El ministro de Hacienda Arcadi España junto al presidente de la Generalitat Salvador Illa, con el Palacio de la Moncloa de fondo

El ministro de Hacienda Arcadi España junto al presidente de la Generalitat Salvador Illa, con el Palacio de la Moncloa de fondo

Política

Illa gana un aliado en el Gobierno para desencallar sus acuerdos de investidura

La remodelación del Ejecutivo, forzada por la salida de María Jesús Montero, sitúa al 'exconseller' valenciano y secretario de Política Territorial Arcadi España al frente de Hacienda, la cartera que deberá dar salida al nuevo modelo de financiación y la cesión del IRPF a Cataluña en los próximos meses

Es un histórico defensor de un modelo federal y el Govern considera que su nombramiento demuestra "voluntad para llegar a acuerdos"

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Pedro Sánchez tuvo muy presente a Cataluña en la remodelación del Gobierno del pasado jueves, posiblemente la última de la legislatura.

Tras la precipitada salida de la ya exvicepresidenta y exministra María Jesús Montero rumbo a Andalucía, donde se batirá a Juanma Moreno en las elecciones del próximo 17 de mayo, Moncloa ha optado por dejar la cartera de Hacienda en manos de Arcadi España, un perfil desconocido para el gran público pero muy bien conectado en el Govern, con quien ha trabajado como secretario general de Política Territorial en los últimos años.

El presidente del Gobierno aupó al ministro de Economía Carlos Cuerpo a la vicepresidencia primera y, en contra de lo que se pronosticaba, rescató al economista valenciano de 51 años del equipo de Ángel Víctor Torres para, entre otros objetivos, facilitar las negociaciones con la Generalitat y ERC, de las que siguen dependiendo los presupuestos catalanes que las partes se han emplazado a aprobar en el Parlament, como tarde, en verano.

Se trata de un perfil "conciliador", explican fuentes cercanas, en contraposición a su antecesora, considerada un "obstáculo" para desencallar acuerdos como el nuevo modelo de financiación --pactado, pero pendiente de presentarse en un Consejo de Política Fiscal y Financiera y de votarse en el Congreso de los Diputados-- o el traspaso del 100% del IRPF, una carpeta a que la candidata del PSOE a la Junta no logró dar una salida satisfactoria.

En la Generalitat aseguran que su nombramiento denota "voluntad de llegar a acuerdos". Saben que no tiene ni compromisos --las urnas pesaron en las últimas decisiones de Montero-- ni el peso político para oponerse a las cesiones a las que se comprometió el PSC. Y avalan su federalismo y la "solvencia" demostrada en las distintas cumbres bilaterales en las que participó. Por lo que, antes de empezar, ya cuentan con él como aliado.

"Pragmático, dialogante y buen negociador"

España ya fue un férreo defensor de mejorar la financiación autonómica durante su etapa de conseller de Hacienda en la Comunitat Valenciana en el último tripartito del llamado Botànic, con Ximo Puig al frente. El actual embajador de España en la OCDE es, de hecho, su gran valedor en el seno del PSOE, donde adquirió protagonismo en el último congreso, precisamente, defendiendo la reforma del sistema y asimilando las tesis catalanas.

Las fuentes consultadas le definen como un político "pragmático, dialogante y buen negociador". Así como también "discreto" y "de partido", lo que sin duda ha resultado ser un mérito en el ecosistema sanchista. Algunos analistas han apuntado, en este sentido, que podría ser un gesto de cara a la también ministra Diana Morant, líder de los socialistas valencianos que no termina de canalizar el malestar por la gestión de la DANA de Mazón.

En cualquier caso, su figura pasará por delante de la titular de Ciencia, Innovación y Universidades y de otros tantos ministros, pues la cartera atañe una gran responsabilidad de cara a los presupuestos que el Gobierno asegura que presentará en los próximos meses --que intentarán negociar con Junts--. También le situará en la diana de la oposición de PP y Vox, que intenta desgastar a los perfiles más políticos, como el suyo, que técnicos.

Lo que viene

Más allá de las cuentas, por lo pronto está previsto que convoque un Consejo de Política Fiscal y Financiera y retome las negociaciones por la cesión integral del IRPF. Previsiblemente, en este sentido, viajará a Barcelona en las próximas semanas para reunirse con su consellera homóloga Alícia Romero y el propio president Salvador Illa, que idealmente querrían desencallar ambas cuestiones antes del 24 de junio, Diada de Sant Joan.

Pese a que Oriol Junqueras firmó un documento donde se comprometía a desligar los presupuestos catalanes de cualquier otra cuestión, no acaban de fiarse. Y Sánchez sabe de la importancia tanto de dar estabilidad a la legislatura en Cataluña, la más importante de las pocas que quedan en manos socialistas, como de los votos que podrá obtener en la región en las próximas elecciones generales.