Publicada
Actualizada

José Daniel Ferrer es uno de los rostros más visibles de la oposición cubana. A sus 55 años, ha vivido toda su vida bajo una dictadura y ha pasado doce de ellos en prisión.

Aun así, sorprenden su calidez, su gentileza y su generosidad. Abraza uno a uno a la treintena de la diáspora cubanos en Barcelona que se ha reunido, una vez más, frente al consulado cubano del paseo de Gràcia, en Barcelona. Están emocionados de tener este domingo junto a ellos a uno de los hombres que más ha hecho por combatir la represión del régimen.

Durante años se negó a abandonar Cuba. Sin embargo, en octubre de 2025 aceptó irse a Miami para proteger a su familia y por las amenazas, torturas y el deterioro de su situación en la isla.

No es el único de los asistentes que ha sufrido en sus propias carnes lo peor del castrismo. Está también el opositor Osiris José Puerto Terry, que carga con tres disparos del régimen. Exhibe las cicatrices que le han dejado con una mezcla de dolor y orgullo. El último proyectil tuvieron que extraérselo ya en Barcelona, donde reside desde hace algo más de un año bajo protección del Estado español.

Osiris José Puerto Terry, opositor cubano, muestra las cicatrices de los balazos que recibió del régimen cubano Crónica Global

Todos se muestran ilusionados ante lo que perciben como la cercanía del fin del castrismo y, al mismo tiempo, indignados por la falta de apoyo de las democracias occidentales europeas.

Eso es precisamente lo que Ferrer busca en su gira por Europa. La parada en Barcelona corresponde a su decimoséptimo día. Todavía no se ha reunido con ningún líder político español; eso lo deja para más adelante. Ahora es el turno de abrazar a sus compatriotas y de infundirles ánimo.

“Hermanos, sigamos unidos, no dejemos de asistir a encuentros como este”, ha clamado en un discurso. “De esto depende que el proceso se acelere; cuanto más hagamos, más cerca estaremos de la libertad. No se rindan nunca”.

Opositores al régimen cubano manifestándose en el paseo de Gràcia Crónica Global

Crónica Global, el único medio presente en el encuentro, ha podido conversar con él.

¿Cuál es el motivo de su gira por Europa y su paso por Barcelona?

Salí de Miami con la intención de recorrer entre diez y doce países europeos para pedirles que pongan fin al Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación que tiene la Unión Europea con el régimen cubano.

Nuestra primera parada fue en Bruselas. Hablamos con medio centenar de eurodiputados, la mayoría del Partido Popular y de Patriotas por Europa. También conversamos con dos eurodiputados del Partido Socialista. Uno muy solidario, la otra nos dijo que también está preocupada por los derechos humanos en Cuba, pero defiende que el acuerdo que tienen con el régimen cubano es el adecuado. Quienes conocemos al régimen sabemos que con este tipo de políticas es imposible lograr que actúe de una manera medianamente aceptable.

Después de tres días en el Parlamento Europeo, fuimos a Polonia, donde recibimos muchísimo apoyo de diputados y miembros del Gobierno. Luego estuvimos en Suecia y después en Lituania, que fue impresionante: ahí incluso los socialdemócratas son muy solidarios porque saben lo que es el comunismo. Les pedimos que no ratifiquen el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación con Cuba.

También pasamos por Praga, donde encontramos bastante respaldo político. Ahora estamos en España, después iremos a Francia, La Haya, Portugal, Roma y Londres para explicar de primera mano lo que ocurre en Cuba y denunciar la situación de los presos políticos.

El mismo José Daniel Ferrer, visiblemente más delgado, tras su paso por la cárcel cubana Crónica Global

Usted solo ha conocido la vida en dictadura. ¿Cree que el fin del régimen está más cerca que nunca?

En cuestiones políticas nunca hay nada completamente seguro, porque cualquier cuestión puede cambiar el rumbo de las cosas. Pero cuando uno lee todo lo que ha venido pasando a partir de mediados del año pasado, lo que pasó el 3 de enero en Venezuela, lo que pasó después a partir del 28 de febrero en Irán, lo que dijo Donald Trump respecto a que el régimen cubano representaba una amenaza extraordinaria e inusual, lo que ha dicho también Marco Rubio, lo que hemos conversado con funcionarios del Departamento de Estado, lo que pasó con la visita del director de la CIA a La Habana hace apenas tres días, y acto continuo la prensa estadounidense diciendo ya que el Departamento de Justicia tenía listo un proceso judicial contra Raúl Castro por el asesinato de los cuatro pilotos de la organización humanitaria Hermanos de Rescate... Cuando uno une todos esos factores, siente que está viendo la segunda parte de una película que tendría por nombre 3 de enero. Estamos viendo la misma secuencia de hechos que ocurrió en Venezuela, pero adaptada a Cuba.

"Tenemos una ventaja a nuestro favor, y es Marco Rubio"

¿Teme que, como ha ocurrido en Venezuela, haya más una negociación con los poderes castristas que un cambio de régimen?

Si la negociación pone en marcha un proceso que dé lugar a la transición a la democracia de manera rápida y ordenada, lo menos convulsa posible, yo no tengo inconvenientes. Pero si va a ser un proceso para que el régimen gane tiempo hasta que termine la administración Trump, con la esperanza de que la próxima administración sea Demócrata y vuelva a un giro total de la política hacia Cuba, entonces no estaríamos de acuerdo.

Pero tenemos una ventaja a nuestro favor, y es Marco Rubio. Marco Rubio conoce mejor que nadie el caso cubano y le interesa. Si Rubio ve que la liberación de Cuba puede poner en riesgo sus aspiraciones presidenciales, puede ser que la posponga. Este es algo que empecé a formular hace dos o tres días en mi mente y lo estoy contando por primera vez: si Rubio viese que él se perfila como candidato a la presidencia por el Partido Republicano, puede ser que diga: si cualquier nueva acción militar perjudica la intención de voto del electorado estadounidense, la pospongo y entonces se libera Cuba bajo mi mandato y quedo para la historia como el hijo de cubanos que liberó a los cubanos.

Eso sí sería una situación difícil, porque hay quien dice que quien espera 67 años puede esperar dos años o tres años más. Yo los puedo esperar ahora que estoy en libertad, pero hay un dolor profundo en Cuba, se está muriendo la gente de hambre, de desnutrición, todos los días.

"Para el que come todos los días, se pueden esperar tres años más. Para estas personas, un día es terrible"

José Daniel Ferrer muestra su WhatsApp, saturado de mensajes de cubanos con los que mantiene contacto constante. Entre las conversaciones se acumulan fotos y vídeos de niños llorando de hambre. Responde a los que puede, pero los mensajes sin leer se cuentan por cientos. Este digital ha podido comprobar cómo envía dinero a algunos de ellos.

Para el que come todos los días, para el que tiene agua potable, combustible, corriente eléctrica, atención médica, se pueden esperar tres años más. Pero para estas personas, un solo día es terrible.