Miquel Samper, 'conseller' de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Cataluña

Miquel Samper, 'conseller' de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Cataluña SIMÓN SÁNCHEZ BARCELONA

Política Entrevista

Miquel Sàmper: "Cataluña debe movilizar más suelo industrial para mejorar sueldos y productividad"

El 'conseller' apela al Pacto Nacional para la Industria para mejorar la disponibilidad de terrenos y atraer "inversiones más productivas y con empleo de mayor calidad"

También presume del consenso generado por la nueva política industrial con la que generar riqueza más allá de Barcelona y exportar más tecnología catalana

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Un tomo de 155 páginas aguardaba en las sillas de cada uno de los asistentes al World Trade Center de Barcelona este lunes. El nuevo Pacto Nacional para la Industria (PNI) ha echado ya a andar con los membretes de la Generalitat, Foment, Pimec, CCOO y UGT para actualizar la política industrial de Cataluña de los próximos cuatro años, y relanzar así un modelo sumido en una alambicada transición.

Más de 200 personas organizadas en cinco grupos de trabajo se han arremangado para recoger en este documento las respuestas a los grandes retos que tiene frente a sí la industria catalana.

Esencialmente, se resumen en uno solo: cómo sumarse a la nueva revolución tecnológica sin dar la espalda a los sectores tradicionales que han llevado al territorio hasta lo que es hoy y que, pese al retroceso de los últimos años en aportación al PIB, aún lo sostienen.

5.000 millones de euros

El conseller Miquel Sàmper ha orquestado los esfuerzos que han desembocado en la actualización del plan, dotado con 5.000 millones de euros y rubricado por el president Salvador Illa y los máximos representantes de los principales agentes socioeconómicos del territorio.

En un despacho del parque empresarial sito en el puerto, el titular de Empresa y Trabajo repasa con Crónica Global las bondades de la gran entente, así como las asignaturas aún pendientes.

Si bien apela al PNI para mejorar la movilización de suelo industrial que demandan las "inversiones más productivas y con empleo de mayor calidad", lo que implica trabajar codo con codo con Territorio, Sàmper también señala la ventajosa posición desde la que, en su opinión, parte Cataluña para contribuir a la tarea europea de incrementar la soberanía del continente.

Asimismo, incide en el empeño de su departamento para atraer inversión extranjera más allá de Barcelona y exportar más tecnología catalana.

- ¿Qué ecosistema industrial dibuja para Cataluña el nuevo Pacto Nacional para la Industria una vez se haya desplegado en 2030?

Uno ambicioso y coherente con nuestra historia, con nuestro presente y con el futuro que queremos. Abrazamos los nuevos sectores disruptivos como la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías, sin olvidar nuestra tradición en los sectores de la automoción, el textil, el agroalimentario, el metalúrgico o el químico, que es potentísimo y está aguantando mejor que en otras regiones de Europa. Damos un paso para mantener y hacer crecer aquello que está en nuestro origen, y aprovechar un ecosistema empresarial que permite optar a acoger empresas de primera línea mundial.

La industria es el sector que históricamente genera mejores sueldos, en el que hay menos rotación y el que genera más estabilidad en el mercado laboral. El mejor instrumento para que las personas vivan lo mejor posible es que nuestra industria vaya creciendo, y hacerlo bajo las nuevas políticas de Europa. Los informes de los señores Enrico Letta y Mario Draghi dijeron "¡ep!, que nos hemos dormido, hay que despertar" para recuperar la soberanía perdida frente a otras potencias económicas como Estados Unidos y China. Y también trabajamos en esa línea.

- Hablando de las políticas europeas... ¿Qué nota saca Cataluña en los cinco ámbitos señalados por el informe Draghi? Sostenibilidad, empleo de calidad, innovación y competitividad, infraestructuras y suelo industrial, y acompañamiento institucional.

Saca buena nota en casi todos. Donde tenemos más recorrido —y soy autocrítico con eso— es en la movilización de infraestructuras y suelo industrial. Tenemos un camino importante por recorrer. En todo lo demás, estamos bien y, en algunos casos, muy bien. Se nos ha reconocido como la primera región económica de España en dar ayudas para la descarbonización y la sostenibilidad a proyectos de baterías eléctricas, parques eólicos y puntos de recarga de vehículos. No hay otra comunidad autónoma con este reconocimiento, y somos la tercera región en Europa.

Bajo el Plan de Impulso al Vehículo Eléctrico, gestionamos ayudas ágiles para que no lleguen tres años después de que te compres un coche, y democratizar así su adquisición. También trabajamos por una red de puntos de recarga eléctrica en infraestructuras públicas, como hospitales y escuelas, y para que el 100% de la flota de la propia Administración Pública de la Generalitat sean vehículos híbridos o eléctricos puros; hoy ya lo es un 90 y largo por ciento.

En todo se puede mejorar, incluso cuando eres el primero de la clase, ¿eh? Es en esta línea que nace el nuevo Pacto Nacional para la Industria, que busca incrementar el peso de la industria en el PIB de 18,7% al 20% lo antes posible. Con elementos periféricos, ya llegamos a un 50%, pero lo que queremos es que la industria llegue al 20% por sí sola.

"Donde tenemos más recorrido es en la movilización de infraestructuras y suelo industrial. En lo demás, estamos bien y, en algunos casos, muy bien"

Miquel Sàmper, sobre el rendimiento de Cataluña en los ámbitos clave señalados por el 'Informe Draghi'

- Precisamente este lunes, las patronales han lamentado esa pérdida del peso de la industria en el PIB de Cataluña.

Esa caída no es de Cataluña, no es de España, es de Europa. La industria europea ha tenido una bajada y hemos visto que esto no es bueno. Lo tenemos más que detectado y asumido, y queremos potenciar el crecimiento de la industria. Cuanta más industria, mejor cohesión social, y queremos que sea una industria que también crezca bajo la cohesión territorial.

- ¿A qué se refiere, concretamente?

Firmamos hace unos meses lo que era la estrategia de captación de inversiones extranjeras en Cataluña, con la que queremos que no solo vengan inversiones a la gran capital, sino que también haya inversiones importantes en Terres de l'Ebre, en la Cataluña Central, en el Pirineo... Queremos que un 50% se localice fuera de la zona de influencia de Barcelona. Esto es cohesión territorial, y estoy convencido de que lo podremos hacer de la mano de la industria.

- ¿Qué mejora el nuevo Pacto Nacional respecto al anterior?

Básicamente, dos cosas. La primera, la cantidad de dinero que se destinará: el anterior era de 3.000 millones de euros, y este es de 5.000, que es casi el doble. La segunda no es cuantitativa, pero sí terriblemente cualitativa: es un pacto vivo.

Este pacto firmado con agentes sociales y económicos no podía ser rígido y tener que esperar cinco años para modificarlo, en un momento como este, en el que un día te despiertas y hay una guerra en Irán con la que nadie contaba, y probablemente haya una invasión en Cuba en dos días como quien dice, y hemos visto que alguien pensaba que podría quedarse con un territorio europeo como es Groenlandia, y la guerra entre Ucrania y Rusia acumula ya cinco años de existencia.

En base a cualquier emergencia que pueda surgir, el Consell Català de l'Empresa podrá flexibilizar sus actuaciones y sus pretensiones, y modificarlo en función de cómo está el mundo, que puede cambiar de un día para otro.

"La industria nos ayudará a localizar la mitad de las nuevas inversiones extranjeras fuera de la gran capital"

El 'president' Illa y el 'conseller' Sàmper, junto a los presidentes de Foment y Pimec, los secretarios generales de CCOO y UGT en Cataluña, y el presidente del Puerto de Barcelona, José Alberto Carbonell, en la firma del PNI 2026-2030

El 'president' Illa y el 'conseller' Sàmper, junto a los presidentes de Foment y Pimec, los secretarios generales de CCOO y UGT en Cataluña, y el presidente del Puerto de Barcelona, José Alberto Carbonell, en la firma del PNI 2026-2030 SIMÓN SÁNCHEZ BARCELONA

- Se ha referido precisamente a Estados Unidos, y este lunes hemos conocido el acuerdo de paz en Oriente Medio. Se confirman las previsiones más optimistas, ¿no? El conflicto ha durado poco, no ha provocado una recesión económica y el impacto en el tejido empresarial ha sido bajo.

Lo más importante es que acaba una guerra y se agota el riesgo de que pierdan la vida más personas, lo que supone una alegría personal. Y, evidentemente, al ser una región estratégica, tiene consecuencias económicas. No olvide que es el 80% del petróleo que consume China, que no ha estado en esta guerra, pero el objetivo pasaba por debilitar su mercado. En Cataluña, reaccionamos muy rápido para estar al lado del ecosistema empresarial que, en definitiva, acaba siendo también estar al lado de nuestros trabajadores.

Efectivamente, no ha habido recesión y hemos podido capearlo bien, no solo aquí, sino en Europa. Celebramos que esto se acabe, porque las consecuencias de alargar el conflicto habrían sido muy relevantes. E incluso volver a la situación previa al estallido de la guerra no será cuestión de un día ni de dos, las cosas deberán volver a su lugar. Pero es una noticia excelente y debemos felicitarnos por ello.

- En la firma de este lunes, como en otras ocasiones, han hecho gala del apoyo de Foment, Pimec, CCOO y UGT. Usted, de hecho, ha incidido en el gran consenso que ha generado.

Le diría que este es el Pacto Nacional para la Industria más democrático. Y esto no quiere decir que los otros no lo fueran, sino que este ha nacido fruto de una concertación muy grande. Aparte de los agentes sociales que lo han firmado con el president, han intervenido las Cámaras de Comercio, las universidades, los centros tecnológicos y los diputados del Parlament, puesto que lo hemos llevado a la Comisión de Empresa y Trabajo y algunos han trabajado mucho por él, aunque le hemos ofrecido la posibilidad de hacerlo a todo el mundo.

"Reaccionamos muy rápido para estar al lado del ecosistema empresarial que, en definitiva, acaba siendo también estar al lado de nuestros trabajadores"

Sobre los efectos de la guerra en Oriente Medio

- Plantean aumentar también la sofisticación de las exportaciones catalanas. ¿Los productos que exporta Cataluña ahora mismo no son lo suficientemente sofisticados? ¿De qué tipo de productos estaríamos hablando?

No, hablamos de que queremos que crezca nuestro capital tecnológico. Que nuestras exportaciones no sean solo aceite o productos de sectores tradicionales como el químico o la automoción. Estas deben seguir produciéndose y seguir creciendo, no deben bajar nunca, pero en Cataluña tenemos muchas empresas tecnológicas de primera línea, que la gente no las conoce y están aquí, con ingenieros formados aquí. Debemos potenciar su capacidad de exportar sus tecnologías al exterior, diversificando cada vez más el producto catalán.

Nuestras exportaciones han superado los 100.000 millones de euros durante tres años seguidos; también en este último, lo que tiene mucho mérito por los aranceles de los Estados Unidos, que sufrimos más de medio año, y por la peste porcina. Hacerlo era prácticamente un sueño y se consiguió, además, con cifras récord. Pues a esta capacidad exportadora clásica hemos de añadir sectores industriales tecnológicos que están creciendo una barbaridad en Cataluña; es el sector que más crece, de largo.

- ¿Y qué papel reserva el nuevo pacto para los chips y los semiconductores en este nuevo ecosistema?

Es un punto estratégico. En la pandemia, nos quedamos sin dos cosas: sin papel de váter, que aún no entiendo el porqué, y los chips. No se podía hacer ni una triste lavadora porque no teníamos los chips ni los semiconductores para ello. Cataluña es hoy la capital de la ESRA, la alianza de regiones europeas en semiconductores, y debemos dar pasos adelante para que Europa fabrique el 20% de los semiconductores que necesita.

Dicho esto, ¿Europa podrá luchar contra el potencial de, por ejemplo, los americanos, los chinos o los taiwaneses en materia de semiconductores? Tendrá que encontrar su espacio diversificando el gran mercado que hay de semiconductores y asumiendo tareas de especialización. Más que luchar contra lo que ya hacen estas tres potencias, debemos encontrar nuestro perfil para producir y generar chips más específicos, como los fotónicos y, de aquí a cuatro días, los cuánticos. Porque tenemos el talento y las empresas trabajando ya en ello.

El 'conseller' Miquel Sàmper presenta el Pacto Nacional para la Industria 2026-2030 en el World Trade Center de Barcelona

El 'conseller' Miquel Sàmper presenta el Pacto Nacional para la Industria 2026-2030 en el World Trade Center de Barcelona SIMÓN SÁNCHEZ BARCELONA

- En materia de inversión extranjera, una de las relaciones más provechosas que han establecido recientemente es con la automovilística china Chery, que ha puesto en marcha un nuevo centro de I+D en Cornellà de Llobregat. ¿En qué otras inversiones están trabajando para que lleguen a Cataluña?

En muchas, y en diversos sectores, no solo en la automoción. El Departamento de Empresa y Trabajo se dedica full-time a esto. Y para ello, tenemos que mejorar la movilización de suelo industrial, para atraer inversiones más productivas y con empleo de mejor calidad para Cataluña.

Cataluña gusta, probablemente, por su ubicación geoestratégica, por el clima y por su cercanía a Sudamérica a ojos del mercado asiático. Debemos encontrar la fórmula para que nos lleguen inversiones que generen un salto cualitativo en capacidad productiva y en el mercado laboral. Este es uno de los objetivos que tenemos en el Pacto Nacional para la Industria: mejores sueldos, mejores condiciones laborales, mejor productividad y mayor resiliencia, junto a la descarbonización, naturalmente.

- ¿Por qué la Comisión Europea debería escoger a Móra la Nova para levantar su gigafactoría de IA?

Le he hablado de Terres de l'Ebre antes de que usted sacara este tema. Como la Cataluña Central o el Pirineo, los lugares más lejanos de Barcelona también requieren que hagamos apuestas importantes por ellos. Y tener allí esta hipotética gigafactoría de inteligencia artificial generaría un entorno de economía circular a su alrededor que daría incentivos a los jóvenes para quedarse en casa y no marcharse fuera, lo que me preocupa mucho.

Esto lo pueden hacer con sectores disruptivos e importantes como este. No es tanto lo que implica la gigafactoría por sí sola, sino todo el espacio de contrataciones de calidad de muchos sectores que complementarán su actividad y generarán cohesión territorial.

"Las exportaciones de sectores tradicionales, como el aceite, deben crecer, pero también hay que potenciar las tecnológicas catalanas, que son de primera línea"

- Por otra parte, ¿cómo valora el acuerdo al que ha llegado la plantilla de Nissan por el ERE de la empresa?

Está suscrito por una amplia mayoría de los trabajadores. La Dirección de Relaciones Laborales del departamento ha hecho un montón de reuniones de mediación, no sé si ocho o nueve, con una aportación muy positiva porque los propios trabajadores han salido contentos. El ERE lo sitúo en el marco y en el contexto de una revolución industrial y tecnológica de la que formamos parte y que está marcada por dos factores: los procesos de automatización y robotización por una parte, y por otro, la inteligencia artificial.

Estos ERE efectivamente nos preocupan mucho porque, detrás, hay familias, pero insisto: el saldo es positivo y en Cataluña se genera mucho más empleo. Estamos prácticamente a punto de llegar a los cuatro millones de personas afiliadas a la Seguridad Social, nunca hemos tenido un paro tan bajo desde el año 2008 con 307.000 personas y, en esta línea positiva, lo que debemos hacer con las personas perjudicadas por un ERE es acompañarlas para que se puedan insertar en el mercado laboral readaptando sus perfiles profesionales a las nuevas necesidades del mercado.

- Este fin de semana, hemos tenido el Gran Premio de Fórmula 1 en el Circuit de Catalunya. Ustedes presentan su renovación en años alternos como un éxito, pero convendrá conmigo en que no es el escenario que les hubiese gustado.

Mire, sigue habiendo 24 grandes premios y, en cambio, cada vez hay más países que quieren organizar uno. En África, Corea del Sur, Tailandia... y con unas ofertas muy agresivas. Imola, que es uno de los circuitos con más tradición histórica, se ha quedado fuera, el gran circuito de Países Bajos está fuera indefinidamente... Y nosotros seguimos, y seguimos negociando con los representantes de la Fórmula 1 para obtener las mejores condiciones.

Pero lo dije este fin de semana: hemos de mirar de cara a futuro, no mirar de cara al pasado. Las causas o los motivos que han generado esta contratación vienen de hace muchos años. Yo no lo vendo como algo positivo, sino como muy positivo y con la voluntad de hacerlo cada vez aún más bueno y mejor.