Fotomontaje caricaturizado de Gabriel Rufián (ERC) y Marta Madrenas (Junts) en el Congreso de los Diputados

Fotomontaje caricaturizado de Gabriel Rufián (ERC) y Marta Madrenas (Junts) en el Congreso de los Diputados

Política

Marta Madrenas, la diputada de Junts a la que escupieron en la calle por culpa de Rufián

La exalcaldesa de Girona fue señalada por el líder republicano por la caída de la prórroga de los alquileres en el Congreso de los Diputados el pasado martes

La relación entre ERC y los posconvergentes, más tensa que nunca en Madrid

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El martes por la mañana solo conocían a Marta Madrenas en Girona, donde fue alcaldesa entre 2016 y 2023. Horas más tarde, Gabriel Rufián pronunció su nombre en dos ocasiones desde el atril del Congreso de los Diputados. Y el miércoles estaban escupiéndola por las calles de Madrid.

Diputada de Junts desde las últimas elecciones generales, fue la encargada de defender el "no" del partido de Carles Puigdemont al decreto que pretendía limitar la subida del precio del alquiler y prorrogar dos años más los contratos que terminaran entre marzo de 2026 y diciembre de 2027.

Era una medida extraordinaria del Gobierno que necesitaba el aval de la mayoría de investidura y que, como viene siendo habitual desde la ruptura escenificada en Perpiñán, no contó con el apoyo de los posconvergentes, que alegaron inseguridad jurídica, ineficacia y falta de negociación.

Antes incluso de que Madrenas subiera al atril, en un debate parlamentario especialmente tenso, con fuego cruzado entre el diputado de Vox Carlos H. Quero y el ministro de Derechos Sociales Pablo Bustinduy, y con todas las cartas sobre la mesa, el líder de ERC ya tenía la performance preparada.

La excentricidad del polémico Rufián, que últimamente está por otras cosas, consistió esta vez en sacarse un billete de 50 euros de la americana, dejarlo de pie junto a su micrófono y asegurar que Junts no solo compartía voto con la derecha y la ultraderecha sino ahora también bandera, la del dinero.

Incompatibilidades

Este show, que a los veteranos de la Carrera de San Jerónimo les recordó al de la impresora, vino acompañado de la insinuación de que los diputados de Junts tenían intereses particulares en el mercado inmobiliario, algo que puede comprobarse en la declaración de bienes de la web del Congreso.

El diputado republicano también aseguró que la mayoría de los votantes de Junts estaban a favor de que su partido apoyara la convalidación de este decreto ley y que su voto en contra "fastidiaría" a tres millones de personas, obviando que el PNV se abstuvo y tampoco hubiera salido adelante.

Más allá de que, además, Madrenas fue presidenta del Colegio y Asociación de Agentes de la Propiedad de Girona y vicepresidenta del Consejo Catalán del COAPI durante casi una década y de que estuvo trabajando en el sector inmobiliario antes de entrar a formar parte de Convergència i Unió en Girona, Junts dice ahora estar abierto a mejorar el decreto y aprobarlo tras negociar con el Gobierno.

Pero el daño ya estaba hecho. El clip de Rufián repitiendo los nombres de los siete diputados de Junts y en concreto el de la exalcaldesa de Girona llegó a TikTok, que es uno de los canales por los que apuesta el republicano para seguir haciéndose viral, y muchos asumieron que era "la culpable".

De los escupitajos a X

Al día siguiente, uno de estos usuarios se cruzó con Madrenas en una calle próxima al palacio del Congreso y la reconoció tras haberla visto precisamente en esta red social, como así le gritó --¡"Tú eres la de ayer!"-- hasta que logró una buena posición para tratar de lanzarle un escupitajo.

Según relató la propia diputada, no llegó a impactarla aunque lo intentó en más de una ocasión; lo que motivó que la exalcaldesa se marchara ignorando al increpante pero abrumada por la violencia ambiental, a la que, a diferencia de otros compañeros, no está acostumbrada.

Si bien Madrenas quiso dejarlo pasar, Puigdemont aprovechó para escribir un artículo en X cargando duramente contra Rufián, acusándole de practicar el "analfabetismo" que "trajo a la política Ciudadanos" y llamando a su partido a pedir disculpas por el episodio, que considera "lamentable".

También le reprochó no hablar en catalán en el Congreso, una cesión que logró su partido en el marco de la investidura de Pedro Sánchez, y le recordó la polémica estructura B de ERC que se dedicó, entre otras cosas, a enviar mariachis a la sede de Junts, en 2022, en señal de burla.

Derechización

En cualquier caso, el divorcio del partido de Puigdemont y el PSOE no es lo único que explica el voto de los posconvergentes, un partido que está en fase de derechización mientras se replantea su futuro entre encuestas que aseguran que perdería buena parte de su representación en detrimento de la ultraderecha independentista de Aliança Catalana.

Es el principal motivo de la guerra abierta entre el grupo parlamentario de Junts y el que lidera Rufián en Madrid, que parece ajeno a los intereses de su partido en Cataluña.

Sin ir más lejos, Junts también ha tumbado esta semana la creación del consorcio de inversiones de la Generalitat, que resultaba clave para que el Govern y ERC pudieran acercarse a aprobar los presupuestos antes de verano, aunque Rufián no incidió en la cuestión.

Paralelamente, mientras la mayoría del grupo parlamentario republicano no se habla con Rufián, el resto del partido sigue pendiente de si su propuesta de unir a la izquierda se traduce en su marcha definitiva del partido o si, por contra, como quiere Oriol Junqueras, repetirá como candidato.