Política

El Parlament aprueba los "presupuestos de la estabilidad"

El Govern se asegura la legislatura con el apoyo de unos socios, ERC y Comuns, que prometen exigir resultados tras la inyección de recursos que supondrán las cuentas

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Era un trámite parlamentario esperadísimo para el Govern tras casi dos años de legislatura y hasta tres ejercicios consecutivos con presupuestos caducados, con prórrogas que han hecho de parches pero no han sido capaces de resolver los múltiples problemas que enfrenta hoy Cataluña, los heredados y los sobrevenidos.

Con el apoyo de sus socios cerrado hace más de un mes, el pleno de este jueves en el Parlament ha servido para que ERC y Comuns pasaran lista de los deberes pendientes del Ejecutivo socialista, "ahora que ya tienen los recursos que pedían", y para que la derecha, en minoría, descargara su frustración contra la bancada gubernamental.

La derecha, al ataque

Ha sido Junts, de hecho, quien ha empezado atacando. Su diputado Toni Castellà ha tildado al president Salvador Illa de "arrogante" y ha reclamado un concierto económico para "revertir la subida de impuestos encubierta", además de cuestionar un modelo que, a su juicio, "prioriza crecer en cantidad a en calidad", acercando su planteamiento al que a menudo propone la extrema derecha.

Ante un hemiciclo que, encuestas en mano, le daba la risa, ha añadido que su partido está en disposición de tomar el relevo en la próxima legislatura. Y también el PP ha aprovechado para, tras fortalecerse en un congreso ocho años después, presentarse como alternativa, como ha dicho su flamante secretario general, Juan Fernández.

El presidente Salvador Illa posa con el documento de los presupuestos, grupos parlamentarios y entidades sociales

El presidente Salvador Illa posa con el documento de los presupuestos, grupos parlamentarios y entidades sociales

"La Cataluña real"

El diputado popular ha empezado irónico, lamentando que no se encontrara en ese momento en su escaño Jéssica Albiach --porque "quería saludar a la vicepresidenta"-- y comprensivo con que Ester Capella (ERC), a quien el presidente Josep Rull ha tenido que cortar, "necesitara más tiempo para justificar su apoyo a los presupuestos". En el breve turno de réplica ha asegurado que los presupuestos aprobados "son unos presupuestos soviéticos".

También Vox ha criticado lo que considera "una estafa política y un atraco fiscal". Y toda la oposición, incluida Aliança Catalana, ha querido proyectar una "Cataluña real" a la que, a su juicio, estos presupuestos dan la espalda al priorizar una agenda institucional que, dicen, les marca ERC, y una agenda económica que, aseguran todos ellos, dictan los Comuns.

La 'consellera' Alícia Romero y el 'president' de al Generalitat, Salvador Illa, en el Parlament

La 'consellera' Alícia Romero y el 'president' de al Generalitat, Salvador Illa, en el Parlament Gala Espín

Conquistas y generosidad

Los republicanos se han defendido: "Cataluña necesita presupuestos, pero no porque el Govern se los haya ganado", ha dicho Capella, también reivindicando "conquistas en soberanía" como el tren orbital ferroviario, uno de los principales puntos del acuerdo entre los de Oriol Junqueras y el Govern.

Los Comuns han hecho lo propio, pidiendo más "ambición" a los socialistas pero defendiendo los "avances" en materia de vivienda o derechos sociales. Y pese a la poca complacencia que tanto ERC como Albiach han querido exhibir, la consellera de Economía, Alícia Romero, ha agradecido a ambos su "generosidad" para con unas cuentas que, en última instancia, la líder de facto de la CUP Laure Vega ha acabado definiendo como "una peli mala de domingo por la tarde".

Salvador Vergés, diputado de Junts, vota en el Parlament

Salvador Vergés, diputado de Junts, vota en el Parlament Gala Espín

Estabilidad

"Son los presupuestos de la estabilidad", ha concluido Romero, cerrando un debate donde sorprendentemente no ha habido apenas menciones al Gobierno de Pedro Sánchez o los casos de corrupción que le rodean --salvo una mención de Joan Garriga a la posibilidad de que se encuentren joyas en la sede del PSC--, como sí sucedió ayer en la sesión de control y lleva siendo habitual y recurrente en las últimas semanas, aunque lejos del fango madrileño.

La consellera, por su parte, ha detallado nuevamente las cifras, como ya hizo en el debate de enmiendas a la totalidad y han hecho sus compañeros del Govern en las distintas comisiones, y ha recordado que el nuevo modelo de financiación, que se votará en el Congreso de los Diputados en otoño, traerá todavía más recursos a las arcas de la Generalitat.

Legislatura asegurada

En cualquier caso, las cuentas blindan la legislatura más allá del presente ejercicio con un proyecto previsto para trascender a este 2026 y con el objetivo de que permitan al Govern exhibir resultados de gestión de cara a las próximas elecciones catalanas, que siempre ha sido la meta de Illa desde su llegada a Palau.

Queda mucho para entonces y pasarán antes muchas cosas, desde unas elecciones municipales que pueden cambiar el tablero catalán a unas generales que probablemente comportarán un cambio de Gobierno en la Moncloa. Por lo pronto, el Govern se irá de vacaciones con la misión cumplida tras una primera mitad de año complicada y, desde esta misma semana, con capacidad para solucionar conflictos más inmediatos, como el docente, y seguir diseñando la Cataluña de los próximos años.