Fotomontaje de Salva Vendrell, la estación de Valldoreix y los logos de Junts y Barcelona Restauració

Fotomontaje de Salva Vendrell, la estación de Valldoreix y los logos de Junts y Barcelona Restauració

Política

El salto a la política de Salva Vendrell condena a la entidad Barcelona Restauració

El impulsor de la pseudoentidad, paralela al Gremi y con el apoyo de la plataforma semipública Barcelona Comerç, logra acomodo en Junts e incomoda a varios ejes comerciales de la asociación por "falta de neutralidad política"

Barcelona Comerç rechaza tomar medidas y asegura que "respeta las decisiones personales de Vendrell"

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La política es el último lugar al que ha llegado el incansable correcaminos Salva Vendrell, heredero del bar Marcel Santaló, expresidente del Gremi de Restauració e impulsor de la pseudoentidad Barcelona Restauració.

El polémico gestor ha sido confirmado como candidato de Junts a la presidencia de la entidad municipal descentralizada (EMD) de Valldoreix, una plaza que se les resiste a los neoconvergentes pese a que Sant Cugat es uno de sus feudos. En caso de alcanzar la presidencia de esta EMD, se embolsaría un sueldo anual de 49.000 euros.

Este salto a la política complicaría el futuro de la pseudoentidad Barcelona Restauració, que preside Vendrell como contrapeso al histórico Gremi. La falta de neutralidad política de su presidente, sumada al apoyo incondicional que recibe de la fundación Barcelona Comerç (regada con dinero público), ha incomodado a varios de los ejes comerciales que forman parte de la asociación.

Estos mismos ejes nunca han visto bien que Vendrell diera el salto a la política, sobre todo cuando la entidad recaba su mayor apoyo económico del Ayuntamiento de Barcelona, en el que gobierna el PSC y no Junts.

Proyección política

Fuentes del sector critican la estrategia de Vendrell, que se habría servido de la fundación Barcelona Comerç y de la plataforma Barcelona Restauració para proyectarse políticamente.

A pesar de las suspicacias presentadas por algunos ejes, el presidente de Barcelona Comerç, Pròsper Puig, y su director, Alfons Barti, se han volcado con el nuevo proyecto de Vendrell.

Por ello, los mismos ejes consideran que, tanto si eran conscientes de que Vendrell preparaba su salto a la política como si no, han comprometido gravemente la neutralidad política de la fundación.

Salva Vendrell en su etapa como presidente del Gremi de Restauració

Salva Vendrell en su etapa como presidente del Gremi de Restauració David Zorrakino Europa Press

La aventura de Vendrell también ha generado el rechazo de otras patronales. La incorporación de Barcelona Restauració a la Taula de Comerç, un espacio de trabajo del Ayuntamiento formado por diferentes entidades, fue sometida a votación y rechazada por una amplia mayoría.

Tras su presentación el pasado octubre, la actividad de Barcelona Restauració ha sido muy escasa, por no decir nula.

Conflicto con el Gremi

En el recuerdo de la ciudad queda la traumática salida de Vendrell del Gremi de Restauració. Vendrell dimitió como presidente de la asociación de hosteleros en febrero de 2024, trece meses después de su nombramiento y tan solo unos días después de la tradicional fiesta anual del gremio.

La Junta Directiva, reunida para gestionar la transición, aprovechó para renovar por unanimidad la confianza en el director Roger Pallarols y su equipo, y el cargo recayó en Isidre Gironès, fundador del restaurante Ca l'Isidre del Raval.

Nunca se dieron explicaciones oficiales de la precipitada salida de Vendrell del Gremi.

Un año más tarde, presentó la entidad Barcelona Restauració para hacer contrapeso al Gremi.

El 'Enric Marco' de la restauración

Ese mismo día, en una rueda de prensa, Pallarols admitió abiertamente las desavenencias con Vendrell durante su etapa como presidente y le acusó de querer "gestionar su marca personal" en lugar de defender los intereses de los profesionales del sector.

El director del Gremi calificó a Vendrell como "el Enric Marco de la restauración", en referencia al impostor español que afirmó falsamente haber sido prisionero en el campo de concentración nazi de Flossenbürg durante la Segunda Guerra Mundial.

Pallarols también sostuvo que Barcelona Restauració era una "plataforma de proyección personal", una acusación que, a la luz de la candidatura de Vendrell en Valldoreix, ha envejecido bien.

La respuesta de Barcelona Comerç fue romper relaciones con el Gremi de Restauració, alegando que los ataques de Pallarols vulneraban el "diálogo sectorial riguroso y respetuoso" que la fundación considera imprescindible para trabajar por el sector.

Sin declaraciones de los afectados

A preguntas de este medio, el Gremi ha rechazado dar declaraciones, bajo el pretexto de "no dedicar ni un minuto a este asunto, pues la razón de ser de Barcelona Restauració nunca ha sido defender a los restauradores".

Por su parte, Barcelona Comerç ha declarado que "respeta las decisiones personales de cualquier persona vinculada a la entidad, siempre y cuando sean de carácter individual y al margen de la actividad institucional" y rechazan que Barcelona Restauració se haya concebido o usado como un "instrumento de proyección política".

Barcelona Restauració no ha respondido a los requerimientos de este medio.