La facción radical de ERC, el llamado Col·lectiu Primer d'Octubre, ha pedido este miércoles a la dirección del partido que abra un expediente a su portavoz en el Congreso, Gabriel Rufián, por "alejarse de manera evidente" de los posicionamientos de la formación.
Lo ha hecho a través del anuncio de una denuncia formal ante la Comisión de Garantías, solicitando investigar si el diputado vulnera los estatutos y el código ético de ERC, concretamente en sus referencias a "la lealtad, la disciplina democrática interna y la obligación de someter las decisiones estratégicas a los órganos del partido".
Este colectivo considera, explican en el escrito publicado en redes sociales, que las constantes peticiones públicas de Rufián de confluir en un único frente de izquierdas en las próximas elecciones --así como sus actos junto al diputado de Más Madrid Emilio Delgado y la eurodiputada de Podemos Irene Montero-- generan "confusión entre la militancia y el electorado y perjudica la credibilidad de la organización".
Estrategia propia
Acusan al diputado de tener una "estrategia propia" al margen de las decisiones adoptadas por los órganos competentes, que han rechazado la idea de diluir las siglas de los republicanos en una candidatura a las Cortes Generales pese a hacerlo de forma habitual junto a EH Bildu y el BNG en las elecciones europeas.
Entre las distintas familias que conforman el partido, Rufián solo cuenta con el apoyo de la recién constituida como corriente interna Ágora Republicana, encabezada por el exdiputado y mentor del actual portavoz Joan Tardà, también favorable a las alianzas con partidos como los Comuns, Podemos y otras fuerzas de ámbito regional y nacional.
Medidas cautelares
El Col·lectiu Primer d'Octubre, en cualquier caso, pide la limitación temporal de las funciones representativas del portavoz mientras se resuelve el procedimiento, que se formalizará al entregar las firmas necesarias que marcan los estatutos de ERC, aunque no aclaran qué mecanismo utilizarán.
En caso de votarse, pese a que Rufián cuenta con el apoyo del presidente republicano Oriol Junqueras, buena parte de la militancia podría darle la espalda. También algunas de las primeras espadas del partido, entre ellos los diputados en el Congreso, con quienes hace meses que no se habla, según detallan fuentes internas.
