Fotomontaje de Jordi Pujol, Àngel Colom y Umberto Bossi, con un paisaje de Lombardía de fondo

Fotomontaje de Jordi Pujol, Àngel Colom y Umberto Bossi, con un paisaje de Lombardía de fondo

Política

Los amigos catalanes de Umberto Bossi, el 'padre' del nacionalismo xenófobo en Europa

El fundador de la Liga Norte italiana, que mantuvo ciertos vínculos con CiU y ERC e inspiró algunas de las tesis del 'procés', falleció el pasado jueves en Lombardía a los 84 años

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Umberto Bossi, fallecido el pasado jueves a los 84 años en Varese (Lombardía), fue el ideólogo del nacionalismo regional moderno que soñaba con cambiar el mapa del sur de Europa sin el uso de la fuerza, pero con todas las demás malas artes posibles, incluida la xenofobia más visceral.

Fue pionero en convertir el resentimiento fiscal en una fuerza electoral imparable. Una figura que arrasó en un norte de Italia más rico que el sur y que fijó de forma clara un enemigo en Roma, la capital del país, a la que se acusaba de expoliarles. Nada que suene raro en Cataluña.

Y es que la Liga Norte de Bossi, pese a la cautela que siempre tuvo el nacionalismo catalán de finales del siglo pasado en sus alianzas internacionales, inspiró algunas de las tesis a partir de las cuales Artur Mas cambió el autonomismo por el independentismo a principios de este siglo.

Admiración mutua

De la misma manera, los ultraderechistas del norte de Italia siempre habían admirado la "determinación de Cataluña" durante la transición para construir su autonomía, con sistema educativo y policía propios, y medios de comunicación que hablaban de la región como si se tratara de un país. Mérito que inequívocamente atribuían a Jordi Pujol, que gobernó ininterrumpidamente durante 23 años de la mano de CiU.

Para Bossi, el expresident era un "maestro" de la construcción nacional desde las instituciones. Envidiaba el control cultural, mientras en los sectores más radicales del pujolismo se observaba con discreta envidia la capacidad de la Liga para movilizar a las clases medias industriales.

Àngel Colom

Uno de los contactos más nítidos entre el nacionalismo catalán y el del norte de Italia, en esta línea, lo protagonizó Àngel Colom durante su etapa al frente de ERC. A diferencia de la distancia institucional de Pujol, Colom no evitó la fotografía con Bossi. En 1993, ERC incluyó a la Liga Norte en cumbres de naciones sin Estado, legitimando al partido ultraderechista como un actor nacionalista más en el tablero europeo.

Para Colom, la urgencia de romper el statu quo justificaba aliarse con una formación que, ya entonces, mostraba rasgos reaccionarios, pero esta relación generó fracturas internas en el independentismo, especialmente entre las bases progresistas de ERC, que rechazaron el acercamiento y se acabaron cargando al dirigente, que pasó a recalar en la órbita convergente y hoy forma parte de Junts.

Colaboración

A pesar de que Pujol evitó recibir a Bossi en el Palau de la Generalitat, ambos impulsaron los Cuatro Motores para Europa, donde Cataluña y Lombardía acordaron colaborar estrechamente bajo el paraguas de la gestión regional en un organismo que sigue en activo 40 años después.

Ambos volvieron a distanciarse en 1996, cuando Bossi declaró la independencia de Padania --la región norte de Italia, ideada por la Liga--, y el entonces presidente de la Generalitat cerró la puerta a dar su apoyo a la misma, aunque no dejaron de seguir las reacciones de cerca.

En 2014, ya en pleno procés, Mas recibió en Barcelona a Roberto Maroni, sucesor de Bossi y entonces presidente de la región de Lombardía, el principal bastión de la Liga Norte. Pero el partido ya había abandonado el independentismo para aliarse con otras formaciones extremistas del resto del país y acabar en el Gobierno, como sucede en la actualidad con el vicepresidente y ministro de transportes Matteo Salvini.

Hoy

Hoy, la Liga --ha perdido la palabra "Norte" de su nombre-- representa un nacionalismo para el conjunto del Estado italiano, priorizando el control migratorio, el euroescepticismo y la unidad nacional, logrando así expandir su base electoral a todo el país, incluido el sur.

La Liga forma parte de Patriots for Europe, familia a la que pertenece Vox, y ha perdido cualquier vínculo con el independentismo, más allá del interés mostrado en alguna ocasión por Aliança Catalana en mantener contactos con esta formación, con la que comparten ideas.

Bossi, no obstante, sí que tuvo algunos amigos en Cataluña a finales de siglo. Más de los que quisieran que pareciera, pese a la institucionalidad aparente de CiU y su agenda moderada en Europa. Posiblemente porque ya sabían lo que estaban cociendo de cara a los siguientes años.