acumula 11 fallecidos este año, al margen de otros accidentes y retenciones que han obstaculizado el tránsito, mientras la C-14 suma dos decesos y la AP-2, uno.
Soluciones a corto plazo
Nadal ha respondido así a la serie de accidentes que han generado cortes y retenciones en la AP-7 los últimos días, para lo que ha planteado también otras soluciones a medio plazo, como fomentar el uso del ferrocarril para el transporte de mercancías, ampliar la autopista y mejorar los enlaces y mejorar las autovías paralelas.
A corto plazo, también ha señalado medidas puntuales puestas en marcha por el Servei Català de Trànsit, como reducir el tráfico de camiones y limitar la velocidad o su paso en determinados días.
Illa: "Nos equivocamos"
Las declaraciones de Nadal refuerzan la intervención de esta misma semana del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, quien en el Parlament reconoció que hay un "problema" en la AP-7.
"Quizás nos equivocamos todos cuando pedimos levantar los peajes", dijo, y asumió que él también fue partidario de ello cuando era alcalde de La Roca del Vallès.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, en el Parlament
Fuerte incremento del tráfico
Los peajes de las principales autopistas catalanas desaparecieron el 1 de septiembre de 2021, cuando finalizaron las concesiones de la AP-7 entre Tarragona y La Jonquera, la AP-2 entre Zaragoza y El Vendrell, la C-32 norte y la C-33. El Gobierno estimó entonces que la medida supondría un ahorro anual para los usuarios de unos 750 millones de euros.
La liberalización de estas vías provocó, sin embargo, un fuerte incremento del tráfico. Según datos oficiales del Ministerio de Transportes, la intensidad media diaria aumentó un 45% en la AP-2 y un 47% en la AP-7 durante los primeros meses completos sin peajes.
Exceso de camiones
El crecimiento fue especialmente significativo entre los vehículos pesados. El tráfico de camiones se disparó un 124% en la AP-2 y un 74% en la AP-7, que se consolidó como uno de los principales corredores logísticos del país.
Desde entonces, el Servei Català de Trànsit ha puesto en marcha distintas medidas para reducir la congestión y la siniestralidad, como restricciones puntuales a los camiones y limitaciones de velocidad. Aun así, los problemas de retenciones y accidentes han mantenido abierto el debate sobre la posibilidad de implantar un sistema de pago por uso para financiar el mantenimiento de la red y ordenar la movilidad.
