El presidente catalán, Salvador Illa, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, conversan animadamente con altos cargos de sus respectivos partidos tras firmar su pacto sobre los presupuestos de la Generalitat 2026

El presidente catalán, Salvador Illa, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, conversan animadamente con altos cargos de sus respectivos partidos tras firmar su pacto sobre los presupuestos de la Generalitat 2026 EFE

Política

Euforia en el PSC tras relanzar la legislatura, con el objetivo de gobernar Cataluña una década

La aprobación de las cuentas de la mano de ERC y los Comuns apuntala el mandato de Illa, que se ha fijado la meta de presidir la Generalitat al menos dos legislaturas

Más información: ERC pide a Illa que "no se relaje" con el IRPF tras atar las cuentas: "Es presidente porque pactó con independentistas"

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El portazo de ERC a los presupuestos de la Generalitat el pasado marzo dejó helado al PSC, que encajó con rabia el paso atrás de sus socios. Solo dos meses han pasado y, ahora, las sensaciones son completamente opuestas.

Los socialistas han revertido el pesimismo de haber sido forzados a retirar las cuentas —los primeros en hacerlo jamás— y hablan hoy desde la euforia contenida de haber logrado lo que otrora se antojaba muy difícil tras semanas de "exigentes" negociaciones.

Vuelta al Parlament

La oposición, con Junts per Catalunya al frente, ve cómo el Consell Executiu del Govern aprobará a las nueve de la mañana de este viernes el proyecto para que la titular de Economía y Finanzas se lo entregue al presidente del Parlament, Josep Rull, con las mejoras pactadas con los republicanos y los Comuns.

Después, los distintos consellers desgranarán las cuentas de sus respectivos departamentos para dar paso a la tramitación y la aprobación de la ley más importante de la institución. Algo que sucederá en la primera quincena de julio, antes de las vacaciones de verano, y cumpliendo los tempos fijados.

La portavoz de Junts, Monica Sales, escucha al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, durante la sesión de control al gobierno catalán en el pleno del Parlament el 20 de mayo de 2026

La portavoz de Junts, Monica Sales, escucha al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, durante la sesión de control al gobierno catalán en el pleno del Parlament el 20 de mayo de 2026 EFE/Quique García

Objetivo: una década

Sendos apretones de manos —el martes con el líder de ERC, Oriol Junqueras, y el jueves con la de los Comuns, Jéssica Albiach— en la Galería Gótica de la Generalitat dejan atrás una ardua tarea para apuntalar la estabilidad que tanto promulga el president Salvador Illa.

De hecho, se ha marcado el objetivo de gobernar una década —según ha explicado en varias ocasiones—. Y esta semana ha puesto la primera piedra.

En paralelo, las encuestas alimentan sus pretensiones, ya que sitúan al exministro como el único candidato con posibilidades de gobernar: las más favorables revalidan la mayoría para el bloque que lo invistió y que sostiene la legislatura, mientras que las más pesimistas invitan a pensar en una repetición electoral.

"No solo ha manifestado su voluntad de agotar la legislatura, sino que está vistiendo un proyecto para los próximos 10 años en Cataluña", respondió la consellera y portavoz, Sílvia Paneque, en rueda de prensa. "Hoy es un día para celebrar que el país avanza, y los presupuestos ayudan a alcanzar los objetivos que tenemos como país", agregó ante los medios.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, durante una reunión semanal del gobierno catalán

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, durante una reunión semanal del gobierno catalán EFE/Alejandro García

Relanzados

También Romero ha insistido en la felicidad del Ejecutivo por la "estabilidad" que se ha ganado tras unas "exigentes" negociaciones de las que salen relanzados. Para quien ha pilotado las reuniones con los socios, es "obvio" que los acuerdos sellados esta semana aportan "una cierta tranquilidad" para lo que queda de legislatura.

"Demostramos la estabilidad de una mayoría progresista que puede hacer más cosas que aprobar un presupuesto, porque compartimos muchísimas prioridades", se ha congratulado la consellera. "Hoy damos un mensaje esperanzador de certidumbre y estabilidad que la sociedad catalana también reclama", en sus palabras.

"Especialmente, en nuestro entorno, donde muchos gobiernos en minoría no son capaces de aprobar sus presupuestos", ha incidido, entroncando con uno de los mantras del president Illa: certezas frente a la desazón de la política de otras regiones y países.

La 'consellera' de Economía y Hacienda de la Generalitat, Alícia Romero, en una rueda de prensa en Barcelona

La 'consellera' de Economía y Hacienda de la Generalitat, Alícia Romero, en una rueda de prensa en Barcelona Alberto Paredes / Europa Press

Quizás los únicos de la legislatura

"Gobernamos pensando en un proyecto a largo plazo", sostienen fuentes socialistas, remitiéndose a la voluntad del jefe del Govern. La portavoz adjunta del grupo parlamentario, Elena Díaz, ha insistido en la "solidez" de los acuerdos sellados en materia de vivienda, inversiones y cohesión social.

Sin ir más lejos, la actualización del pacto presupuestario con los Comuns ha servido de excusa para mejorar el destino de las distintas partidas a sabiendas de que, quizás, estas sean las únicas cuentas de la legislatura.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el presidente de ERC, Oriol Junqueras, durante la firma del acuerdo de Presupuestos catalanes para 2026

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el presidente de ERC, Oriol Junqueras, durante la firma del acuerdo de Presupuestos catalanes para 2026 Europa Press

Los socios venderán más cara su piel

Si bien Romero ha asegurado que el Ejecutivo espera actualizar las cuentas el año que viene para acomodar los 4.700 millones de euros que aportará el nuevo modelo de financiación, en caso de que el Congreso de los Diputados lo acabe aprobando en otoño, ERC y Comuns ya han avisado de que venderán más cara su piel en los dos próximos años.

En 2027, los partidos se enfangarán en las respectivas campañas electorales de los comicios municipales y nacionales, y de los catalanes en 2028. "Es solo un pacto de presupuestos, ni más ni menos", ha zanjado Albiach, para la que "no se trata de dar estabilidad al Govern, sino de ofrecer respuestas a las necesidades del país".

Por su parte, los republicanos también han recordado a Illa las carpetas pendientes de cerrar, en especial el traspaso de la recaudación del IRPF a la Agencia Tributaria de Cataluña. En palabras del presidente del grupo parlamentario, Josep Maria Jové, el socialista "es presidente porque pactó con independentistas".