Un 'stand' de Plataforma per la Llengua

Un 'stand' de Plataforma per la Llengua

Política

Plataforma per la Llengua carga contra el bilingüismo en Cataluña y señala al Estado y a las "migraciones internas"

La entidad ultranacionalista arremete contra la "castellanización", que atribuye a "la acción" de las instituciones españolas y francesas durante siglos, y también al franquismo y a las migraciones de los años 50 y 60 del siglo pasado

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Plataforma per la Llengua reconoce abiertamente su rechazo al bilingüismo entre el catalán y el castellano en Cataluña. La entidad ultranacionalista, célebre por sus campañas de acoso al español en los espacios públicos de la región, reniega del uso de ambos idiomas oficiales por parte de la ciudadanía. Una práctica, a su modo de ver, perniciosa, y que atribuye a la acción de los estados español y francés, así como a las "migraciones internas" de los años 50 y 60.

Así lo expresa la autodenominada "ONG del catalán" en su perfil de la red social X, que empieza con la siguiente soflama: "Esto que se nos dice de que tenemos 'la suerte de ser una sociedad bilingüe' suena muy bien. Lástima que sea falso. No somos una sociedad bilingüe: somos una sociedad bilingüizada", espeta, al inicio de su hilo de mensajes.

"No existen sociedades bilingües"

En el mismo, la entidad subvencionada por la Generalitat y numerosos ayuntamientos y diputaciones de Cataluña —así como de Baleares y Valencia— sostiene que "el 'bilingüismo' es un fenómeno bien reciente". Y que "no existen las 'sociedades bilingües'", sino "sociedades con hablantes monolingües, bilingües o trilingües", dentro de "comunidades que tienden a organizarse alrededor de una lengua dominante, que garantiza la intercomprensión, la cohesión social y la identidad colectiva".

En base a eso, Plataforma per la Llengua expresa abiertamente su afán de imponer el monolingüismo en catalán y erradicar el castellano, aludiendo supuestas razones históricas. Según sus tesis, en Cataluña, las "clases populares de los territorios de habla catalana vivieron en lengua catalana" durante "siglos", y el castellano y el francés "no se introdujeron de forma espontánea, sino a través de la acción del Estado y de sus instituciones".

La organización identitaria repite a continuación los lemas habituales del nacionalismo lingüístico, según el cual, el castellano lo empezaron usando "las élites" y, "durante siglos, la lengua de relación cotidiana siguió siendo el catalán".

Plataforma per la Llengua cita también "la imposición del castellano en la Administración" con los "funestos Decretos de Nueva Planta de inicios del siglo XVIII", aunque añade que "no pudieron cambiar los usos populares".

"Castellanización"

La "castellanización" (sic), según sus teorías, empezó a producirse en el siglo XIX, mediante "la expansión del Estado liberal" a través de la escuela, "el Ejército obligatorio, la burocracia e incluso el mercado laboral", que, a su modo de ver, visualizaron la "necesidad de una 'lengua nacional' que busca unificar lingüísticamente a la población".

Ese proceso de "castellanización", según la autodenominada "oenegé del catalán", se fue generalizando entre la ciudadanía de 1850 a 1950, a medida que "las instituciones del Estado español y francés penetran en la vida cotidiana". E incluso entonces, "en el primer tercio del siglo XX, muchos catalanes tenían un conocimiento limitado o nulo del castellano", que "era visto como una lengua de las élites, académica, con un uso oral fuera contextos formales bajo o nulo", según cree la entidad ultranacionalista.

"Dictadura franquista" y "migraciones internas"

Y es ahí donde Plataforma per la Llengua señala a "la dictadura franquista" y a la inmigración del resto de España como elementos que "aceleran" la "bilingüización masiva de Cataluña".

La entidad presidida por Òscar Escuder apunta en su hilo de mensajes que el franquismo hizo desaparecer al catalán "de los ámbitos formales y de prestigio" y en la escuela, que pasó a ser "monolingüe en castellano", además de "excluir el catalán del espacio público", la Administración, la rotulación y medios de comunicación como la radio y la televisión, que "amplían el uso social".

"Las migraciones internas de los años 50-60 refuerzan el proceso. En pocas décadas, el castellano se convierte en generalizado e imprescindible para la movilidad social", añade.

"La bilingüización no aparece de golpe, ni de manera neutra o 'natural'", añade Plataforma per la Llengua en otro mensaje, reiterando su rechazo al uso de los dos idiomas, una práctica natural, mayoritaria y propia de gran parte de la ciudadanía de la Cataluña del siglo XXI.